Opinión

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Las "lecciones" de Yolanda Díaz

Por
  • Carmen Tomás
OPINIÓNACTUALIZADA 06/06/2022 A LAS 00:00
Yolanda Díaz en un Desayuno Informativo este miércoles
Yolanda Díaz.
Efe

La vicepresidenta Yolanda Díaz se ha permitido, a raíz de la publicación de los datos de empleo y paro del mes de mayo, arremeter nada menos que contra el gobernador del Banco de España y el presidente del PP. Para la responsable de Trabajo, es una sorpresa que ni Hernández de Cos ni Nuñez Feijóo sepan distinguir entre empleo y contratación. Incluso acusó al líder del PP de no estar listo para gobernar a pesar de que ha presidido Galicia durante años. 

La polémica tiene su miga, aunque no es nuevo que este gobierno arremeta contra todo aquel que ose poner las cifras macroeconómicas en sus justos términos. Ha pasado con en el INE a cuenta del PIB y del IPC y ya pasó también con el Banco de España. Yolanda Díaz se mostró el jueves muy contenta y satisfecha de los datos de paro del mes de mayo. Por fin, la cifra de desempleados bajaba de los 3 millones y se firmaban miles de contratos fijos discontinuos. La temporalidad dejaba de ser un lastre en España. 

El problema es que este bonito discurso choca con la realidad, porque los datos publicados tienen mucha letra pequeña que se olvida mencionar la vicepresidenta. La verdad es que los contratos fijos discontinuos, que han venido a sustituir a los antiguos temporales, han sumado este mes de mayo más de 450.000 (600.000 desde que se aprobó la reforma laboral) sigue habiendo trabajadores en ERTE y autónomos en cese de actividad y ninguno de ellos figura en las listas del desempleo, a pesar de que estos trabajadores están en su casa mano sobre mano. Así que el paro está más en 3,5 millones que en menos de 3 millones. 

Además, 2 de cada 3 contratos que se firman son a tiempo parcial. Como aseguran desde USO, lo que está ocurriendo es que se está repartiendo el empleo. Si en lo que nos fijamos es en la estadística de Eurostat, la ministra debería contener su entusiasmo y sentir vergüenza. Sólo Grecia tiene más paro que España y somos campeones en paro juvenil. 

En todo caso, si Díaz no rectifica y deja de intentar vendernos la burra del fijo discontinuo como la panacea de su reforma laboral, todos los meses habrá que seguir explicando que cuando se acaban esos contratos a la espera del siguiente, los trabajadores están en paro y hay que sumarlos para no engañar con las estadísticas. El contrato fijo discontinuo ha existido siempre, sí, pero apenas se usaba, era irrelevante en el conjunto de los contratos que se firmaban. Ahora son decenas de miles y por más que los revistan y que la vicepresidenta se empeñe en dar lecciones, entre un contrato y otro los trabajadores son parados y así deberían figurar en la estadística. 

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