Sociedad

DESPLAZAMIENTO ACTIVO

El fomento del uso de la bici para ir a clase, una necesidad en Huesca ciudad

El 80 por ciento de los adolescentes oscenses se desplaza de forma activa al centro educativo

El fomento del uso de la bici para ir a clase, una necesidad en Huesca ciudad
El fomento del uso de la bici para ir a clase, una necesidad en Huesca ciudad
D.A.

El desplazamiento activo (caminando o en bicicleta) al centro educativo proporciona beneficios a nivel físico y social y, a su vez, beneficios económicos y ambientales. Sin embargo, un gran número de jóvenes españoles se desplaza a través de vehículos motorizados (coches, transporte público...). Recientemente, he publicado junto a Alberto Aibar Solana, Ángel Abós Catalán, Luis García González y Javier Sevil Serrano, miembros del grupo de investigación EFYPAF (Educación Física y Promoción de la Actividad Física; Universidad de Zaragoza), un estudio en la revista "Sportis: Revista Técnico-Científica del Deporte Escolar, Educación Física y Psicomotricidad" que muestra resultados más esperanzadores en la ciudad de Huesca. Concretamente, el 80% de los adolescentes oscenses se desplaza de forma activa para ir y para volver al centro educativo. Sin embargo, tan solo un 6% utiliza la bicicleta. En base a los resultados encontrados parece necesario promover programas escolares que fomenten el desplazamiento activo de los jóvenes, especialmente la bicicleta, dadas las características favorables de la ciudad.

Un total de 1.709 estudiantes oscenses, con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años, participaron en la investigación. Los jóvenes, pertenecientes a seis de los ochos centros educativos de Educación Secundaria Obligatoria de Huesca, cumplimentaron un cuestionario validado sobre el modo de desplazamiento habitual utilizado (pie, bicicleta, coche, motocicleta y autobús) para ir y volver del instituto.

Atendiendo al modo de desplazamiento para ir al instituto, un 78,5% de los jóvenes se desplazó andando, un 12,3% en coche, un 6,2% en bicicleta, un 2,6% en autobús y un 0,6% en motocicleta. Sin embargo, para volver del instituto, un 81,7% se desplazó andando, un 9,5% en coche, un 6,2% en bicicleta, un 1,9% en autobús y un 0,6% en motocicleta.

MEJORA DE LAS CONDICIONES FÍSICAS DE LOS JÓVENES

En relación al género, se encontró una asociación positiva, tanto a la ida como a la vuelta, entre ir caminando al centro educativo y ser chica. Del mismo modo, existe una asociación positiva entre ir y volver en bicicleta y ser chico. Respecto al curso académico, existe una asociación positiva entre estudiar 1º de Bachillerato y utilizar la bicicleta o la motocicleta y cursar 4º de la ESO y desplazarse caminando.

Estos resultados son especialmente relevantes ya que el desplazamiento activo a la escuela reporta numerosos beneficios para la salud de los jóvenes. Recientes estudios han revelado que este modo de desplazamiento podría incrementar los niveles de actividad física y mejorar la condición física de los jóvenes, especialmente, cuando se desplazan en bicicleta. En la actualidad, hasta tres cuartas partes de los jóvenes no cumple las recomendaciones de actividad física (al menos 60 minutos al día de actividad física a una intensidad moderada vigorosa, según informa la Organización Mundial de la Salud) por lo que se hace necesario promover este comportamiento desde los centros. Además, existen evidencias científicas que han demostrado que desplazarse caminando al colegio favorece el bienestar y las relaciones sociales entre los estudiantes y puede producir mejoras en el rendimiento académico.

Por otro lado, este tipo de desplazamiento podría reducir los niveles de contaminación (tanto acústica como atmosférica) y, en consecuencia, mejorar la sostenibilidad de las ciudades. Según la Red de Ciudades por la Bicicleta, el fomento de la movilidad en bicicleta desde las instituciones educativas ayudaría a conseguir 12 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 (establecidos por la Organización de las Naciones Unidas).

En base a los resultados hallados en nuestro estudio, parecen necesarias estrategias que fomenten el desplazamiento activo para ir y volver al centro educativo y, más concretamente, el uso de la bicicleta (especialmente en las chicas y en los estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria). Una iniciativa que se realiza anualmente en la ciudad de Huesca es la Inspección Técnica de Bicicletas (ITB). Esta revisión gratuita de los vehículos sin motor, organizada por el proyecto europeo CAPAS-ciudad, promueve el uso de la bicicleta, patines y sillas de ruedas como medio de desplazamiento sostenible. Otra estrategia que se ha mostrado efectiva para promover este medio de desplazamiento es la construcción de carriles bici. Además, a nivel institucional se proponen otras medidas complementarias como el fomento de aparcamientos seguros o las campañas que visibilicen este medio de desplazamiento, entre otras.

LA BICICLETA PARA LA DESESCALADA

El uso de la bicicleta parece ser el medio de desplazamiento recomendado durante la salida por fases en la actual crisis del Covid-19. Según indica la Dirección General de Tráfico, este medio de transporte podría evitar los contagios al facilitar el distanciamiento social y reducir las aglomeraciones en el transporte público (manteniendo la distancia recomendada de 20 metros). Del mismo modo, podría contribuir en la descongestión del tráfico al limitar el uso de coches y, en consecuencia, minimizar el impacto en la calidad del aire. Por lo tanto, la situación actual supone una oportunidad para instaurar un modelo de movilidad activo y sostenible que permita mejorar nuestra salud y la de nuestro planeta.

LAURA SIMÓN MONTAÑÉS

Colaboradora del Grupo de Investigación EFYPAF (Educación Física y Promoción de la Actividad Física, Universidad de Zaragoza).

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