Opinión

tribuna altoaragonesa

Al señor presidente del Gobierno de Aragón

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  • Vecinos de La Fueva
OPINIÓNACTUALIZADA 26/09/2021 A LAS 07:10
Vecinos de La Fueva entregándole una carta a Javier Lambán
Vecinos de La Fueva entregándole una carta a Javier Lambán
S. E.

Hace unos meses, los vecinos de los municipios altoaragoneses de La Fueva y Palo nos reunimos junto al pueblo de Mediano para reivindicar, a través de un emotivo acto, lo que supondría la instalación tres macroparques solares en nuestro valle. En dicho acto se leyó un manifiesto, cuyo mensaje no es otro que el que podrá encontrar en esta carta.

Lo hicimos en esta localidad de nuestro municipio por ser un testigo vivo del castigo que sufrió la Comarca de Sobrarbe en pos del progreso: En alguna ocasión se ha repetido que las gentes de los territorios de montaña debían entender que sus casas y campos, sus recuerdos y sueños, debían acabar bajo las aguas de un pantano para poder producir energía y desarrollar regadíos o cultivos más abajo.

Sin lugar a dudas, eran otros tiempos, pero como bien sabrá, en aquella ocasión no solo se terminó “exportando” a Barbastro, Monzón, Zaragoza o Barcelona luz o agua, sino también aquello que habita y preserva el mundo rural: Sus gentes.

Hoy, 52 años después, el quizá mal llamado progreso ha vuelto a tocar la puerta del mundo rural, volviendo a pedir nuestro esfuerzo, tierra y futuro para instalar un nuevo tipo de “pantano”, en esta ocasión, de cristal y chapa.

Nos gustaría dejar claro que en el Valle de La Fueva, en el Pirineo o en cualquier rincón del mundo rural no estamos en contra de las energías renovables o las placas solares, pero si del modelo que de nuevo parece que nos quieren imponer, y en este punto, nos gustaría lanzarle una pregunta:

Señor Presidente, ¿el progreso es volver a caducos modelos de generación y distribución energética o lo es el potenciar sistemas alternativos de generación, como por ejemplo, el autoconsumo?

Hace unas semanas, precisamente en unas jornadas similares a las que este sábado en Aínsa se celebran, volvíamos a escuchar por parte de algunas administraciones y empresas eléctricas lo necesario de hacer entender a las gentes de los territorios la importancia de llevar a cabo esta reconversión del modelo energético. Sin lugar a dudas, créannos que lo entendemos perfectamente, pero quizá deban ser ellos los que comprendan la importancia de la preservación del mundo rural, no solo como un espacio turístico para venir en vacaciones, sino como un motor de desarrollo sostenible lleno de posibilidades y de vida.

A través de estas líneas queremos pedirle que nos ayude a hacer entender a esas administraciones y empresas eléctricas que el progreso es desarrollar proyectos que llenen nuestras escuelas, que incentiven la puesta en valor de los productos locales o que ayuden a quienes quieren montar una empresa para vivir aquí y crear puestos de trabajo. El progreso es que hoy podamos generar electricidad allí donde se consume y no la ocupación de terrenos para la generación eléctrica para su posterior distribución y consumos a cientos de kilómetros de aquí.

Hoy más que nunca es necesario evidenciar que la transición ecológica y el reto demográfico pasan por poner el foco en el mundo rural, a través de políticas que potencien el repoblamiento de nuestros valles y la desmasificación de las ciudades y no por dar alas o manga ancha a proyectos especulativos que no desarrollan ni generan valor o puestos de trabajo reales allí donde se establecen.

Como le decíamos en el primer párrafo, aquella jornada reivindicativa se realizó en una pequeña instalación de placas solares, como ejemplo de un modelo de negocio individual, que conjuga una inocua afección ambiental sobre el territorio, frente a lo que se plantea como un macroproyecto de cientos de hectáreas que nada tiene que ver con la ecología o la sostenibilidad.

Hoy le escribimos esta carta para pedir una regulación que frene la especulación y el desamparo legal al que se enfrenta el mundo rural, y porque como responsable máximo de Aragón, no puede dejar hipotecar el futuro, y el de nuestros hijos frente a ello.

Señor Presidente, en La Fueva, el Pirineo y el mundo rural queremos dejar claro que “Placas Solares sí, pero no así”.

Muchas gracias por su atención. 

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