Sociedad

ENTREVISTA

Krevi Solenco: "Me gustaría que no solo se haga rap desde aquí sino que sea en aragonés"

No es el único en rapear en aragonés, pero sí está detrás del primer disco de este estilo musical en esta lengua, "Os Chardíns de Shalimar"

Krevi Solenco: "Me gustaría que no solo se haga rap desde aquí sino que sea en aragonés"
Krevi Solenco: "Me gustaría que no solo se haga rap desde aquí sino que sea en aragonés"
S.E.

HUESCA.- Comenzó a rapear con 13 años. En solitario tiene editadas varias maquetas y discos como Akrevillado (2009), Iocus (2012) o Varios años después (2018). De unos años a esta parte, Krevi Solenco ha comenzado a rapear en lengua aragonesa. Hace unos dos años publicó una primera canción, No ye que Rap, incluida en el primer volumen del disco O Zaguer Chilo editado por la Asociación Cultural Nogara Religada en el 2017.

Su interés por el aragonés despertó en su pueblo, Peña de la Estación -aunque él es de Zaragoza-, "de pequeño, escuchaba palabras, sobre todo de personas mayores, que en la ciudad no oímos, expresiones que me llamaban la atención".

Descubrió al rapero Qué pasa!, primer aragonés en rapear, allá por los 90. "El rap en aragonés no es habitual. Sin conocerlo escuché sus temas. Ví que no había ningún disco ningún proyecto en aragonés".

Empezó a estudiar aragonés hace cinco años, con la intención de que, "en el momento en que supiera un mínimo, lo uniría a mi otra afición. Ya hace un tiempo que empecé a escribir e hice alguna colaboración y hace dos años decidí hacer un disco completo".

De ese disco, Os Chardins de Shalimar, ha lanzado ya dos adelantos -Au d´aquí y Zañak Irakiten, de la mano de Monsieur leCrêpe (Juantxo Aracama), que rapea en euskera-. El disco también incluye otras colaboraciones, con Helena Peach (Helena Castilla), en catalán, y con Ypsen (Erik García) -compañero con quien forma el grupo Yspen & Krevi-, quien "no solo colabora vocalmente sino que ha realizado las instrumentales del disco y también una preedición de los temas".

El título refiere a Los Jardines de Shalimar, complejo dentro de la ciudad paquistaní de Lahore, "me gustó el nombre, venía muy bien la metáfora que busco con este disco. Parece que el aragonés solo sirve para hablar del monte y de cosas de los pueblos. Yo quería traerlo a la ciudad de alguna manera. Al descubrir este complejo con fauna y flora propias en medio de la ciudad me pareció interesante", explica.

Han sido dos años de trabajo, entre las letras, "que son todas mías", y todo el trabajo instrumental, edición y postproducción, en el que además de su compañero Ypsen han colaborado Luis Lacasia, de Lacasia de la Música, y el Laboratorio Audiovisual del Ayuntamiento de Zaragoza. Su propósito es, por un lado, que cambie la percepción que se tiene del aragonés, "dejar de enfocarlo al ámbito rural para que pueda ser visto como una lengua para utilizar en cualquier sitio, para hablar cualquier tema o condición"; también abrir una corriente, "que los raperos y raperas aragonesas no solo hagan rap desde Aragón sino en aragonés, como ya sucede también con Kalo, un chico de Jaca".

Le cuesta decidirse por su canción favorita, de las que tiene en solitario quizás Au d"aquí. Lo que no le genera duda es que, en cuanto se pueda, "defenderá el disco sobre los escenarios, que es lo que siempre me ha gustado".

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