Sociedad

LA ENTREVISTA

Rafael Álvarez, "El Brujo": "Cuando un discípulo entra en contacto con el maestro su vida cambia"

El actor regresa a Huesca donde presenta este sábado, a las 20:30 horas en el Teatro Olimpia, el espectáculo "Autobiografía de un yogui"

Rafael Álvarez, "El Brujo": "Cuando un discípulo entra en contacto con el maestro su vida cambia"
Rafael Álvarez, "El Brujo": "Cuando un discípulo entra en contacto con el maestro su vida cambia"
S.E.

HUESCA.- Con 26 años se inició en la meditación y desde entonces se ha interesado por el raja yoga, que es el yoga físico para adiestrar el cuerpo con el objeto de meditar. También hace muchos años cayó en las manos de Rafael Álvarez, "El Brujo", la Autobiografía de un yogui, de Paramahansa Yogananda, precursor del yoga en Occidente. Bastante tiempo después volvió a toparse con ese libro, "y pensé que era el momento de llevarlo al teatro", y es lo que hizo. Ahora regresa a Huesca, al Olimpia, donde presentará a las 20:30 horas, este espectáculo de algo más de dos horas en el que sube a las tablas a su maestro. "Yo soy un discípulo personal de Yogananda. Medito con su enseñanza y sus técnicas, y hay un vínculo estrecho con el gurú. Cuando un devoto entra en contacto con el maestro, se produce un cambio total en su vida que se manifiesta en todos los órdenes, también en la creatividad, que sale reforzada con la meditación".

"El Brujo" reconoce que poner en escena Autobiografía de un yogui "era un reto muy difícil, pero ya he llevado al teatro la vida de grandes de la mística cristiana del Siglo de Oro, como Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz, y me interesaba ver la conexión entre la mística de las diferentes religiones de la historia de la humanidad".

Se trata de un montaje complicado, "pero yo quería dar un salto con todos los riesgos, y el riesgo es que hay gente que se descoloca, que no entiende, que viene a verme a mí y se encuentran con un tema complejo, relatado de una manera fiel a la filosofía oriental y la atmósfera espiritual de la India porque es la vida de un yogui, pero tiene la compensación de que a la gente que le gusta, le fascina y supone para ellos algo muy especial.

"El Brujo" comparte escenario con un músico que toca el sitar, y ambos experimentan como el público "se conmueve".

A nivel personal también le resulta especialmente interesante contar la vida de este yogui. "A mí me ha aportado confianza en que no hay retos peligros o insuperables. La limitación está solo en un prejuicio de la mente, pero si te pones con la suficiente confianza se producen milagros", que en este caso es "que salimos de nuestra forma de ver el mundo y se produce la evolución. Naces de nuevo".

"El Brujo" no renuncia a su forma de hacer teatro y ser él mismo, y lo hace "trabajando con mucha libertad y sin miedo al fracaso".

En Madrid, compitiendo con grandes musicales, colgó hace dos años el cartel de no hay entradas, "algo que nadie se esperaba. Un año después volvimos y acabamos llenando, y ahora estamos los lunes". Para Rafael Álvarez, eso indica que "en los tiempos que vivimos hay mucha gente interesada por estos temas".

Convencido de que Yogananda lo ve, al menos él así lo siente en su corazón, confía en que los oscenses pasen un buen rato, "porque en la primera parte se ríen mucho y la segunda es más reflexiva, pero descubren que el teatro es un elemento terapéutico a la vez que de diversión".

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