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ENTREVISTA

Strad: "Para mí fue un "shock" ese primer salto de la música clásica al rock"

El intérprete, junto a su banda, visita hoy Barbastro y actuará mañana en Huesca.

Strad: "Para mí fue un "shock" ese primer salto de la música clásica al rock"
Strad: "Para mí fue un "shock" ese primer salto de la música clásica al rock"
S.E.

HUESCA.- Un espectáculo que desprende "energía", en el que "hacer lo que nos pasa por el cuerpo, y convertir el violín en un instrumento más roquero que ningún otro". Jorge Guillén, Strad, sube al escenario con el violín para junto a su banda -en total cinco que asumen la guitarra, el bajo, contrabajo, teclado y acordeón-, poner en marcha El violinista rebelde. Un espectáculo que, tras un año girando por todo el mundo -"hemos visitado unos 100 países, como Japón, China, México, Argentina, Brasil o Chile", entre otros, cuenta Guillén- llega este viernes a Barbastro (21 horas, Centro de Congresos y Exposiciones) y a Huesca el sábado (21 horas, Palacio de Congresos).

"Estamos girando un espectáculo que busca acercar todo tipo de música -fock, flamenco- a todo tipo de públicos, con una puesta en escena llena de energía sobre el escenario", todo entrelazado con intervenciones que apelen al público, entre éxitos de Queen, Michael Jackson, Joan Manuel Serrat, Frank Sinatra o Paco de Lucía, "todas canciones que han tenido un momento en mi vida, porque he compartido vivencias con el artista en el escenario u otros motivos".

Violinista de formación clásica con 20 años de experiencia, dejó su puesto como concertino de la Orquesta Sinfónica del Teatro Real para lanzar su propuesta sobre el escenario. Una decisión que, tal y como cuenta Guillén, fue "un riesgo muy grande, dejar lo que se lleva haciendo toda la vida por un proyecto propio, pero tenía la fe de que tenía que hacerlo y lanzarme a la piscina".

Sus primeros contactos con la música fuera del marco que dan las formaciones de cámara fueron un revulsivo. "Un día me llamaron para tocar con un grupo que desconocía, en aquel tiempo yo estaba centrado en la música clásica; el grupo era Extremoduro. Fue un "shock" para mí ese primer salto del clásico al rock", explica.

Comenzó a tocar el violín por influencia familiar -"mi abuelo era músico y fue él quien me inició en todo"-, y antes de pasar seis años en la orquesta del Teatro Real de Madrid, trabajó como profesor en la Universidad de Limerick (Irlanda) o en la Orquesta Internacional de Roma mientras acababa sus estudios musicales en España.

Las puertas que abrió aquel concierto con Extremoduro le llevaron, entre otros, hasta el conocido violinista Ara Malikian. "Empezó siendo mi profesor y desde hace 15 años comenzamos a dar conciertos. Ha sido mi inspiración en cuanto a la parte musical". Después, Guillén ha actuado con grupos "de lo más dispares", Los Secretos, Sting, Maná, Mari de Chambao; "artistas de primerísimo nivel con quien he aprendido muchísimo y compartir vivencias". Además de energía, el violinista rebelde promete al público "emociones". "El violín es un instrumento que se asemeja mucho a la voz, puede mostrar rabia, llorar, expresar un lamento. Y a mí me encanta porque el público pasa por muchas emociones durante el concierto", explica.

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