Sociedad

DÍA INTERNACIONAL DELSÍNDROME DE ASPERGER

Potenciar entornos y servir de apoyo para las personas con Asperger es "una obligación de toda la comunidad"

Autismo Huesca celebra una jornada reivindicativa sobre esta afección recordando las barreras que deben superar estas personas

Potenciar entornos y servir de apoyo para las personas con Asperger es "una obligación de toda la comunidad"
Potenciar entornos y servir de apoyo para las personas con Asperger es "una obligación de toda la comunidad"
P. S.

HUESCA.- #HazEspacio. Una forma imperativa que interpela directamente a cada persona neurotípica a que sea ella la que haga espacio, a que favorezca entornos, a que aprenda a identificar las barreras a las que deben enfrentarse cada persona afectada del Síndrome de Asperger para que así podamos servir de apoyo y no de obstáculo.

Un lema, escogido por la Confederación Autismo España para la celebración del Día Internacional del Síndrome de Asperger -campaña a la que que la asociación Autismo Huesca se ha sumado como ya hiciera el año pasado- que nos recuerda nuestro rol como individuos tomando parte de la acción como colectivo.

El Síndrome de Asperger se entiende como trastorno del espectro del autismo (TEA) sin discapacidad intelectual asociada ni dificultades en aspectos formales del lenguaje. Sus rasgos físicos tampoco evidencian ninguna afectación. Y no es ninguna enfermedad, aunque por una cuestión identitaria y por el sentimiento de pertenencia que pueden presentar las personas que han sido diagnosticadas bajo esta categoría se mantenga la denominación social de Síndrome de Asperger.

Autismo Huesca hizo suyo ayer el espacio del Salón Azul del Casino de Huesca con una jornada en la que se profundizó en las reivindicaciones que han sido puestas de relieve este año.

Tanto el ámbito jurídico, por sus lagunas legales, como la sociedad, por la exclusión que ejerce, representan barreras para las personas con TEA. María Pescador, responsable técnica de Autismo Huesca presente en la mesa-coloquio 'Las barreras de las personas con Asperger', remarca que lo que se busca es el “potenciar entornos”. Ser conscientes de “cómo los entornos pueden ser facilitadores y creadores de oportunidades para que esas barreras se transformen en algo más accesible y enriquecedor”.

“Las barreras de por sí son complicadas de afrontar”, explica Alexandra Herrero, joven con TEA estudiante de 2º de la ESO presente en el mismo coloquio junto a Pescador, “pero si se ven a tiempo son más fáciles que si se encuentran a destiempo”. Pescador remarca que si se pudiera trabajar desde la prevención, la labor “sería mucho más fácil que si esperamos a tener un grave problema de salud mental o de adaptación”.
Con sus palabras, ambas aluden al momento del diagnóstico. “Los diagnósticos están llegando tarde. Muchas veces los servicios no están especializados o encontramos muchas diferencias entre unidades diagnósticas”. Las mujeres con TEA sufren, además, una discriminación añadida, pues el trastorno cursa de manera muy diferente a nivel clínico que en hombres; “la investigación se sigue haciendo desde la mirada del masculina, falta identificar cómo cursa esa sintomatología y antenderla mejor”, incide Pescadir. “Yo tuve la suerte de ser uno de los primeros diagnosticados con TEA en la ciudad de Huesca”, apunta Carlos Toquero, “y como tal he ido abriendo puertas a los demás, facilitando las cosas. Ahora estoy buscando empleo, soy programador, de lo que hay bastante pero con las barreras que nos encontramos los que tenemos TEA, es complicado”.

El Síndrome de Asperger sigue sin estar reconocido específicamente en la normativa española como discapacidad de cara, por ejemplo, al certificado de discapacidad. Algo pendiente que origina exclusión a la hora de solicitar becas y ayudas para alumnos con necesidades específicas de apoyo, para solicitar adaptaciones en el trabajo, para ser contratadas dentro del cupo del 2% para empresas de más de 5o empleados, entre otras. “Para que podamos acceder en igualdad de derechos, para que tentamos esas medidas de acción positiva, necesitamos ese certíficado. Es fundamental que se valore bien, que se contemplen todas las situaciones y que además seamos iguales en toda España”, concreto Marta VAlencia, abogada y presidenta de la Fundación DFA.

Santiago Arnillas, presidente de Autismo Huesca, recordó en la inauguración de la jornada que los trastornos TEA afectan a la función social de la persona, “(las personas con esta afección) precisan de un apoyo especial para participar de manera activa en la sociedad, es una obligación de toda comunidad reconocer que pueden ejercer sus derechos de manera activa, proporcionando para ello los recursos, mecanismos y apoyos necesarios que fomenten su autodeterminación.

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