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RESERVAS HÍDRICAS

Arranca 2023 con una reserva de agua inferior a la mínima del último lustro

Los embalses de la cuenca del Ebro están al 44 % de su capacidad total

El embalse de Vadiello está al 20,4 % de su capacidad.
El embalse de Vadiello está al 20,4 % de su capacidad.
Elena Fortuño

El año 2023 empieza con unas reservas de agua en los embalses de la cuenca hidrográfica del Ebro que siguen por debajo de las que había hace justo un año, y también son menores que la media y la mínima de los últimos cinco ejercicios. A ello se une el hecho de que la reserva de nieve en las montañas también en inferior tanto a la que había por las mismas fechas el año pasado como al promedio del último quinquenio.

El parte emitido ayer por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) cifra las reservas hidráulicas en estos momentos en 3.468 hectómetros cúbicos, lo que representa el 44 % de la capacidad de almacenamiento. Una cifra que está por debajo del agua acumulada en los embalses por estas mismas fechas en 2022, que alcanzaba los 4.896 hectómetros cúbicos, lo que supone un 61 % de la capacidad. El promedio de los últimos cinco años (2018- 2022) es de 5.103 hectómetros cúbicos (64 %) y el mínimo del quinquenio es de 3.865 hectómetros (49%).

Y es que, aunque en el último mes el agua almacenada ha experimentado un leve repunte (se ha pasado en un mes del 38 al 44 %), las reservas hídricas son escasas, ya que no alcanzan la mitad de la capacidad total de almacenamiento.

El embalse de Barasona, por ejemplo, está al 57,7 % de su capacidad (con 48,9 hectómetros cúbicos); Escales al 53,1 % (80,9 hectómetros); San Salvador al 58,3 % (80 hectómetros); Mediano al 44,7 % (194,4); El Grado al 70,2% (280,8 hectómetros); Lanuza al 74,6 % (12,6 hectómetros); Búbal al 53,3 % (33,4 hectómetros); La Sotonera al 46,1 % (87,1 hectómetros), Vadiello al 20,4 % (3,2 hectómetros); Valdepatao al 16,4 % (0,9 hectómetros); y Yesa al 29% (129,7 hectómetros).

Pero si los embalses presentan esta situación, similar es la que ofrece la reserva de nieve en las montañas. Según los datos de la CHE, la actual reserva nival está muy por debajo de la del año pasado por estas fechas y de la del promedio de los últimos cinco ejercicios.

En concreto, se estima que la nieve suma en la cuenca del Ebro unos 381 hectómetros cúbicos equivalentes de agua, cifra calificada de “muy baja”, cuando el año pasado por estas fechas alcanzaba los 1.000 hectómetros.

La reserva de nieve es muy importante, entre otros sectores para el agrario, ya que el deshielo, cuando hay nieve en abundancia, aporta agua a los embalses de cara a la campaña de riego.

En estos momentos, los sistemas de riego de toda la cuenca hidrográfica del Ebro están, en su conjunto, al 43,2 por ciento de su capacidad. En el caso de la provincia altoaragonesa, la Comunidad de Riegos del Alto Aragón está al 54,8 por ciento; y el Canal del Aragón y Cataluña, al 36,8 por ciento el sector del Noguera Ribagorzana y al 58,1 por ciento, el del Ésera.

Las deseadas precipitaciones para aliviar esta situación no acaban de llegar. El verano fue extremadamente caluroso, con varias olas de calor, el otoño fue cálido y con escasas precipitaciones y lo que llevamos de invierno está dejando, además, temperaturas más elevadas de lo habitual en esta estación del año.

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