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El Comidista disfruta en la provincia de Huesca del "paraíso de las pastelerías clásicas"

Mikel López Iturriaga "se sacrifica" en su último vídeo probando diferentes especialidades de la pastelería altoaragonesa

Mikel López Iturriaga, rodeado de dulces altoaragoneses.
Mikel López Iturriaga, rodeado de dulces altoaragoneses.
D.A.

"Trenza de Almudévar, pastel Biarritz, pastel jaqués, pastillo, dobladillo... ¡Me maravillo con tanto surtidillo". Así inicia Mikel López Iturriaga, El Comidista, su última aventura gastronómica para su blog de El País, donde hace un auténtico "sacrificio" para probar todas estas dulces especialidades altoaragonesas, bautizando a la provincia como "el paraíso de las pastelerías clásicas".

El Comidista inicia así su viaje en el vídeo rodado para la ocasión en la emblemática tienda de ultramarinos de Huesca La Confianza, en compañía de Raúl Bernal, miembro de la Asociación de Pastelerías y nombrado Mejor Maestro Chocolatero en 2011. Bernal destaca cómo los obradores de Huesca han sabido mantenerse siempre "fieles a su tradición" y cómo a los altoaragoneses les gusta siempre "lo bueno y de calidad". Le descubre además a López Iturriaga, entre risas, la palabra "lamineros".

A continuación El Comidista pasa por las Cuatro Esquinas, sin olvidarse la mascarilla, eso sí, para disfrutar junto a Gurutz Goikoetxea de las castañas de mazapán de la pastelería Vilas, de las que destaca el contraste en el "crujiente del caramelo con lo suave del mazapán".

La siguiente parada es en la pastelería Tolosana y su trenza de Almudévar, "famosa en todo el mundo", para descubrir a continuación otro clásico altoaragonés, el pastel ruso de Ascaso. En el establecimiento, Sura Ascaso subraya la importancia de un proceso "muy pensado" a la hora de elaborar este clásico dulce altoaragonés, ante el que López Iturriaga solo puede exclamar "qué delicia".

López Iturriaga sale a continuación de la ciudad en dirección a la pastelería Echeto de Jaca para disfrutar del pastel jaqués y de ahí se traslada a Campo, donde Manuel Sesé, desde la pastelería del mismo nombre, le descubre el pastillo típico de la localidad. Como señala Sesé, productos como este son también una buena excusa para que los visitantes se acerquen por la localidad para adquirirlos.

Tras pasar por la pastelería de César Ascaso en Ayerbe y difrutar de sus refollaos, El Comidista termina su viaje en Barbastro, cuna del pastel Biarritz, donde tiene como anfitriona a María Martínez, de la pastelería Albás. Una delicia elaborada con ingredientes muy sencillos, pero cuya receta es un secreto. Y es que, como señala Martínez a su invitado, por mucho que intente elaborarlo en su casa, el resultado nunca será el mismo.

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