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Diego Fernández: “Siempre me ha gustado visitar los museos, fijarme y aprender”

Fue gestor cultural de la Ciudadela de Jaca y director del centro de Miniaturas Militares y es el autor de la nueva guía del museo

Diego Fernández: “Siempre me ha gustado visitar los museos, fijarme y aprender”
Diego Fernández: “Siempre me ha gustado visitar los museos, fijarme y aprender”
S.E.

Para el Subteniente Diego Fernández, "en estos casi 17 años, ha habido un gran crecimiento como persona". "He vivido una experiencia grande y me siento afortunado, porque he sido feliz y he podido desarrollar las facetas que más me satisfacen, que es conjugar mi profesión militar, mi pasión como miniaturista o maquetista y mi fascinación por la cultura y el arte, plasmándolo en actividades".

"Ha sido un honor y una satisfacción trabajar para el Consorcio del Castillo de San Pedro y agradezco a todas las personas e instituciones que me dieron la oportunidad y confiaron en mí para llevar a cabo una labor tan grata e ilusionante", continuó el que fuese gestor cultural de la Ciudadela de Jaca y director del Museo de Miniaturas Militares, hasta el día 3 enero.

Su dedicación se vio recompensada con el creciente respaldo del público. "Conocí el monumento con 25.000 visitas anuales y en 2019 acogió a más de 94.000 personas", aseguró el "padre" de la actual Ciudadela, que fue parte del equipo que creó el museo (como maquetista y director) y luego se hizo cargo de la puesta en valor cultural de la fortaleza.

"Yo era consciente del potencial que tenía la Ciudadela y del que sigue teniendo. Lo he visto y lo he soñado", aseguró Diego Fernández, que cursó estudios de Museología en la Universidad Politécnica de Valencia y trabajó 7 años en el museo castrense de la ciudad del Turia, por lo que "conocía el mundo militar y el de los monumentos". "Siempre me ha gustado visitar los museos, fijarme y aprender", agregó.

Según el militar nacido en Madrid en 1962, casado con una jaquesa y padre de una hija, el auge de las visitas se debe "al hecho de saber adaptarse y conseguir que la gente de Jaca sienta la Ciudadela como suya". "Para los jaqueses, la Ciudadela era algo de los militares, un cuartel al que casi no se podía entrar. Yo, desde el primer momento, pretendí hacer ver al equipo que la Ciudadela era de los jacetanos. A partir de ahí, una vez que la conoces y la quieres, la recomiendas, la vives, la disfrutas. Y cada vez que hay algo, te animas a verlo".

"La Ciudadela debe mantener el rumbo marcado en los estatutos del Consorcio", según el militar, que aboga por su conservación "para que siga viva y activa muchos siglos", al tiempo que apuesta por "el aprovechamiento de sus espacios" con el fin de que "continúe siendo un referente en la zona que ofrece cultura y ocio a los ciudadanos".

Diego Fernández cree que "hay que volcarse en tres tipos de público: el de los centros educativos que vienen durante la temporada de esquí y que debemos favorecer creando actividades específicas como la visita El Legado; el grupo de la tercera edad, que requiere otro tratamiento; y el turismo familiar, que es el grueso de nuestros visitantes".

Uno de sus últimos proyectos fue Pequevisitas, una actividad pionera en Aragón que invita a los niños a resolver dos retos referentes a la Ciudadela y su museo. "Es un proyecto enfocado a toda la familia, porque el niño pide ayuda a sus padres para rellenar el cuaderno. De este modo, se siente más integrado y no se aburre con las explicaciones", razonó.

Diego Fernández completó su etapa como gestor cultural y director del museo. Oficialmente, ya no pertenece a la plantilla del Consorcio, que posiblemente cubra su plaza con otro militar que "tendrá que aprender" sus nuevas funciones. "Se necesita una formación que yo tuve que adquirir en cursos y másters y con la experiencia".

El subteniente es autor de la nueva guía del museo que se dio a conocer en mayo. Además, se ofreció a "colaborar con algunos proyectos expositivos y de conservación del museo o creación de nuevos escenarios". "El museo es como una creación mía, como un hijo, por lo que seguro que seguiré colaborando con el Consorcio de una manera indirecta o esporádica".

Para el militar, "el museo tiene potencial y si lo comparamos con el que nació en 2007, vemos que ha crecido". "Tenemos una magnífica colección de los Premios Ejército y la de corcho y papel de Martín Nicolás, además de la nueva sala de la batalla de Waterloo. Hay colecciones almacenadas y piezas interesantes que pueden aumentar su calidad. El museo tiene futuro", afirmó.

De estos casi 17 años, guarda alguna "espinita", como "la falta de un centro de gestión del visitante y un lugar para comprar, como los que hay en otros museos, que tienen tiendas eficaces que dan muchos ingresos". También le hubiera gustado crear un centro de interpretación del castillo, pero "eso exige un presupuesto y no todos los sueños se cumplen".

En todo caso, afirma "haber tenido siempre mucha suerte en la vida". "Mi mujer sabe que cuando yo estaba trabajando de sargento en un cuartel, le decía que mi sueño era trabajar en un museo. Y al final, los sueños se cumplen si los buscas y tienes la oportunidad", concluyó el militar, que guarda "momentos especiales" y se queda "con la ilusión de trabajar día a día en los dioramas".

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