Opinión

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Sumar o no sumar

Por
  • Francisco Muro de Iscar
OPINIÓNACTUALIZADA 11/07/2022 A LAS 01:45
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.
Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.
EFE

SUMAR no suma, al menos de momento. Busca restar a Podemos, difuminarlo, enterrarlo, olvidarlo tras un fracaso rotundo de sus principios, de sus proyectos y de sus ideales. De lo que fundó Pablo Iglesias solo queda su presencia en el Gobierno del que no saldrán hasta que les retire el saludo el presidente Sánchez, o tengan un nuevo y definitivo fracaso electoral, cada vez más cercano. Y quedan, eso sí, muchos militantes bien colocados en la Administración, manejando mucho dinero público y siendo la oposición al Gobierno en asuntos como la defensa, la OTAN, Marruecos y demás. Sumar no es un partido.

 Yolanda Díaz, que no ha sido elegida en primarias sino designada a dedo por Pablo Iglesias (que posiblemente se haya arrepentido), no informó a Podemos de lo que iba a ser “Sumar”. “Los partidos”, dice, “son una cosa muy pequeña, tienen que ser, pero no tienen que estar” (¡!). Con Pablo Iglesias apenas se habla y marca distancias: “Yo vengo del diálogo, el de una concepción diferente”. Díaz tiene virtudes, carisma, capacidad de diálogo, pero sobre todo cuida su imagen y cultiva su “yo”. Durante todo su tiempo como vicepresidenta del Gobierno ha tratado de eclipsar al resto de dirigentes de Podemos y transmitir la imagen de que ella era la única capaz de hablar de tú a tú con el presidente Sánchez, de hacer algo en el Gobierno, de entenderse empresarios y sindicatos y con todos los grupos a la izquierda del PSOE y de ser la única voz “respetada”. 

Todo un equipo ha trabajado para ella en esta única dirección. Sumar no suma líderes. Solo Yolanda Díaz. Ha anulado a Belarra, Montero, Echenique y demás -tampoco ha tenido que hacer mucho esfuerzo porque la han ayudado con sus enfrentamientos en el seno del Gobierno y fuera de él y con sus guerras internas-. No les ha permitido estar en la presentación del proyecto “Sumar”. Tampoco a Errejón. Ni a Oltra ni a Colau. “No son protagonistas”. Y todos tragan. Se tendrán que “sumar” a lo que vaya a ser lo de Yolanda Díaz. Pero será una candidatura electoral. Seguro. Sumar es más lo que no es que lo que es. “No es un proyecto electoral sino una plataforma”, “un movimiento ciudadano que decidirá en cuanto tome su rumbo si quiere ser algo más”, “un proyecto de escucha”. ¿En qué se diferencia de Podemos? 

En todo, según Díaz: “Podemos nació de la impugnación, yo busco la construcción” de “un país querido, una España mejor en la que quepamos todas (ni todos ni todes*) en definitiva que seamos más felices”. Viniendo de quien bebe en sus raíces comunistas, colectivistas e intervencionistas no suena muy bien. 

No se sabe si Sumar es el caballo de Troya de Sánchez para acabar con sus socios de Unidas Podemos o el de la propia Yolanda Díaz para acabar con el presidente. Pero en el PSOE no deberían estar muy tranquilos. Díaz no comparte los criterios de Sánchez sobre los Presupuestos futuros, sobre las inversiones en defensa, sobre la presencia española en la OTAN no ha sido informada de los acuerdos con Marruecos, no comparte la actuación en Melilla ni entiende por qué el Gobierno está jugando con los derechos humanos. Lo dice ella que es, creo, vicepresidenta del Gobierno. 

Pero afirma, muy segura, que nada ni nadie “va a romper el Gobierno porque no hay alternativa a la coalición progresista”. Al menos hasta que haya elecciones porque este Gobierno es una agrupación de intereses. Díaz dice que “es la mujer que mas habla con todos los partidos del mundo” (¡!), pero con quien menos lo debe hacer es con Feijóo, que por cierto la anuló en Galicia. Del líder del PP dice que “está representando lo mejor del PP, que es la destrucción del país. Que España caiga, que ya la levantaremos nosotros. Ese es Feijóo. En España aún no lo conocen bien. Yo sí. Y la visión catastrofista que está dando, además de irresponsable es irreal”. Empieza bien el proceso de escucha. 

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