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Luto en Luna mientras se investiga explosión en la piscina municipal

Las banderas ondearán a media asta durante tres días tras el fallecimiento del operario

Ayuntamiento de Luna, en Zaragoza
Ayuntamiento de Luna, en Zaragoza
S.E.

El Ayuntamiento de Luna, en Zaragoza, ha decretado tres días de luto por el fallecimiento este miércoles de un operario en la piscina municipal en una explosión que tuvo lugar, al parecer, cuando realizaba labores de mantenimiento con productos químicos, y en la que hubo además un herido grave y una veintena de atendidos.

En el consistorio y en la pedanía de Luna, Lacorvilla, ondean desde este jueves las banderas a media asta con crespón negro en memoria del operario "de servicios múltiples" municipal -según informa el Ayuntamiento en un comunicado- que contaba con más de 20 años de servicio y era una persona muy querida en la localidad. El funeral se celebrará este viernes en la iglesia del municipio.

El Ayuntamiento recuerda que hay una investigación abierta por el suceso, que tuvo lugar pasadas las 14.00 horas de este miércoles cuando el trabajador fallecido procedía al llenado de cloro en un depósito de grandes dimensiones junto a otro compañero.

Por causas que se están investigando, hubo una explosión al parecer provocada por la mezcla de sustancias químicas, en la que falleció el operario encargado de verter el cloro, mientras que su compañero, de 51 años, está ingresado con pronóstico grave en la planta de Neumología del Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

Cinco niños que se encontraban en las instalaciones fueron trasladados a un centro sanitario y fueron dados de alta y otra veintena de usuarios de la piscina municipal fueron atendidos en el centro de salud de Luna por posibles intoxicaciones, según ha informado este jueves el Gobierno de Aragón.

Dichas fuentes aseguran que no hay constancia ni informe oficial que acredite las causas del suceso, por el que se mantiene cerrada la piscina de Luna a la espera de que se resuelvan las primeras investigaciones y hasta que las autoridades competentes determinen que son instalaciones seguras para la ciudadanía.

Según ha explicado a Efe el jefe de Bomberos de la zona Este de la Diputación de Zaragoza, David García, la explosión pudo deberse a una "mala manipulación" de los productos químicos.

Pese a no haber estado en el lugar del accidente, García ha recalcado que el ácido clorhídrico y el cloro son productos "muy tóxicos" que nunca se deben mezclar y son los que se utilizan en las piscinas para mantener el agua clara y eliminar las bacterias.

Así, la mezcla de ambos productos, en este caso con un volumen elevado de líquido y probablemente en un espacio cerrado, fue lo que dio lugar a una "reacción súbita y rápida y quizás, la rotura del depósito", añade el especialista.

García recalca que se trata de dos productos que "no se deben mezclar" por lo que intuye que se produjo una "concatenación de varias circunstancias" ya sea por una mala comunicación entre los compañeros o una distracción que pudieron dar lugar a la explosión.

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