Opinión
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  • Diario del AltoAragón

Un cuartel abierto a la ciudadanía

Cientos de visitantes conocen el cuartel Sancho Ramírez de Huesca
Cientos de visitantes conocen el cuartel Sancho Ramírez de Huesca
Laura Ayerbe

LAS PUERTAS se abrieron y la ciudadanía oscense pudo conocer qué labor se realiza dentro del acuartelamiento Sancho Ramírez. Algunos entraron por primera vez en un recinto que duplicó su superficie con la reapertura para poder acoger la División Castillejos, la que aglutina las unidades con mayor fuerza de combate.

En este espacio, se guardan los carros de combate y vehículos con mayores prestaciones del Ejército de Tierra, que este domingo pudieron verse del cerca y disfrutarse desde dentro. Fueron algunos de los principales atractivos materiales que, en realidad, hablan de las capacidades de la División Castillejos, que se prepara constantemente para un combate de alta intensidad frente a los mejores, con la mayor capacidad de despliegue en cualquier lugar del mundo.

Con una jornada lúdica, se acerca a la ciudadanía para dar a conocer la función que desempeña una de las dos Divisiones del Ejército de Tierra, la de “Castillejos”, que agrupa la fuerza; y la de San Marcial, donde hay especialidades que en ocasiones se requieren para completar contingentes. Con todo, es desde Huesca desde donde se diseñan las operaciones y se requieren las capacidades necesarias para dar respuesta ante una situación.

La provincia altoaragonesa, con una gran tradición militar, tiene que conocer la función de la División “Castillejos”, ubicada en el cuartel Sancho Ramírez, desde donde se manda a unos 20.000 militares que pertenecen a las seis brigadas y dos regimientos que la componen, entre los que se encuentran algunas de las unidades más antiguas que conforman su historia. Huesca seguirá ocupando un lugar preeminente en esa tradición militar.