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El Ebro anega dos terceras partes del núcleo de Novillas

La punta de la crecida se espera que llegue en la tarde de este martes a Zaragoza

Campos llenos de agua ante la crecida del Ebro en Pradilla, este lunes.
Campos llenos de agua ante la crecida del Ebro en Pradilla, este lunes.
EFE

La población de Novillas (Zaragoza), el primer municipio de la ribera del Ebro aragonés, respira aliviada tras pasar la noche del domingo la punta de la crecida extraordinaria del río sin causar daños personales y a la espera de que baje el nivel del agua, que ha anegado dos terceras partes del término, para evaluar el resto de daños. La punta de la crecida se espera que llegue a Zaragoza este martes por la tarde con un caudal aproximado de 2.400 metros cúbicos y una altura de 6,10 metros, según los datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

Las numerosas actuaciones que se han hecho en el tramo del Ebro en Pradilla entre 2015 y 2018 han hecho que el agua fluya con más facilidad y han permitido un margen de maniobra al cauce con menos altura y proteger así al casco urbano de la avenida extraordinaria que atraviesa en estos momentos la ribera alta en Aragón

En Novillas, la noche del domingo al lunes fue agitada para el alcalde, Abel Vera, quien pudo descansar a intervalos, preocupado por la resistencia del dique que protege el casco urbano después de la elevación que acometió el domingo la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y que, de momento, ha precisado, sigue aguantando.

Aunque la situación “no es tan crítica” como en la noche del domingo y el caudal ya ha bajado unos 30 o 40 centímetros, Vera ha informado de que sigue en niveles “muy altos” y no descarta que aguas abajo la fuerza del agua haya roto todas las motas.

De las 2.500 hectáreas del municipio de Novillas, el alcalde calcula que el agua habrá anegado dos terceras partes y se ha “salvado” el casco urbano y “algo” de monte, por lo que ya es superior a la de 2015.

Tras las evacuaciones de 55 vecinos el domingo de la parte baja del pueblo como medida de prevención, ya no fue necesario el traslado de más habitantes.

La punta de la crecida se dirige ahora hacia Zaragoza, y aunque no llegará hasta últimas horas de este martes, el domingo presentaba un caudal de 1.709,83 metros cúbicos por segundo y una altura de 4,71 metros. En 2015, la última gran avenida, alcanzó 2.448 metros cúbicos por segundo y 6,10 metros de altura.

Por ello, el Ayuntamiento de Zaragoza elevó en la noche del domingo la situación en fase de emergencia el Plan de Protección Civil.

Conforme aumenta el caudal, en el barrio rural de Alfocea, donde este lunes se ha evacuado la parte baja, el agua ha empezado a rebasar el nivel de la carretera de conexión con la pedanía de Monzalbarba, a la bajada del puente sobre el Ebro, ha informado el Consistorio de Zaragoza, que cuenta con la colaboración en la vigilancia de Guardia Civil y de la Unidad de Pontoneros, que balizarán la carretera para facilitar, mientras sea posible, el tránsito con vehículos todoterreno sólo los de emergencias en caso necesario.

En la capital aragonesa se ha detectado este lunes la entrada de agua en puntos habituales próximos al río como el club deportivo Helios, el Parque del Agua, huertos de Juslibol, la parte baja de Vadorrey, la arboleda de Macanaz y el parque de la Cruz Roja, entre el puente Almozara y Pasarela del Voluntariado.

El Gobierno de Aragón pedirá al Ejecutivo central la declaración de zona gravemente afectada por emergencia de protección civil debido a las afecciones por la riada del Ebro.

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