Opinión

TRIBUNA ALTOARAGONESA

¿Gasto político versus gasto público?

Por
  • Miguel Ángel Otín Lloro
OPINIÓNACTUALIZADA 16/07/2021 A LAS 00:05
Imagen del hemiciclo del Congreso de los Diputados
Imagen del hemiciclo del Congreso de los Diputados
EP

Soy de la opinión de que los políticos son tan necesarios como difícil es cuantificar su trabajo y rendimiento. Evidentemente, gran parte de su trabajo y responsabilidad es subjetivo y en consecuencia muy difícil de medir y controlar. Pero, en todos los casos, es deseable una buena y eficiente “política de gastos”.

En algunas actividades e inversiones, puede utilizarse el SROI, método para medir el impacto y retorno social de las inversiones, es decir, de cada euro invertido cuántos euros se retorna por los diversos conceptos impactados. Dicho de otra forma, determina cuánto valor social se ha creado por cada euro invertido. Pero tampoco es una metodología muy utilizada.

¿Cuánto nos cuestan los políticos? Se da la circunstancia de que una parte de su trabajo sea subjetivo, sus costos y sus gastos no. Puede perfectamente cuantificarse y, por transparencia y buenas costumbres, debería conocerse públicamente. Soy consciente de que el costo político o costo de los políticos está incluido en el Gasto Público. Y, si se midiera, posiblemente no se alteraría el resultado final... ¿o sí?

Sería interesante conocer las diversas partidas de gasto que generan los políticos y saber su impacto en el Gasto Público, que salvo error por mi parte no se desglosa. Si conociéramos el costo real, se podrían tomar medidas. ¿A cuánto ascienden los salarios, dietas, beneficios... y pensiones de todos los políticos? Convendrán conmigo en que se debería poder fiscalizar y exigir cuentas. No sólo los 60 millones de costo de los 1.200 asesores, dicho sea de paso, elegidos a dedo y sin pasar control alguno.

Acabamos de asistir a una remodelación del gobierno, ¿por qué no se ha aprovechado para una eliminación de ministerios? ¡Cómo el dinero público no es de nadie! ¿O es de todos? Y, una vez más, unos invitan y otros pagan.

Por supuesto, se debería exigir a los políticos buena gestión de los fondos públicos, eficiencia en sus decisiones. ¿Si así no fuera? En todas las situaciones (no sólo en puntuales) se debería exigir responsabilidades civiles y penales por sus malas o fallidas decisiones.

Otro aspecto al que la sociedad no da el valor que debería tener es el escaso grado de exigencia en CC.VV,. acreditaciones y experiencia. En política, deberían estar y trabajar los mejores profesionales y los más expertos en cada una de las materias.

¿Los más de 20.000 entes/entidades públicas son necesarias? ¿Todas son motor de desarrollo? ¿Todas realizan actividades que no desempeñan las empresas privadas? ¿Qué rentabilidad obtienen, todas son eficientes? ¿Cuál es su misión, uso y utilización principal?

Algunos pensarán en la Casa Real. Dudo de si debería integrarse en esta partida de gastos. Sin entrar en detalle de su conveniencia o no, ese gasto siempre será necesario, ya sea por monarquías o por presidencias de república. Y destaco que la actual Casa Real sí publica sus gastos, por transparencia, por legalidad…Su presupuesto para este ejercicio es de 8,4 millones de euros.

Resumiendo, no se trata solo de gastar, sino de gastar mejor. Y que las administraciones deben incrementar su eficiencia y eficacia. Seguro que cada uno de ustedes pensarán en varias medidas. El tema es sencillo y siempre pasa por reducción de gastos y por aumento de eficiencia. Los caudales públicos son sagrados.

En mi opinión, es un debate necesario en la sociedad. Y abro el debate, exponiendo que los políticos deberían estar mejor pagados, en la misma medida que deben reducirse tanto su número como el de las estructuras de las administraciones. Estamos obligados a ser más eficientes. Ustedes, ¿qué opinan, la cuenta de resultados de la compañía mercantil “Políticos S.A.” genera pérdidas o ganancias?

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