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Francisco Bergua: “Es un privilegio diseñar espacios que la gente pueda disfrutar”

Presidente de la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos, ha gestionado durante 22 años el patrimonio verde de Huesca

Francisco Bergua: “Es un privilegio diseñar espacios que la gente pueda disfrutar”
Francisco Bergua: “Es un privilegio diseñar espacios que la gente pueda disfrutar”
A.S.

Francisco Bergua nació en Huerto (1968) y presume de ello. Ahí surgió de una forma natural su inclinación por la naturaleza, que le abrió un camino en el que lo profesional y lo personal no se separan, y de ello es muestra su generoso trabajo como presidente de la Asociación Española de Parques y Jardines Públicos, que asumió en 2015 por unanimidad de los socios y en la que repite con igual apoyo desde el pasado año. "Habitualmente, los que nos dedicamos al verde tenemos un componente vocacional", asegura. En su trayectoria destaca su trabajo durante 22 años como jefe del Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Huesca, periodo en el que se han conseguido 5 premios nacionales, y desde el que ha saltado hace unos meses a la jefatura equivalente en el Consistorio de Zaragoza.

Cuando Francisco Bergua repasa el camino hasta el punto donde está, se deshace en agradecimientos a sus padres y hermanos que le impulsaron, a sus tres hijos -su orgullo- que le acompañan en todo lo que hace y especialmente a su mujer, Raquel, que le ayudó más que nadie a creer en él. Tampoco olvida a sus compañeros, a los que le orientaron y a los que han compartido su andadura, también ayudando a sujetar la carga cuando se hacía más pesada.

Para él, Huerto es su familia, por supuesto, y los amigos de toda la vida, vivir "asilvestrado" y ayudando en las tareas agrarias. Pero eso era los fines de semana, porque el resto del tiempo estaba interno en el colegio Salesianos de Huesca, etapa que recuerda con enorme cariño, tanto por las vivencias que le sumó siendo un niño "tremendo, sanote, pero travieso", como en otro aspecto: "Me han educado más allá de las enseñanzas regladas", afirma agradecido. Entre sus aficiones en esa etapa estaba jugar al fútbol y lo hacía de mediocentro en el Sariñena -"eres profesionalmente y en tu forma de ser como en el campo, repartiendo juego y metiendo goles", recuerda que le dijo un amigo- hasta que le apartó una lesión (que también le evitó hacer la mili), justo cuando iba a empezar Ingeniería Técnica Agrícola en La Almunia.

Ha tenido suerte laboralmente, aunque siempre ha puesto mucho trabajo e ilusión, y empezó su andadura profesional sin acabar sus estudios en una oficina de ingeniería topográfica de Zaragoza. Ahí, por esas vueltas que da la vida, su jefe tenía en la empresa fotos de su hija que hacía gimnasia rítmica, y muchos años después es la suya, Inés, quien ha llegado en esta disciplina al equipo nacional, un deporte que agrupa a toda la familia en una misma pasión.

De ahí saltó a la Cooperativa Agropecuaria Provincial. Con 21 años, "era conseguir algo que me hubiera parecido inalcanzable", y con esa mente abierta a todo "me enseñaron cantidad de cosas que no sabes por mucho que hayas acabado una carrera". Ahí, otra vuelta de la vida, la jefa de administración era Ana Grasa, con la que luego coincidiría en el Ayuntamiento.

Pero para llegar a ese destino Francisco Bergua pasó por otra etapa. Ya estaba matriculado en la Escuela Superior de Lérida en la Ingeniería de Montes, que finalizó ya viviendo en esa ciudad, y comenzó a trabajar en una consultoría realizando proyectos por toda España de ingeniería ambiental. "Tengo muy buen recuerdo, porque crecí profesionalmente gracias a personas que me iban orientando muy adecuadamente". A sus estudios sumó dos másteres para especializarse en ingeniería forestal y de gestión de medioambiente; más tarde llegaría el de Dirección y Gestión en Administración Local.

De Lérida lo devolvió a Huesca Raquel; se conocieron en 1995 y ya quedó claro el camino de regreso. "Ha habido personas a lo largo de mi vida que me han ido posicionando para que yo tomara decisiones; seguir en el ámbito privado o intentar ser funcionario lo decidí con mi mujer, que es quien realmente marca un cambio en mi desarrollo profesional, siempre ha creído que podía", agradece emocionado.

Optó así a las oposiciones al Consistorio oscense y las sacó. "Trabajar en el Ayuntamiento de la ciudad que te ha visto desarrollarte y en el campo para el que me había preparado es lo más", confirma.

Su largo e intenso trabajo lo resume Bergua en cuatro líneas: "Me siento un privilegiado de haber tenido la oportunidad de proyectar y diseñar espacios que la gente pueda disfrutar". Es el mensaje que lo marca todo donde quiera que esté trabajando, "pensar en las personas". Está satisfecho de haber contribuido a cambiar el paisaje urbano, darle más color y "hacer más bonita y sostenible la ciudad". Ahí están el parque de la Universidad, el de las Mártires..., y un espacio que le toca en lo más hondo, el Bosque de la Olas, que salió de su lápiz mucho antes de saber que se haría realidad.

Esa etapa se solapa con su participación en la Asociación Española de Parques y Jardines desde la que fue requerido. "No te me lesiones y, eso sí, rinde luego aquí", recuerda que le dijo en un símil futbolístico el entonces alcalde, Fernando Elboj, como si se fuera a la selección; algo así era para él. Está en la primera línea nacional del verde urbano.

Esta asociación sin ánimo de lucro, con prestigio nacional e internacional, desarrolla un trabajo técnico sin ningún interés más allá de "buscar lo mejor para el patrimonio verde".

Todo este bagaje le ha dado las condiciones para afrontar su siguiente "aspiración personal y profesional " en Zaragoza, donde están en buenas manos, por ejemplo, 7,5 millones de metros cuadrados de zona verde y 165.000 árboles.

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