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ECONOMÍA

Arturo Aliaga: “Tenemos que dar a Huesca un empujón en las TIC y en la captación de inversiones”

El vicepresidente aragonés expresa su visión de una administración que sea palanca para facilitar la iniciativa privada

Arturo Aliaga: “Tenemos que dar a Huesca un empujón en las TIC y en la captación de inversiones”
Arturo Aliaga: “Tenemos que dar a Huesca un empujón en las TIC y en la captación de inversiones”
L.C.

HUESCA.- En una expresión gráfica de cuanto aconteció tras los últimos comicios, hay quien dice que Javier Lambán ganó las elecciones el 26 de mayo y Arturo Aliaga el día 27. Los tres diputados del Partido Aragonés han resultado tan estratégicos que su movimiento en la transversalidad le ha otorgado la Vicepresidencia con un alto contenido competencial tanto en los sectores económicos como en el desarrollo estatutario. Aliaga (Jaulín, 1955), ingeniero industrial y profesor que fue de la Escuela de Ingeniería de Huesca, alcanza su tercera etapa en el Gobierno de Aragón como consejero. "Yo tengo la suerte de haber trabajado de consejero con los presidentes Iglesias, Rudi y Lambán, pero no me quiero olvidar de Santiago Lanzuela, con el que yo era secretario técnico de Economía y Hacienda, y que atraviesa unos delicados momentos de salud. Yo estaba con el consejero Rodríguez Jordá, que en paz descanse, y con otro entrañable que era Giménez Abad".

Además de la presidencia del PAR, a usted se le considera un hombre de gestión.

Mi vida ha sido siempre, es y será hacer cosas positivas, gestionar proyectos y sacarlos adelante, impulsar la economía, que haya empleo, que pongamos en valor nuestro turismo, que ayudemos al pequeño comercio… Mi visión es que hay que utilizar la administración para dinamizar, facilitar e impulsar que la iniciativa privada empuje con la fuerza que ha empujado, que es la clave. Las administraciones son importantes, pero el empleo, los proyectos, las exportaciones, la transformación, nuestra agricultura, nuestra agroindustria, nuestro comercio y empresas turísticas merecen que la administración sea palanca para animar, ayudar, no entorpecer a la iniciativa privada.

En su Vicepresidencia, por vocación, a la industria se le supone un papel primordial.

La industria es el 22 % con la energía, cuando en España es el 20. Y ahí tenemos en la provincia de Huesca los núcleos industriales de Monzón, Sabiñánigo o Binéfar con las nuevas empresas. Y alguna cosa que tengo en cartera en Fraga, Monzón, Barbastro. A la industria le vamos a dar prioridad como siempre. A todo lo que tenga la palabra industria. Hay sectores que tienen mucha fuerza económica como la agroalimentaria o de la automoción, pero también la química, la de papel, y ese pequeño taller de Almudévar que trabaja con oxicorte de láser también es importante, porque a lo mejor suministra a grandes. Y, en energía, Aragón tuvo un desarrollo espectacular en renovables cuando alcanzamos aquellos mil megavatios en Gurrea. O la Fundación del Hidrógeno. Se abre un horizonte impresionante ante la proliferación de proyectos que van a inyectar en el territorio empleo.

Se adivina un enorme potencial, por el margen de desarrollo, de la agroindustria en una tierra que produce alimentos para 13 millones de personas.

Hay dos partes. Una, las ayudas que vienen por la vía de Bruselas por uno de los pilares de la PAC, que es la comercialización, y se gestionan por Agricultura. Pero siempre hemos estado perfectamente conectados el mundo de la agroindustria y la producción. E incluso hicimos el en mi época un acuerdo con la Universidad porque entendíamos que la trazabilidad y la seguridad alimentaria tienen mucha potencia. De hecho, ahora estamos aproximadamente, de los 10.000 millones que exporta la comunidad autónoma, en más de 1.200 o 1.300 millones de euros de exportaciones. Incluimos ahí los temas de la carne que se van a aumentar en Binéfar, los del vino,… O en Bolea, donde hacemos cereza artesanal y en Escatrón se cosecha una cereza que se manda a Inglaterra en unas bolsas con cremallera que se paga a 9 euros el kilo, y en la provincia de Huesca estamos realizando unos zumos con un nivel técnico importante en el Bajo Cinca. Yo creo en la potencia de la industria agroalimentaria y se están colocando las bases: aparte de exportar forrajes, exportamos carnes, transformados, frutas, almendras… Aragón tiene 1,3 millones de habitantes y produce alimentos por diez veces más con lo que hay hoy, pero tenemos grandes oportunidades como las harinas que no se conocen pero están comercializando fuera productos de alto nivel técnico apreciados por mercados exigentes. Hay que hacer una referencia a las cooperativas agrarias, porque la producción se concentra en pequeños propietarios y las cooperativas hacen un gran papel. Hay que animarlas a que sigan en esa línea.

Desde su anterior etapa, la evolución en algunos sectores como el comercio ha variado sustantivamente.

Siempre hemos apoyado al comercio. Aunque los hábitos de consumo y de compra cambian por la sociedad e internet, ya hace años que respaldábamos la adaptación con páginas web y los proyectos en internet, pioneros algunos de Aragón en la provincia de Huesca. Hemos trabajado con las cámaras, los multiservicios rurales, el día del emprendedor… Esos proyectos, como los diplomas de atención al cliente, el urbanismo comercial, el apoyo a las asociaciones de comerciantes que son las que animan, vamos a tener que reforzarlos porque el comercio de proximidad está sufriendo mucho. La amenaza no está en los formatos grandes, sino en el comercio electrónico. Recuerdo que en tu periódico se han publicado proyectos como los que vendían maletas en Binéfar o los que venden tartas, porque hoy,, con la paquetería y las cajas de resistencia térmica, pueden aguantar 12 o 14 horas y, con la movilidad y la logística, se facilita. El comercio ha sido una de mis debilidades y más en el medio rural. Que se mantenga abierto el pequeño comercio y la tienda es una prestación social.

Vuelve a tomar las competencias en turismo y repite con la directora general, Elena Allué.

En turismo, queremos reforzar la promoción, apoyar a las asociaciones turísticas, impulsar la presencia en los canales, poner los productos más cerca y vender el potencial que tenemos de todo tipo de recursos: desde la gastronomía al senderismo, del turismo religioso a la nieve. Aquí lo que hay que hacer es que, si la empresa privada va a un ritmo, la administración tiene que ir a más para que acompañe el desarrollo empresarial, industrial, a los autónomos…

En el equipo de gobierno, la expansión de las infraestructuras de la nieve despierta más entusiasmos en usted y el PSOE que en los otros socios.

Hay una firma de un documento entre PSOE y PAR, las primeras 75 medidas que fueron el embrión del pacto de gobierno. De manera transversal se adhirieron CHA y Podemos. Y en las 132 definitivas, aparece la modernización de las estaciones de esquí para captar más esquiadores y reforzar la economía del valle. Y la modernización se llama ampliación. Son más competitivas uniendo dominios esquiables y con una mejor oferta, sosteniblemente, hablando con los municipios, haciendo las cosas bien medioambientalmente. Yo en los orígenes fui vicepresidente de Aramón, y la gente se manifestaba en contra, por la "marbellización" del Pirineo. Han pasado quince años y ya captamos el veintitantos por ciento de los esquiadores de España. ¿Y qué ha pasado, cuáles son los valles que mantienen cuatro o cinco meses de actividad? La primera modernización del esquí seria de Aragón la hizo un oscense, Luis Acín, con los 2.500 millones de pesetas para la innivación artificial.Fíjate lo que hay metido en Cerler, Panticosa o Formigal. La apuesta fue buena al principio y se reforzó después. Hemos hecho una gestión con Nieve Aragón, la promoción de la nieve, promocionamos en Madrid, hicimos que colaboraran Astún, Candanchú y el grupo Aramón… Hay que conseguir que los 7 magníficos sean bajo un paraguas único, aunque Teruel es el público objetivo del Levante y la dimensión de las pistas es más limitada. Pero las tres joyas de Cerler, valle del Aragón y de Tena tienen una potencia enorme.

EMPUJÓN A HUESCA

Conocedor como es de Huescadesde sus tiempos profesionales, es consciente de que necesita un impulso.

Siempre hemos dicho que, estando en ese corredor Zaragoza-Huesca, falta algo. Puede que haya alguna sorpresa con un proyecto próximo. Hoy he tenido una comida con empresarios del sector de las TIC para revitalizar Walqa. Se están concentrando grandes empresas en Zaragoza, en concreto en Plaza, y yo tengo que conseguir un efecto para derivar proyectos hacia Walqa. Y en la Plataforma Logístico Industrial de Huesca hay que reforzar la atracción de empresas hacia Huesca porque Plaza se está ampliando tanto que va a llegar a Madrid, por el valle del Ebro, la intermodalidad de los contenedores, los apeaderos ferroviarios, las conexiones o los convenios con los puertos de Barcelona, Valencia o Bilbao… Si nos descuidamos, se hará todo en el "Ebro Valley" que digo yo. Hay que recuperar aquella naturaleza industrial que tenía Huesca cuando estaban Albajar y otros. Hay que reforzar algunos de esos proyectos que se hicieron para sujetar Plhus, y tenemos ejemplos como Gaypu o Callizo, que va a más porque la logística favorece la movilidad de las mercancías. Tenemos que dar a Huesca un empujón en los temas de las nuevas tecnologías y de captación de inversiones para la ciudad. Y ayudar en las relaciones con los empresarios de los polígonos industriales.

De sus palabras se infiere que la capital oscense constituye una prioridad para el Gobierno de Aragón.

Huesca tiene más posibilidades de lo que desarrolla. Además de buscar las iniciativas para Walqa, que es una prioridad, con el Hidrógeno hay que intentar meternos en algún proyecto gordo europeo. Yo me voy a implicar, otra cosa es que tengamos suerte, porque cuando se fundó Walqa llegó la crisis de las puntocom y frenó, pero conseguimos sujetar algún proyecto. Y trajimos pilotos como la digitalización, que tenían aristas, pero hubo puntas en que llegamos a los mil empleos. Hay que intentar reforzar el Parque.

Los impuestos son un campo de batalla importante.

El marco jurídico normativo impositivo a las empresas tiene que ser lo legalmente exigible, pero no abusivamente exigible. Mi formación ingenieril y de funcionario y el conocimiento del tejido productivo me hace decir que un empresario, cuando abre, ha de afrontar normativa de todo: seguridad, riesgos laborales, trabajo, impuestos, etiquetado de productos, de protección fitosanitaria… Un empresario me decía que se le aplican 50 o 60 normativas que exigen luego los consumidores, y tiene que pagar todos los meses 250 nóminas. Y estaba otro empresario que está en Sariñena, con 130 empleos que son los de Enplater. Eso hay que protegerlo: Enplater es la General Motors de Sariñena.

Usted es contrario a elevar la presión fiscal, que es uno de los temores de las organizaciones empresariales por el freno a la actividad.

En el tema impositivo, con lo que se anuncia en Madrid o Andalucía , habrá que ver qué efectos tiene. No puede ser que un aragonés pague mucho más que uno que declare en Madrid. Hay veces que un parque eólico se hace en Aragón y necesita una financiación de 30 o 40 millones y, como el banco en Aragón no tiene capacidad tienen que dar el crédito los de Riesgos de Madrid, hay que firmarlo en el notario de Madrid y se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales en Madrid. Si, encima, rebajan los impuestos en Madrid y hacen efecto llamada sobre determinadas operaciones mercantiles de las sociedades, hay que vigilarlo. Hemos firmado que no podemos superar la presión fiscal por encima de la media de España desde Aragón, y defender políticamente una armonización.

Otra de las grandes reivindicaciones para aportar fluidez en la economía es la simplificación administrativa.

En la Ley de Industria que hicimos en Aragón en 2006 se cambió el concepto de autorización administrativa por el de declaración responsable. Pero luego viene la segunda derivada. Una línea de alta tensión, desde los cables, la altura de las torres, la protección de tierras, los espacios, afecciones… Son palabras mayores. En determinados impactos industriales, hay que tener cuidado. Y pasa lo mismo en el sector agroalimentario. No puede ser que la autorización de una granja de pollos o porcina tarde más que aprobar la Constitución. Expedientes, informes… Es desesperante. Sí que hay que simplificar administrativamente, pero las garantías tienen que ser que, si hay un problema, estén cubiertos los riesgos cuando las actividades empresariales tienen impacto de fuerza o daños colaterales. Las que son solventes, serias y grandes lo cumplen. Si para autorizar, que para un agricultor es clave, una granja de 400.000 euros tarda un año y medio para la autorización, así no combatimos la despoblación.

Los últimos indicadores nacionales y europeos, las guerras comerciales y otras variables comprometen los vientos de cola. ¿Teme un periodo más difícil, incluso recesivo?

Por los recursos, el ambiente empresarial que hay, por la situación geoestratégica, por los proyectos que conozco y que se pueden arrancar, percibo más fortalezas para aguantar si viene una recesión en el entorno. Ahora bien, el 60 % de nuestras exportaciones va a Europa. Si se enfría el consumo en Europa, se penalizan las exportaciones, las empresas trabajan menos, no se hacen más contratos… Estamos en una economía globalizada, pero no tenemos todos los huevos en la misma cesta. Tenemos la agricultura, la industria con el 20 %, un turismo que no es tan dependiente de mercados determinados, con el comercio, los servicios, las exportaciones,... Veo la economía diversificada, y por eso crecemos por encima de la media, y tenemos de las tasas de desempleo más bajas… Pero, si hay recesión, lógicamente afectará.

A las competencias económicas, se suman las estatutarias y relaciones con Europa.

Voy a tratar más dinero de Europa, y ahí tenemos un territorio duramente afectado por la crisis, como Andorra y toda la zona. En Desarrollo Estatutario, colaborando con Madrid, no podemos tener menos autonomía que otros. Hay que buscar salvaguarda para que la hacienda de la comunidades no se vea estrangulada si el Estado tiene dificultades para las entregas a cuenta. No está asegurada la financiación de las regiones si hay una dificultad. La autonomía real no existe. Sin embargo, vascos y navarros no tienen ese problema.

INVITACIÓN AL CONSENSO

¿Cuál es la atmósfera que prevé en un gobierno y un legislativo diversos, transversales y fragmentados?

-Hay cosas que no se perciben desde fuera. En las Cortes, hubo en la pasada legislatura acuerdos por unanimidad. Hubo un Pacto por la Ciencia y una ley de atención a la discapacidad donde llegamos a un consenso. Para que Aragón crezca, tenga empleo, no se nos despueble, si anteponemos los intereses de Aragón a los partidarios de cada uno, no tenemos que tener ningún problema. Incluso abriendo el abanico a Ciudadanos y Partido Popular. Somos diferentes, pero, mirando las medidas aprobadas, hay una que demuestra que están otras cuestiones encima de la mesa: el tema de la concertada, que tuvo trifulcas la pasada legislatura y fue un sinvivir, tuvimos nosotros que respaldar con el PP al PSOE. Sin embargo, en el documento de gobierno hay ya coexistencia pacífica. Quiere decir que he firmado unos documentos y, si no se cumplen, con mis tres diputados haré lo que tenga que hacer. Quiere decir que, en los temas que interesan a Aragón en despoblación, financiación estatal, infraestructuras, si anteponemos los intereses del partido a Aragón, habría que pensarlo. Yo no percibo problemas en los primeros consejos de gobierno. Ya hay una semilla de entendimiento. Y, cuando un partido se mete en un gobierno, no ve la realidad igual. La conoce mejor. No percibo señales de que se vaya a montar una guerra cruenta entre ideologías en el Gobierno de Aragón, porque hay un documento de 132 medidas y eso obliga.

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