Aragón

40 ANIVERSARIO DEL ESTATUTO DE AUTONOMÍA DE ARAGÓN

Disciplinas que definen al territorio

La profesionalización del sector cultural, la labor los profesionales y las ayudas y programas han sido aspectos fundamentales

Exteriores del Centro de Arte y Naturaleza (CDAN) de Huesca en el año 2006.
Exteriores del Centro de Arte y Naturaleza (CDAN) de Huesca en el año 2006.
H. A.

El CDAN, el Museo de Huesca o las salas de la Diputación son algunas de las instalaciones más representativas de la Comunidad en lo relativo a la cultura. Un apartado que ha crecido de manera considerable desde 1982, año en el que se aprobó el Estatuto de Autonomía de Aragón. Para ello, y además de los equipamientos, han sido determinantes citas como el Festival Pirineos Sur, el Festival de Cine de Huesca o la Feria Internacional de Teatro de Danza de la capital oscense. También grupos como la Ronda de Boltaña, Amaral, Héroes del Silencio o Violadores del Verso, cuyos trabajos son ejemplos claros del sello propio que ha adquirido la música del territorio a lo largo de estas cuatro décadas.

Visita de un grupo de alumnos al IAACC Pablo Serrano en 1997.
Visita de un grupo de alumnos al IAACC Pablo Serrano en 1997.
H. A.

«La cultura es lo único que puede salvar un pueblo, lo único, porque permite ver la miseria y combatirla. La cultura permite distinguir lo que hay que cambiar y lo que se debe dejar». Esta frase de la cantante Mercedes Sosa puede explicar de forma clara la trascendencia que tiene un apartado de la vida clave para el crecimiento de la sociedad.

Un ámbito que en Aragón ha experimentado una «mejora indudable» desde 1982, año en el que se aprobó el Estatuto de Autonomía, según indica el director general de Cultura del Ejecutivo autonómico, Víctor Lucea. «Los aragoneses valoran la cultura propia cada vez más, algo que se demostró de forma muy intensa en la pandemia y el confinamiento», afirma, destacando a Goya y a Buñuel como «las referencias indiscutibles de lo que somos y lo que podemos llegar a ser».

En esa evolución «con paso firme y continuado» que ha vivido el sector, cabe subrayar los equipamientos como uno de los elementos fundamentales, que han ido cambiando y adaptándose a las necesidades de la sociedad. «Ahora los museos ya no son tanto espacios que albergan colecciones, sino cada vez más lugares de encuentro con la ciudadanía. El plan para el futuro es actualizarlos e incluir instalaciones dedicadas a la creación para que el talento pueda desarrollarse con propuestas innovadoras», apunta Lucea. Entre las edificaciones más emblemáticas, pone en valor al IAACC Pablo Serrano, «un hito» en esta materia y «el gran epicentro de la cultura contemporánea en Aragón».

El parque cultural de Dinópolis Teruel en mayo de 2001.
El parque cultural de Dinópolis Teruel en mayo de 2001.
H. A.

El Auditorio zaragozano, la Biblioteca de Aragón, el Museo de Zaragoza, el Museo de Huesca, las salas de la Diputación oscense, el Centro de Arte y Naturaleza (CDAN), el Museo Juan Cabré o Dinópolis son ejemplos de otras instalaciones representativas. Unos emplazamientos que han sido esenciales para impulsar al sector, misión en la que también ocupan un lugar notable citas y galardones como los Premios Simón, los Premios Aragón-Goya, el Premio de las Letras Aragonesas, el Rally Desafío Buñuel, el Festival Pirineos Sur, el Festival de Cine de Huesca, el Festival Periferias o el FIZ. Asimismo, Amaral, Violadores del Verso, Joaquín Carbonell, La Bullonera, Ixo Rai, Sergio Algora, Héroes del Silencio, Azero, Niños del Brasil, La Ronda de Boltaña o Manolo Kabezabolo son ejemplos claros del sello propio que ha adquirido la música del territorio a lo largo de estos años.

La lista de artistas y profesionales del sector que han sido determinantes para que Aragón sea hoy un referente en los proyectos culturales de calidad en diversas disciplinas es amplísima. Una de esas materias es el cine, que cuenta con una gran solidez en la Comunidad. Además de haber sido escenario de muchos rodajes, las instituciones han ido apoyando cada vez más en los últimos años los proyectos a través de ayudas, y actualmente es posible formarse en el territorio en las diferentes disciplinas que conforman este arte.

«Las instituciones tenemos que acelerar el proceso de acompañamiento para que se pueda seguir desarrollando ese trabajo creativo desde aquí y hacia el mundo», expone Lucea, recalcando que el gran objetivo de su departamento es mejorar el posicionamiento cultural de Aragón, para lo cual se están impulsando varias iniciativas. Además, recuerda que en los últimos 40 años se ha caminado de manera eficaz en la profesionalización del sector, un logro en el que han sido determinantes las ayudas al ámbito, que alcanzaron los tres millones de euros en la última convocatoria.

Se trata de una de las tres patas de la acción de Gobierno en el ámbito, junto con los programas propios -Festival Múver, Temporada de Lírica y Danza, Festival Malabar...- y los acuerdos institucionales mediante los que se apoyan numerosas iniciativas.

Por último, Lucea subraya el pacto por la cultura en el que están trabajando como el reto más cercano, cuyo fin es crear una ley de derechos culturales que facilite la labor a los creadores y que garantice los derechos culturales en todo el territorio

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