Sociedad

DESESCALDA

Defensa de la movilidad ciclista y peatonal ante el coronavirus

La bicicleta "contribuye al desarrollo sostenible, fomenta la salud y previene enfermedades", además de promover "la tolerancia" y facilitar "la inclusión social

Defensa de la movilidad ciclista y peatonal ante el coronavirus
Defensa de la movilidad ciclista y peatonal ante el coronavirus
R.G.

HUESCA.- El pasado 3 de junio, se celebró el Día Mundial de la Bicicleta, implantado en 2018 por la ONU con el fin de "promover su uso y fomentar este medio que, entre otros beneficios, contribuye al desarrollo sostenible, fomenta la salud y previene enfermedades", y que además de "promover la tolerancia, el entendimiento y el respeto, potencia la equidad de género y la autonomía de las mujeres, y facilita la inclusión social".

Coincidiendo con esta celebración, Con Bici, Amigos de la Tierra, Coordinadora Andando, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Juventud por el Clima Fridays for Future España y Madres por el Clima, han manifestado públicamente que "la bicicleta es un elemento estratégico en la movilidad durante la desescalada", ya que no produce atascos, contaminación ni gases de efecto invernadero, y permite mantener la distancia interpersonal y tiene beneficios para la salud, que "pedalear con regularidad reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, derrames cerebrales, ciertos tipos de cáncer o diabetes, y de sufrir hipertensión y otras enfermedades".

Recuerdan dichas entidades conservacionistas que por estas y otras razones, muchas ciudades en el mundo "han comenzado a realizar planes de emergencia para fomentar los desplazamientos en bicicleta. París pondrá en marcha más de 1.000 kilómetros de nuevas vías ciclistas, entre las que destacan los 50 kilómetros de supervías ciclistas. Bogotá, con 45 kilómetros de vías ciclistas de emergencia, o Milán, con 35, y Londres, con un ambicioso plan peatonal y ciclista, son otros ejemplos".

En España destacan algunas ciudades como Barcelona y su área metropolitana, con 21 kilómetros de carriles-bici; Logroño con su plan "Logroño Calles Abiertas", o el plan de transición a una nueva movilidad de Valladolid. Sin embargo, las medidas de emergencia "se adivinan todavía tímidas a nivel general e insuficientes para que la bici tenga una representatividad real en el reparto modal de transporte".

Dicen estas asociaciones que "mayor aún es la preocupación de que la mayoría de las ciudades no cuenten con ningún tipo de plan para mejorar ni la movilidad ciclista ni peatonal o garantizar un transporte público de calidad durante la desescalada". Unas ciudades en las que "es muy probable un aumento del tráfico rodado sin precedentes".

Opinan que "es en el nivel local donde se deben poner en marcha la mayoría de las medidas, como vías ciclistas específicas y calles residenciales con prioridad peatonal y ciclista que cubran toda la ciudad". Otro ejemplo es "la reducción de la velocidad urbana a 30 km/h, además de instalar aparcamientos para bicicletas seguros en puntos estratégicos". En definitiva, "se trata de redistribuir el espacio público urbano, priorizando el uso de viandantes y bicicletas". Unos cambios que se pueden hacer "rápidamente" con modificaciones en señalización provisional, pintura, bancos o jardineras.

Consideran, también, que se debe "facilitar la intermodalidad, permitiendo viajar con bicicleta en el transporte público y poner en marcha programas de formación para circular en bicicleta con seguridad". Para todo esto, dicen que es "fundamental el apoyo del Gobierno central, que debe aportar financiación específica a los ayuntamientos para medidas de movilidad de emergencia que potencien la bicicleta".

Lamentan, no obstante, que mientras el Gobierno británico dispone de 250 millones de libras para infraestructuras peatonales y ciclistas de emergencia, y el francés ha asegurado 60 millones de euros para ayudas ciclistas, el Ejecutivo español solo ha dado "recomendaciones a la movilidad ciclista" y, por contra, "ha asegurado un apoyo prioritario a la industria del automóvil, lo que una vez más se traduce en apostar por los medios de transporte más insostenibles".

Por último, estas asociaciones insisten en que la movilidad ciclista será crucial en los próximos meses, pero no se puede descuidar el espacio peatonal, que deberá ampliarse para garantizar la distancia interpersonal". Es además "imprescindible" mejorar el transporte público para ofrecer un servicio de calidad y con garantías de seguridad".

Etiquetas