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FALLECIMIENTO DEL PERIODISTA

Tico Medina, gran cronista del Pirineo de Huesca

El periodista, que ha fallecido este lunes, deja atrás una fructuosa carrera en la comunicación

Tico Medina junto a nuestro compañero Ángel Huguet
Tico Medina junto a nuestro compañero Ángel Huguet
D.A

Tico Medina, pionero de la televisión y leyenda de periodismo español que ha fallecido este lunes, fue uno de los mejores autores que escribieron sobre la provincia en su detallada “Crónica del Pirineo de Huesca” libro publicado por la, entonces, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja (Ibercaja, actual) en 1972. Se recorrió la provincia para contarlo en 32 capítulos en la que fue una de las primeras Guías de Turismo, comparable aunque diferente a la obra “Turismo Altoaragonés” escrita y publicada por José Cardús en varios tomos.

Una obra de contenido excelente, con prólogo del presbítero, periodista y escritor oscense José María Javierre (1924-2009). Autor de una biografía de Pablo VI en tiempos de “el cura Javierre” que fue feliz en Lanaja, en Bierge, en San Román, en Bastarás y en Abiego entre otras anécdotas que contó Javierre que fue suscriptor del diario “Nueva España” del ramito de albahaca dentro, con el extra de San Lorenzo.

En el libro de 220 páginas con fotos en blanco y negro y dos ediciones publicadas, Javierre describió a Tico Medina como “un hombre tierno, dulce, un escritor impresionante con una fuerza de estilo que nace de las atmósferas a presión de su alma”. Prólogo para las primeras páginas “De Huesca parten todos los caminos. Crónica de una ciudad, certificada y urgente” para el periodista del diario Pueblo. Tico escribió sobre Loarre, San Juan de la Peña, Jaca, Villanúa, Canfranc, el ibón de Ip, Hecho, selva de Oza y Santa Cruz de la Serós, Ansó, Panticosa, Sallent de Gállego, Ordesa, Bujaruelo, Aínsa, Añisclo, Valle de Pineta, Benasque, Vallibierna, Graus y finalizó su recorrido en Alquézar “villa histórica y monumental” donde hizo amistad con Tomás Sierra, de quien escribió “De cómo un sacristán puede ser una cosa grande”. Once páginas dedicó a la localidad, prueba de que le gustaron mucho el buen trato, su historia y las gentes, “Tomás Sierra nos da la mano y su tarjeta, sigue el hombre trabajando”.

Al atardecer llegó a Huesca y desde el Hotel Pedro I repasó notas del viaje que finalizó “cansado, pero contento”. Huesca tenía, entonces, 30.000 habitantes y anotó que cerca de Berdún “viene a veces a veranear Helenio Herrera, lo que demuestra que es hombre de talento y que sabe dónde encontrar silencios y tranquilidades que buena falta le hacen”. Tico Medina contó en pocas líneas en su libro que el futbolista y entrenador argentino, en España e Italia, descubrió el rincón de Berdún. De su paso por Benasque dejó constancia escrita “un pequeño comentario de alpinistas que murieron en el Aneto”.

Además, de lugares de recorrido con una descripción excepcional en nombres, detalles y anecdotario, Medina dejó constancia de la fauna con “el fabuloso rebeco”, el jabalí “no es tan fiero el marrano como lo pintan”, la perdiz blanca “manjar delicado para la mesa de un Papa”, el urogallo, “si alteza la trucha”, cabras, gamos, corzos y otras especies menores del Pirineo y la trufa de Graus.

Un periodista de esta talla no se le escapó al concejal de Cultura del Ayuntamiento de Barbastro, José Ollé, que lo invitó a dar una conferencia en la IV Semana Cultural Barbastrense, en el mismo año 1972. Tico Medina llenó el Salón de Plenos del Ayuntamiento en su única estancia en Barbastro donde dejó constancia de su labor periodística y la trayectoria de autor.

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