Opinión

EDITORIAL

La depuración del Pirineo

Por
  • Diario del Altoaragón
OPINIÓNACTUALIZADA 07/11/2022 A LAS 00:06
Obras en la depuradora de Chía.
Obras en la depuradora de Chía.
E. F.

CHÍA EMPIEZA las obras para construir la depuradora, un proyecto que se inició con el Gobierno de Aragón, a través del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga), y que culminará con el Plan de Obras de la Diputación Provincial de Huesca (DPH). Este proyecto es imprescindible en muchas localidades de la provincia para cumplir con las exigencias de Europa pero, al margen del aspecto normativo, lo importante es evitar la contaminación. Este ejemplo tendrían que seguirlo poblaciones mucho más grandes o con más turismo que siguen vertiendo directamente a los ríos. Durante años, la inclusión de estos proyectos en el plan aragonés impidió que los ayuntamientos pudieran tomar la iniciativa, mientras tenían que pagar el canon de vertidos e incluso recibían sanciones. Ahora, Chía, con el apoyo de la Diputación Provincial, podrá acometer la inversión para el tratamiento de las aguas, que rondará los 80.000 euros.

Con esta obra, el alcalde considera que la población contará con “todos los servicios” necesarios para el día a día. Solo esta percepción de que la depuración de aguas es un servicio básico, ya es buen indicativo y, quizá, explica por qué se ha acometido la obra. Es importante que cunda el ejemplo y que se apueste por esta inversión aunque, como la mejora de la red de agua, es poco visible. O mejor dicho, quizá es poco rentable, pero por desgracia en algunos momentos del año y en algunas localidades sí que es visible en los ríos. Además, Chía ha invertido en dos apartamentos públicos y hay varias casas en rehabilitación para dar vida a una localidad que, según explica el alcalde, hay doce niños que van al colegio a Castejón de Sos. Invertir en el medio rural es invertir en vida.

Etiquetas