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AGRICULTURA

Finca Valonga obró el cambio con el cultivo del olivar superintensivo

Su idea se exportó a Francia, Italia, Estados Unidos y Marruecos

Recogida y carga de aceituna en la explotación olivar de Finca Valonga
Recogida y carga de aceituna en la explotación olivar de Finca Valonga
Finca Valonga

La explotación olivócola de Finca Valonga, en el municipio de Belver de Cinca, es un referente en el olivar superintensivo al integrar técnicas de explotación mecanizada para la recogida de aceitunas de variedad arbequina en 1995, de modo similar a las vides, y al incluir una menor separación entre árboles, lo que redunda en una mejora de su rendimiento frente al modo tradicional.

Si bien el proyecto inicial era de una superficie de 30 hectáreas dedicadas a la producción superintensiva, las heladas del año 2001 la lastraron sobre todo en las plantaciones situadas en los valles y redujeron la superficie dedicada a cultivo a la mitad, explica la directora comercial de Finca Valonga, Teresa Ferrer. “Buscábamos cultivos alternativos al cereal y más rentables por lo que decidimos probar con los olivos”, explica.

Esta idea inicial fue recogida desde un primer momento con gran aceptación en Cataluña y también se extendió a otros países como Francia, Italia, Estados Unidos y Marruecos con grandes resultados de productividad.

La directora comercial de Finca Valonga recuerda que las primeras líneas de plantación presentaban una separación de 1,25 metros entre árboles y una longitud de cuatro metros.

Precisamente, esta suerte de mecanización se basa en la introducción de maquinaria vendimiadora en olivos más pequeños para obtener unos mejores rendimientos que se realizaban en el estado óptimo de maduración de la planta. “En Francia, los fabricantes de estas máquinas vendimiadoras venían a hacer pruebas a nuestra finca para adaptarla a la recogida de los olivos”, recuerda Ferrer quien tildó esta experiencia de “pionera” en la mecanización del olivo, no solo en la recogida sino también en la poda y otros manejos.

Según la directora comercial de Finca Valonga, “el cultivo superintensivo se caracteriza por estar plantado en seto, de forma rectangular. Se poda por arriba para controlar el árbol a una cierta altura”.

Tras el episodio de heladas, la parcela de 15 hectáreas de olivares se dedicó a la explotación intensiva, “que consiste en el cambio de los marcos de las líneas de plantación” y que no precisa del empleo de la máquina de vendimiar.

La explotación familiar de Finca Valonga se encuentra activa desde el año 1931 y comparte también otros cultivos como el viñedo, frutos secos, cereal y nogales, estos últimos en una superficie de 110 hectáreas, y fabrica aceite de oliva virgen extra, que define como “un poco más temprano y de mayor calidad”. 

Una película aborda el cambio del cultivo del olivo

 “La Senda del Azar” cuenta la historia inspiradora de personas valientes, como la familia Ferrer de Finca Valonga de Huesca, que durante los últimos 25 años han revolucionado la forma en que se produce el aceite de oliva.

El documental ha sido filmado en España, Francia, Portugal, Italia, Chile y EE. UU. y reflexiona sobre los avances tecnológicos que han transformado la capacidad de producción y el futuro de la industria del aceite, explican fuentes de Agromillora.

Agricultores, inventores y algunos de los principales productores del mundo recuerdan los riesgos que asumieron para llevar a cabo su visión. La película muestra cómo las nuevas tecnologías y los sistemas de cultivo tienen un impacto en el ahorro de recursos como el agua, los fertilizantes, la electricidad y la tierra. “Se trata de una historia que curiosamente comenzó en Huesca”, añaden. 

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