Opinión
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  • Diario del AltoAragón

Una ciudad de cine

La noche del martes se convirtió en un homenaje a la vida artística de Victoria Abril, quien recbió el Premio Luis Buñuel del Festival entre el cariño y ovaciones de los oscenses, en un Teatro Olimpia a rebosar.
Victoria Abril
Veronica Lacasa

La casa natal de Carlos Saura, su busto en la calle Villahermosa con su inseparable cámara de fotos colgada al cuello, la plaza López Allué plató de algunos rodajes, lo mismo que el Casino… Huesca es una ciudad de cine y tiene como gran aval un Festival Internacional que después de 52 ediciones ha posicionado a la capital altoaragonesa en el mapa mundial.

A esos escenarios que oscenses y visitantes pueden recorrer se suma el Teatro Olimpia que en los días del certamen se convierte en punto neurálgico del séptimo arte. Que tiene encanto, nadie lo duda. De hecho, Victoria Abril, uno de los premios Luis Buñuel de este año, besó sus tablas, a las que también se subieron Víctor Erice, Isaki Lacuesta, Premio Ciudad de Huesca Carlos Saura; y Eric Roux, que recibió el Pepe Escriche al festival francés Clermont-Ferrand.

Esos grandes nombres se suman a otros muchos que han acudido a Huesca desde 1973, año en el que se creó un festival cuyo prestigio ha ido en aumento. Prueba de ello es que entre 1.500 y 2.000 trabajos de más de 70 países aspiran anualmente a formar parte de la sección oficial de la cita altoaragonesa, que reparte más de 24.000 euros en premios y que en esta ocasión se han ido a México, Irlanda y a una coproducción de Reino Unido e Irán, además de ser uno de los seis únicos en España que califica a sus ganadores para los Oscar de Hollywood

Esas cifras abruman, y confirman que el cine es una gran carta de presentación a la hora de “vender” los atractivos de una ciudad en la que la magia de la cámara y la claqueta tiene mucho que decir y de la que disfrutar, haciendo de ella un reclamo turístico más.