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SANIDAD

La distancia, obstáculo en el acceso al tratamiento de radioterapia

La AECC Huesca reclama una unidad satélite para la provincia

La distancia, obstáculo en el acceso al tratamiento de radioterapia
La distancia, obstáculo en el acceso al tratamiento de radioterapia
S.E.

HUESCA.- La radioterapia contribuye en el 40 % de las curaciones y alrededor del 60 % de las personas con cáncer necesitarían recibir este tratamiento. En la consulta de Oncología Radioterápica del Sector Huesca, durante 2019, hubo 274 pacientes -unos 60 de los cuales se hicieron radioterapia paliativa-. En el sector Barbastro, durante el primer semestre de 2020, 190 pacientes han precisado radioterapia. En un cálculo acumulado y proyectado, "se podría estar hablando de que en la provincia de Huesca unas 600 personas" requieren este servicio y deben trasladarse a Zaragoza, según explica José Manuel Ramón y Cajal .

Algunas de las implicaciones derivadas de esta situación para las y los pacientes son molestias y dificultades asociadas precisamente a ese trayecto que obliga a viajes, sumando ida y vuelta, de entre 150 y 300 kilómetros para diez minutos de tratamiento. Un aspecto que infiere directamente en el grado de equidad en el acceso a este tratamiento por parte de los pacientes. Y que queda reflejado en el informe Acceso al tratamiento radioterápico publicado por la Asociación Española Contra el Cáncer y la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) que muestra las desigualdades en el acceso a la radioterapia en España y que tiene como principales demandas reducir los costes y esfuerzo que supone para los pacientes recibir este tratamiento y equiparar las ayudas en toda España.

Según el informe, un paciente con cáncer que requiere de tratamiento de radioterapia y que se traslade en un servicio de ambulancia pasa 107,4 minutos de media invertidos en desplazamiento a los que habría que sumar otros 56,7 minutos de media de espera por cada una de las sesiones prescritas.

Este número de minutos hay que multiplicarlo por cada sesión de tratamiento, por lo que un paciente que reciba un tratamiento habitual de 25 sesiones de radioterapia y se desplace en el servicio de ambulancia va a tener que invertir, entre tiempos de espera y desplazamientos, 4.102,5 minutos de media (más de 68 horas) que pueden llegar a ser muy superiores para una gran parte de las personas enfermas.

ESFUERZO FÍSICO Y EMOCIONAL

En provincias como Huesca, en donde no existe ninguna unidad de radioterapia -hay que desplazarse a Zaragoza-, ese tiempo puede extenderse "entre tres y cuatro horas si vas sola", como en el caso de María José, con un cáncer de pecho con mastectomía, a lo que hay que sumar "el tiempo que tienes que estar ahí". Cuando se va acompañada, recuerda, "hay que esperar a que al resto de compañeros les hagan el tratamiento". Ya en casa, "hay gente que todavía tiene que hacer más kilómetros, hasta Jaca, Aínsa o Boltaña".

María José se refiere a los desplazamientos -en el caso de Aragón subvencionados por el Sistema de Salud- que se realizan por un sistema de ambulancias y servicio de taxis que recogen en ruta a los pacientes. Trayectos de varias horas y ratos de espera que suponen un gran esfuerzo para quienes vienen de tratamientos de quimioterapia, una cirugía o goteros, "somos personas que física y psicológicamente estamos mal y no estamos en condiciones de hacer viajes tan largos", añade.

Mónica, quien hace unos años tuvo que recibir radioterapia también por un cáncer de mama, reconoce que "era agotador. Me lo tomé como una jornada de 8 horas que me iba a trabajar y sí, fue pesado", aunque recuerda a alguno de sus compañeros, "había alguna persona mayor y para ellos era bastante más cansado", explica.

Salir de Monzón a las 7, como Ricardo, o a las 6, como Paula, desde Tamarite de Litera. A veces, cuando llegaban la máquina estaba estropeada, recuerda el montisonense, que habla de esa experiencia de forma "muy dura". En su caso, al marearse durante el trayecto por carretera, "llegaba a casa la mayoría de los días, por no decir todos, mareado, con mal cuerpo y sin ganas de nada". "Las consecuencias de cansancio físico extrema son demasiadas. Las zonas rurales donde vivimos están muy lejos de donde tenemos que recibir tratamiento", añade Paula.

"La reivindicación que hacemos desde Huesca y Teruel es la posibilidad de que hubiera unidades satélite, para en lugar de llevar el paciente a la radioterapia, llevar la radioterapia al paciente", explica el presidente de la AECC Huesca.

"Hay cifras -continúa- que nos dicen que la Comunidad Económica Europea tendría que haber un acelerador cada 200.000 habitantes, parece que en Aragón estamos dentro del ranquin con seis aceleradores en Zaragoza". Pero "también la Sociedad Española de Oncología Radioterápica habla de que la distancia máxima recomendada deberían ser unos 100 kilómetros para que fuera cómodo para el paciente".

Esta reivindicación se une en las recomendaciones incluidas en el citado informe, relativas a las dificultades de acceso por distancia/tiempo de desplazamiento. Entre ellas estaría la de apostar por la coordinación entre comunidades autónomas para primar la derivación del paciente al Servicio de Radioterapia más cercano a su domicilio; elaborar un plan para la renovación de equipos incluyendo tecnología avanzada que permita reducir el número de sesiones de tratamiento; contemplar siempre en la organización y planificación del tratamiento parámetros de impacto en la calidad de vida de la persona enferma y de riesgo de vulnerabilidad económica.

Ramón Reyes, presidente de la AECC, recuerda que "el cáncer no hace distinciones entre los pacientes y no podemos tolerar que las haya en las posibilidades de recibir tratamiento. La radioterapia es un ejemplo claro de cómo influye el lugar de residencia en una mayor o menor facilidad en el acceso a este tratamiento vital, algo que se puede solucionar con voluntad política. No hay que olvidar que, con la crisis del coronavirus, habrá más personas con dificultades económicas que tengan que hacer frente a los gastos de recibir este tratamiento".

MÁS COSTES ASOCIADOS

Además del esfuerzo físico y psicológico para afrontar el desplazamiento, el no disponer de una unidad de radioterapia -también están en esta situación Teruel, Soria, Ávila o Segovia- acarrea una serie de gastos económicos asociados a esta necesidad de desplazarse.

Por ejemplo, por cambio de domicilio, una realidad para el 6 % del total de personas entrevistadas para este informe, y que en Aragón asciende hasta el 8 %, llegando hasta un 18 % en Baleares. Aunque la mayoría de las personas que se ven obligadas a buscar un alojamiento alternativo optan por una opción sin coste directo, a uno de cada cuatro pacientes les implica un gasto, sin considerar los costes indirectos y molestias asociadas que implica esta situación.

Además de en ambulancia, el desplazamiento a la unidad de radioterapia se realiza en medios de transporte como el vehículo privado, (propio o de un familiar), el más usado, o en todo caso, algún tipo de transporte público. La mitad de los pacientes hacen uso de un vehículo particular, un tercio optan por el transporte público y una décima parte se trasladan en ambulancia.

Más de la mitad de las y los pacientes, declaran no tener la posibilidad de usar un medio de transporte alternativo al que actualmente usan y, entre quienes sí disponen de alternativas, las opciones son menores entre los usuarios de transporte público y ambulancia.

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