Sociedad

LA ENTREVISTA

Sandrine Reynaud: "Me gusta que las esculturas emocionen, generen sentimientos"

La artista francesa firma la exposición "Huellas de piedra", que este mes de octubre se puede ver en la sala 2 de Espacio Pirineos (Graus)

Sandrine Reynaud: "Me gusta que las esculturas emocionen, generen sentimientos"
Sandrine Reynaud: "Me gusta que las esculturas emocionen, generen sentimientos"
E.F.

GRAUS.- La exposición "Huellas de piedra" de la artista francesa Sandrine Reynaud, se muestra este mes de octubre en la sala 2 de Espacio Pirineos, en lo que supone la reanudación del programa "Espacio Abierto", interrumpido físicamente por la pandemia. La quincena de obras de esta escultora gala afincada en Biscarrués, comparte -pese a la singularidad de cada pieza- la inquietud de Reynaud por reflejar la energía del golpe del cincel sobre la piedra para moldear su esencia. "Hablo de estas huellas. Es un concepto de trabajar la esencia de la piedra quitando los superfluo para que la piedra se quede en armonía, yendo al corazón de la materia".

Reynaud se mostró encantada de poder exponer en Graus, y, sobre todo, en esta ubicación. "Son, sobre todo, piedras del Pirineo, así que las veo muy bien en este espacio. Están en eco total. En esta serie Huellas son todo piedras duras, calizas, mármoles y basaltos. Los basaltos vienen de la isla de la Reunión, donde estuve viviendo. Es una piedra que lleva hierro y es muy dura. Otras proceden de la sierra de Guara y, el resto, del Pirineo francés y español. También hay mármol negro de Calatorao", detalla la autora en torno a estas obras entre las que hay manos -un elemento fundamental en su creación- pero también rostros o animales, entre otros motivos.

Logopeda de profesión, se declara autodidacta en el plano artístico. "Desde pequeña, tengo relación profunda con la piedra. Entonces, dibujaba las piedras, ahora, cuando estoy esculpiendo, estoy con el cincel y el martillo como si estuviera dibujando, porque dibujo igual, dando pequeños trazos, jugando con las sombras y la luz", explica, recordando cómo su vida ha marcado su arte. "Empecé a esculpir haciendo pies y manos porque desde los 15 años escalo paredes y son lo que te sujeta a las rocas. He viajado a montañas de América del Sur, equipando y abriendo vías. En la Reunión -prosigue- hice puños, manos abiertas, cruzadas, pegadas, que vuelan, y con los pies hice lo mismo. Poniendo movimiento en la piedra y sugiriendo historias. Me gusta que las esculturas emocionen, generen sentimientos".

El imponente bosque en los Alpes al que se mudó después le llevó a cincelar "Almas de la naturaleza", una serie con motivos, sobre todo, vegetales y animales. Actualmente, trabaja con Paco Puig. "Estamos haciendo bastantes obras en común con hierro forjado y piedra. Es una serie en la que apostamos por un conjunto equilibrado, donde uno no sea la peana del otro", apunta Reynaud.

Afincada desde hace 4 años en España, ha expuesto en el Centro de Interpretación Ramón y Cajal de Ayerbe; en Arteria, en Monzón; y en Zaragoza, en una feria de arte contemporáneo.

"Aquí hay piezas de entre 30 y 70 centímetros, pero también hago proyectos en jardines, de tipo monumental". Además de seguir exponiendo en Francia, forma parte del proyecto internacional "Muretes de Arte", iniciado en 2015.

"Huellas de piedra" puede visitarse en Espacio Pirineos hasta el 31 de octubre, de martes a sábado de 11 a 14 y de 17 a 21 horas.

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