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Acepta una promoción de servicios de telefonía y el servicio deja de funcionar a los quince días

La Omic de Huesca medió para que el vecino de la capital altoaragonesa recuperase su dinero

HUESCA.- Hoy os acerco el caso de Carlos, que aceptó una promoción de servicios de telefonía con el alta en fibra, la instalación gratis y una cuota mensual muy ventajosa. Sin embargo, en la zona que vive el operador de telefonía no le puede dar este servicio, por lo que le ofrece un servicio de internet de 80 gigas de navegación en vez de la tarifa plana por el mismo precio.

Este servicio se inicia correctamente, pero a los quince días deja de funcionar. Contacta con el servicio técnico y le abren una incidencia que un mes después sigue sin solucionarse. Tras más de un mes sin servicio, solicita la baja.

Carlos hace la portabilidad de todos sus servicios de telefonía con otra compañía y éstos funcionan correctamente.

Dos meses después se da cuenta de que la antigua compañía le sigue facturando sin tener ningún servicio con ella. Llama al servicio de atención al cliente para reclamar la devolución de esa facturación, que asciende a 280 euros, y le informan de que los servicios de internet siguen activos y de que si solicita la baja le cobrarán una penalización de 120 euros.

Carlos solicita de nuevo la baja definitiva pero no quiere pagar la penalización porque no se le ha dado ningún servicio. Cuando le llega la factura, da orden al banco para que procedan a la devolución del recibo.

Acude entonces a la Oficina Municipal de Información al Consumidor (Omic) del Ayuntamiento de Huesca y presenta una reclamación por estos hechos.

En la Omic iniciamos la mediación amistosa con esta compañía reclamando lo que solicitaba Carlos. Verificamos que la compañía le hace una muy buena oferta y luego que no le puede dar estos servicios. Ante este incumplimiento y ante la inexistencia de los servicios, Carlos se ve obligado a darse de baja y a contratar los servicios con otra compañía que sí que le garantiza el buen funcionamiento.

En este caso, la baja es debida al incumplimiento inicial de la compañía por lo que no procedería el cargo de una penalización al cliente. En la mediación solicitamos la cancelación de esta penalización y el reembolso de las facturas que le cobraron sin tener el servicio.

El operador aceptó esta mediación y, tras analizar los hechos expuestos, comunicó que procedían al abono por importe de 280 euros en concepto de los cargos generados en tres facturas, y anulaban el cargo por penalización que pretendían cobrarle.

Asimismo, confirmaron la desactivación de todos los servicios y que el cliente se encontraba al corriente de pagos con su compañía.

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