Sociedad

LA ENTREVISTA

Juan Manuel Lamora: "Ojalá hubiese una estación de esquí en todos los montes"

Este ribagorzano defiende el proyecto de Castanesa y dice que "el ganado es fundamental para el turismo porque dibuja el paisaje"

Juan Manuel Lamora: "Ojalá hubiese una estación de esquí en todos los montes"
Juan Manuel Lamora: "Ojalá hubiese una estación de esquí en todos los montes"
S.E.

GRAUS.- El rebaño de Juan Manuel Lamora, "Manolet" de Sesué, pasta junto a otros del valle en la montaña de Cerler, antes de regresar a Estós para cerrar la temporada estival. Las vacas -un millar en total pertenecientes a ocho ganaderos de la zona- disfrutan de la hierba en las laderas donde se extienden en invierno las pistas de esquí de Aramón Cerler, mientras ven pasar a ciclistas y senderistas, en su mayoría respetuosos, en un verano con muchísimos visitantes en el Valle de Benasque. Mientras, Lamora observa con optimismo la máquina que trabaja en la ampliación de la estación hacia Castanesa. A su juicio, es posible la convivencia respetuosa de turismo, esquí y ganadería en la montaña. "Quienes no respetan son minoría", considera.

"El otro día estuve en la zona de Castanesa y pensé que ojalá hubiese una estación de esquí en todos los montes", asegura "Manolet", a título particular, especifica, si bien es uno de los miembros de la junta administrativa del monte de Estós y colabora muy activamente con sus colegas de profesión. En su opinión, la puesta en marcha de las estaciones no perjudica ni a la ganadería ni al monte. "Tendríamos accesos para subir con todoterreno, restringido claro, y en 2 ó 3 horas, podríamos llegar a atender a algún animal enfermo, a los partos o subir la sal", detalló Lamora. "Estos mismos caminos serían lo indicado para la BTT porque ahora hacen canaleras por todo".

Además, asegura que las pistas de esquí benefician a los pastos. "Cuando mueven las pistas, las resiembran y los pastos son de mayor calidad. Solo hay que ver que las vacas es a la zona resembrada a la primera que van ". La prueba evidente de la mejora de los pastos gracias a las pistas de esquí está en la zona del Ampriu, explica "Manolet" de Sesué. "Antes de la resiembra del Ampriu, había muchas menos vacas, el pasto es abundante y bueno y ahora comen 200 vacas más", indica en un año en el que, además, los pastos son excelentes. "Las pilonas -agrega- ocupan una superficie muy pequeña".

Lamora considera que hay que convivir con respeto. "Hay que convivir todos. Y mira que este año, en junio, había gente en las montañas como en agosto otros años", comenta, apostando por los buenos hábitos de quienes transitan por las cumbres.

"La ganadería es fundamental para el turismo porque el ganado dibuja el paisaje. Pero además, hemos de convivir. Si se comporta el turismo, podemos estar todos. Los senderistas deben respetar al ganado y no llevar perros sueltos. Hay que tener sentido común. El otro día, me aterrizaron 20 parapentistas en un campo sembrado, claro, les tuve que llamar la atención", lamenta, refiriéndose a algunos comportamientos reprobables que, afortunadamente, no son la norma.

Respecto a la importancia de facilitar la labor ganadera con infraestructuras como las que llevan aparejadas las estaciones de esquí, resalta que la limpieza que realiza el ganado reduce también el riesgo de incendios y la comunicación facilitaría el acceso ante emergencias de cualquier tipo.

El carácter inquieto y generoso de Lamora le llevó en los últimos años a emprender una aventura solidaria de ayuda a Benin (África) haciendo gala del mismo espíritu de concordia y colaboración al que apela para vivir las montañas con sensatez.

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