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Las mujeres desean seguir en el pueblo y es el sector agrario que más arraigo genera

El Gobierno aragonés y la UZ ha realizado dos estudios sobre la situación femenina en el medio rural

Rosa Duarte; Miriam Ferrer y Mari Luz Hernández
Rosa Duarte; Miriam Ferrer y Mari Luz Hernández
G.A.

Las mujeres desean seguir permaneciendo en el pueblo en los próximos años y constituyen  el sector agrario el que más arraigo genera y demandan más información y coordinación por parte de la Administración pública: estas son algunas de las principales conclusiones de los dos estudios llevados a cabo por el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, a través de su Unidad de Igualdad, en colaboración con la Universidad de Zaragoza.

Enmarcados dentro del Pacto del Estado contra la Violencia de Género, ambos estudios han permitido analizar y conocer la situación actual de las mujeres en el medio rural aragonés, comarca por comarca. Sus resultados se han dado a conocer este martes, 4 de mayo de 2021, en la sala de prensa del Edifico Pignatelli. En la presentación han participado la jefa de sección de Estudios y Planificación del Departamento de Agricultura, responsable de la Unidad de Igualdad, Miriam Ferrer, y las dos coordinadoras de los estudios, Mari Luz Hernández y Rosa Duarte. En breve, los trabajos se podrán conocer íntegramente en la página web[http:// www.aragon.es/mujeresrurales.] www.aragon.es/mujeresrurales.

Actualmente, los municipios aragoneses de menos de 2.000 habitantes tendrían un porcentaje de mujeres situado en torno al 46%, algo mayor si son municipios de entre 2.000 y 9.999 habitantes y, ligeramente superior al 50% si hablamos de núcleos mayores de 10.000. Pero, ¿Qué perfil socioeconómico tienen? ¿Cómo es la distribución de su tiempo y qué percepción de arraigo tienen, desde una perspectiva de género? Estas son algunas de las cuestiones a las que han tratado de dar respuesta los estudios presentados.

El primer trabajo, titulado “Estudio de la situación del mundo rural aragonés desde una perspectiva de género, 2020”, se ha desarrollado en colaboración con el Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Zaragoza (UNIZAR) y el segundo, “Mujeres y desarrollo socioeconómico en el medio rural en Aragón: aproximación desde una perspectiva de género”, lo ha efectuado el Departamento de Análisis Económico, también de UNIZAR.

La herramienta empleada ha sido un cuestionario conjunto, es decir, se ha distribuido un formulario por varios medios: correos electrónicos, redes sociales y aplicaciones de móvil, que ha sido respondido por 563 mujeres de las 33 comarcas aragonesas. Posteriormente, las respuestas han sido analizadas por separado.

De las respuestas recibidas, se puede decir que la participación ha estado equilibrada entre los diferentes grupos de edad, desde menores de 25 años hasta mayores de 65. El 60% de ellas tienen entre 35 y 54 años. Además, las mujeres participantes cuentan con nivel de estudios medio-alto y, el 70% de ellas se encuentra trabajando actualmente. Por último, cabe destacar también de la muestra que el 71% de las féminas participantes provienen de municipios de menos de 2.000 habitantes.

“Ambos estudios nos ofrecen, por primera vez, una foto fija de la situación actual de la mujer en cada comarca aragonesa. Además, cabe destacar que, tanto por el número de respuestas recibidas, como por la variedad de cuestiones incluidas, hasta donde conocemos, el estudio es único en Europa en integrar distintos aspectos socioeconómicos, territoriales y de percepción de arraigo en el territorio, estudiando las percepciones y valoraciones de las mujeres rurales desde una perspectiva de género”, ha explicado Miriam Ferrer, quien ha puesto en valor el trabajo que vienen haciendo la Unidad de la Igualdad del Departamento de Agricultura, desde el año 2017.

Estudio de la situación del mundo rural aragonés desde una perspectiva de género, 2020

El primer estudio ha consistido en extender a todas las comarcas aragonesas la metodología diseñada en el “Estudio de la situación del mundo rural aragonés desde una perspectiva de género, 2018”, consistente en el Índice de Valoración Integrada de la Inclusión de la Mujer en el Mundo rural (VIMUR).

El VIMUR, tiene por objeto medir el impacto territorial y de desarrollo humano de los diferentes programas implantados en el medio rural a través de la percepción de las mujeres, valorando la incorporación de las mujeres al sector agrario, empleo y emprendimiento, corresponsabilidad y gobernanza.

Las principales conclusiones extraídas de este estudio son las siguientes:

Las mujeres rurales están muy identificadas con el medio donde viven, valoran especialmente sus recursos naturales y culturales, y están contentas de vivir en un pueblo. Ahora bien, las posibilidades de empleo son escasas y muchas se ven obligadas a emprender para poder trabajar. También señalan las deficiencias en servicios e infraestructuras. Su percepción respecto al apoyo de las administraciones es que existe desinformación y descoordinación.

Asimismo, se detectan diferencias entre las comarcas, siendo las de Comunidad de Teruel y Albarracín las que peor nota sacan, mientras que la Comarca Central, Ribera Alta del Ebro y Campo de Daroca son las que obtienen mejor valoración.

Otro detalle a destacar es que se presentan propuestas de actuación en todos los campos analizados

“Fomentar y facilitar el empleo y el emprendimiento es básico para que las mujeres puedan permanecer en el medio rural. Es muy importante contar con su visión a la hora de realizar propuestas”, ha explicado Mari Luz Hernández, coautora de este estudio.

Mujeres y desarrollo socioeconómico en el medio rural en Aragón: aproximación desde una perspectiva de género

En el segundo estudio, además de un análisis previo de datos obtenidos del Instituto Aragonés de Estadística (IAEST), se han recopilado datos y opiniones en relación a distintos temas como sus preferencias, oportunidades y barreras en el territorio, situación socioeconómica, usos del tiempo y persistencia de estereotipos. Se han cruzado estos datos con las características sociodemográficas (edad, nivel salarial, tamaño del municipio y nivel de estudios).

Estas son las principales conclusiones extraídas:

Se constata una mayor brecha de género poblacional y de empleo que en el medio urbano y mayor envejecimiento poblacional, revelando la existencia de dificultades para la fijación de población en edad de trabajar. La formación aparece como elemento importante de movilidad económica y social en el medio rural.

La distribución del tiempo dedicado a realizar las distintas actividades cotidianas entre las mujeres y sus parejas es desigual, aunque se iguala algo al disminuir la edad y amentar el nivel de formación. Se constata igualmente que las tareas de cuidados recaen en gran medida en las mujeres.

Los estereotipos están superados en gran parte, si bien persisten en algunos grupos según nivel formativo, renta y edad.

También en este estudio se comprueba que las mujeres desean seguir permaneciendo en el medio rural en los próximos años, siendo el sector agrario el que más arraigo genera.

“Hay por lo tanto margen para mejorar. El apoyo a la conciliación, facilitar el acceso a la formación continua, así como facilitar el acceso de las mujeres a la información sobre los recursos y apoyos disponibles y facilitar su contacto con la administración, por ejemplo, fomentando el uso de medios electrónicos, serían algunas iniciativas en esta línea”, ha explicado Rosa Duarte, coordinadora del estudio.

Las mujeres en el medio rural constituyen un factor clave en el desarrollo sostenible de los pueblos y de la sociedad en su conjunto. Sin embargo, la masculinización de la actividad agraria, la escasa representatividad de las mujeres en puestos de responsabilidad y toma de decisiones, sus mayores dificultades para acceder a los diferentes servicios, implica una falta de oportunidades, así como de acceso en igualdad de condiciones a un empleo, a la propiedad de las tierras o a las tareas de gestión empresarial en el sector agroalimentario, que ha tenido como consecuencia el abandono del medio rural por parte de muchas mujeres.

Para revertir esta situación es preciso afrontar las desigualdades que todavía sufren las mujeres en el medio rural aún en mayor medida, en muchos casos, que las mujeres urbanas. Para ello, el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, que entre sus políticas ya da prioridad en las convocatorias de incorporación de jóvenes y modernización de explotaciones a las féminas, en 2017 creó la Unidad de la Igualdad y una Mesa de trabajo, una iniciativa pionera en el Ejecutivo aragonés, que no ha dejado de trabajar en los últimos años.

En el seno de esta unidad se ha elaborado un programa de formación del personal funcionario en igualdad, en el que ya han participado más de 200 personas tanto de servicios centrales como periféricos. Asimismo, se está potenciando la participación de las mujeres en los órganos de toma de decisiones, como los consejos rectores de las cooperativas agrarias y el Departamento colabora con la Federación de Cooperativas Agrarias de Aragón (FACA) y las organizaciones agrarias, para concienciar y animar a las mujeres a que se incorporen a estos órganos, mediante charlas itinerantes.

En la misma línea, desde hace unas semanas, se encuentra itinerando por Aragón la muestra fotográfica “Ellas son campo”, de las artistas Noemí Rodrigo y Mercedes Bueno, que pretende reflejar la situación de las mujeres rurales aragonesas en la actualidad, con sus luces y sus sombras.

Por último, el Departamento cuenta con la web www.aragon.es/mujeresrurales con datos estadísticos y todas las noticias relevantes sobre la situación de las mujeres rural. 

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