Opinión

Tribuna Aragonesa

El ferrocarril por el que luchamos

Por
  • Francisco Javier Juárez Gracia
OPINIÓNACTUALIZADA 07/07/2021 A LAS 00:05
Concentración en la estación de tren de Sariñena
Concentración en la estación de tren de Sariñena
Pepa Casas

Voy a intentar explicar el porqué se cierran líneas y se reducen servicios de pasajeros de las líneas convencionales. Según las previsiones de la Unión Europea, el transporte de mercancías por ferrocarril deberá llegar al 30 % para 2030 y al 50% para 2050, por imposición del cambio climático. Según manifiestan los propios operadores ferroviarios de mercancías, el transporte de mercancías es prácticamente incompatible con el de pasajeros por la misma línea, al menos esa es su opinión interesada.

Tanto los gobiernos del PP como del PSOE optaron por desarrollar dos modelos de ferrocarril, el AVE para el tránsito de pasajeros, en el que se llevan invertidos 55.000 millones de euros para 3.000 kilómetros, y en el que faltan por invertir otros 75.000 millones para todas las líneas prometidas y pendientes de ejecución. Y el ferrocarril convencional para el tráfico de mercancías. Las cifras del AVE son absolutamente inasumibles para cualquier país.

Su plan es que cada línea AVE libera otra línea convencional para el tráfico exclusivo de mercancías. Por eso para lograr ese tránsito de mercancías de la carretera al ferrocarril (ahora está en el 4%) no será extraño un futuro peaje en las autovías y la subida de los carburantes, que penalizará a la España Vaciada de forma especial. El problema es que ese modelo insostenible económicamente (cada kilómetro de línea Ave cuesta en mantenimiento 150.000 euros cada año) está orientado en la movilidad en exclusiva de las grandes ciudades, olvidando el territorio que queda en medio por un claro efecto túnel. Además, ningún AVE es rentable económicamente teniendo en cuenta su inversión y deja fuera a territorios, que al no tener grandes ciudades o estar fuera del radio, han quedado fuera del diseño (ejemplo de Soria, Teruel o Jaén).

En el caso de Aragón, el problema es especialmente grave porque en el diseño de AVE solo se pensó en Zaragoza, condenando a Huesca y Teruel a unas lanzaderas que ni tan siquiera se han desarrollado adecuadamente. Por lo que ni siquiera sus capitales de provincia van a poder desarrollar una movilidad digna en el tráfico de pasajeros. Por eso, el modelo de Lambán-Soro potencia la logística de Plaza y el puerto de Barcelona y su corredor central, junto a las paradas de AVE Madrid–Barcelona y le importa muy poco el resto de Aragón.

España tiene 12.000 kilómetros de línea convencional que es la que vertebra el territorio y permite la movilidad de pueblos, comarcas y pequeñas ciudades. Modelo que tan apenas recibe inversiones. Todos los pasajeros de Monzón, Fayón, Tardienta, Teruel y cualquier otra localidad de nuestras líneas convencionales estorban para la consecución de estos planes europeos de tráfico de mercancías, y por eso se planifican horarios y precios, junto a trenes chatarra, que generan baja demanda, con el objetivo de expulsar del ferrocarril a sus usuarios para después dejar esas líneas para los planes de los puertos de Tarragona, Barcelona, Sagunto y Valencia con las plataformas logísticas de Plaza y la Terminal Intermodal de Monzón. La baja demanda del ferrocarril va a ser la excusa perfecta para ir eliminando los trenes de pasajeros. Y las medidas anunciadas por el Gobierno de Aragón de cambiar trenes por bus-taxi van en esa línea.

Por eso la lucha contra este modelo profundamente discriminatorio de la España Vaciada y de las zonas rurales depende de sus ciudadanos y de poder condicionar otro modelo de gobierno en España y en Aragón

Para Teruel nuestro objetivo es doble, conseguir el Corredor Cantábrico-Mediterráneo prometido, una vía doble, electrificada que haga compatible el tráfico de mercancías y el de pasajeros, que vertebre el territorio, con velocidades suficientes para que puedan competir con los tiempos del Ave Zaragoza-Madrid-Valencia (con 5 conexiones actuales), de forma que no se nos robe nuestra línea recta del corredor natural Cantábrico-Mediterráneo. Y por otro, que los trenes de mercancías, no sólo los veamos pasar, sino que generen valor añadido para las empresas del territorio, con una plataforma logística multimodal con el Aeropuerto de Caudé. Del mismo modo se debe operar en la línea de La Puebla de Híjar, con un polígono supracomarcal para el Bajo Aragón con salida al puerto de Tarragona.

Portavoz de Teruel Existe

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