Sociedad

LA ENTREVISTA

Quino Villa: "Intentamos generar de forma artificial algo que no se recuperará nunca"

El novelista fue galardonado con el Premio Pedro Lafuente en Lengua aragonesa por su relato "¡Qué cursa tan larga, Melieta!"

Quino Villa: "Intentamos generar de forma artificial algo que no se recuperará nunca"
Quino Villa: "Intentamos generar de forma artificial algo que no se recuperará nunca"
R.G.

HUESCA.- Melieta es una niña de 3 años y 8 meses, que en 1956 hace su primer viaje a Huesca desde su pueblo ubicado en el Valle de Chistau. Viaja con su padre y van al encuentro de su tío, maestro que trabaja en una escuela. Durante ese fin de semana, Melieta recibirá "el impacto de embuirse en esa otra cultura que desconocía totalmente (...)". Melieta irá al cine, pues ese fin de semana se estrena Marcelino, pan y vino: "No solo no había visto cine en su vida, sino que en 1956 la televisión no había llegado al pueblo".

Melieta y su tío son "los personajes importantes" de este cuento que Quino Villa construyó en apenas dos o tres días: "Cuando escribo siento la necesidad de trasladarme por completo a ese universo". Escrito en chistaví supone una "narración en la actualidad mirando al pasado, mediante unas notas que (el tío) apunta en su diario sobre esa visita que le marcó". Al tiempo, aparecen otro tipo de enlaces que van despertando los puntos de vista de esta persona adulta a partir de lo que le aporta la niña. Un cuento que resalta valores universales, que son trasculturales, y para lo que el autor se sirve de su lengua materna, el chistaví.

El uso del chistaví es así mismo una reivindicación del uso de la lengua materna para expresar lo cotidiano de forma más sencilla, "porque acceder a esas autopistas de la lengua que están repletas de recuerdos emocionales". Unas autopistas que se desarrollan en los primeros momentos de la vida humana. Echando mano de la neurociencia, Villa explica cómo "el canal paralingüístico, el más inconsciente, es al que se le asigna mayor credibilidad, tiene que ver con los rasgos vocálicos, la entonación, el volumen o la velocidad a la que se habla". Un canal que se desarrolla y manifiesta en los bebés, "al balbucear ya lo hacen con parámetros paralingüísticos de su lengua materna".

Quino Villa no es optimista en lo que se refiere a una posible recuperación de las lenguas minoritarias. "Las lenguas minoritarias tienen la sentencia de muerte por varios motivos", explica. "Yo me defino como hablante de chistaví, pero se ve claramente que el nivel de chistaví que yo utilizo si me comparo con mis padres nunca va a llegar al suyo. Sé que nunca voy a poder aproximarme al que usan mis padres", como, por ejemplo, cuando Villa escucha a su madre narrar relatos de la vida ordinaria".

Pero cuando la comparación se hace tomando como referencia las generaciones venideras, el panorama no mejora: "Si me comparo con mis sobrinos o los niños (y niñas) del pueblo, (estos) han perdido toda la riqueza del chistaví. Lo poco que queda, queda cuando la madre es hablante de chistaví. Si la madre es de fuera", el chistaví no se aprende. Aun cuando se pone empeño en ofrecer clases de aragonés en la escuela, pues "estamos intentando generar de manera artificial algo que ya no se va a poder recuperar nunca, entre otras cosas porque el modo de vida es creador del lenguaje".

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