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Alertan del riesgo de nieve helada desde 2.000 metros

El descenso térmico y la ausencia de precipitaciones podrían generar peligro de rehielo en las actividades de montaña en altura en el Pirineo

Esquiadores de montaña esta semana en Punta Ruego, en la comarca de Sobrarbe.
Esquiadores de montaña esta semana en Punta Ruego, en la comarca de Sobrarbe.
FAM

Las condiciones de la alta montaña en el Pirineo revisten riesgos a partir de los 2.000 metros por la existencia de nieve y hielo a partir de la citada cota tras unas semanas inusualmente cálidas por las temperaturas elevadas que se han registrado de forma regular.

Así lo indicó el jefe del Grupo de Rescates e Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil de Jaca, Baín Gutiérrez, quien señaló que las condiciones meteorológicas en zonas de Pirineo y prepirineo ha derivado en que el manto nivoso “presentase unas condiciones primaverales tardías”.

El descenso térmico de esta semana y la acumulación de una capa de nieve de entre 5 y 10 centímetros, a partir de 2.000-2.200 metros, incluso más alto en algunos valles pirenaicos, explica el jefe del Greim de Jaca, conlleva “tener que portear los esquís a la espalda”.

La clave del esquí de montaña radica en “cuándo se dejan de utilizar los esquís para utilizar crampones o cuchillas, porque si eso se pospone mucho, uno se puede encontrar en una pared de pendiente elevada y ya no es posible ni ponerse los esquís ni los crampones”.

Alertó de los peligros que se pueden producir en las caras nortes del Pirineo, “donde se han formado la ‘nieve costra’, que es bastante enganchona y difícil de esquiar” mientras que las caras sur “presentan nieve primaveral”.

Con el frío actual, “la nieve actual va adquirir una dureza importante sobre todo por los riesgos de los deslizamientos por pendiente” especialmente en zonas norte y también por los cambios en el manto nival debido al rehielo, explica el jefe del Greim de Jaca, quien matiza que no existe riesgo de aludes al ser “prácticamente inexistente”.

Esta situación se produce tras un mes de diciembre en el que los auxilios en montaña se han dirigido a las actividades por accidentes en escalada en roca, enriscamientos o incidentes durante la práctica del esquí de montaña.

Por su parte, el presidente de la Federación Aragonesa de Montañismo (FAM), Javier Franco, también incidió en “la existencia de nieve a partir de 2.000 metros, -menos que en otros años- con las condiciones habituales del invierno”.

Además se refirió a que dependiendo de la situación orográfica, “la nieve estará mejor o peor en función de las lluvias y nevadas por lo que la situación puede ser bastante cambiante de un valle a otro”.

Por el momento, la situación de riesgo de aludes “no es muy elevado”. Para Javier Franco, la “capa de nieve que queda es muy pequeña y bastante compacta”. Además, “pueden existir torrentes de agua que generalmente no hay lo que impide hacer una progresión más continuada”.

Preguntado por la posibilidad de que existan montañeros menos experimentados que se atrevan a subir más alto con las condiciones actuales, indicó que “puede darse aunque las condiciones a partir de 2.000 metros son invernales por lo que hay que adoptar las medidas de actividad” en esta época del año.

Por su parte, la coordinadora de la Campaña Montaña Segura, Marta Ferrer, indicó que “la montaña no es peligrosa sino somos nosotros los que la hacemos peligrosa” por lo que cuando se dan las circunstancia de montaña nevada “los usuarios debemos saber movernos por ese medio”.

Con la situación de escasez de nieve actual, Ferrer incidió en la necesidad de portear el material de la actividad. El calor diurno y el rehielo nocturno son otros dos de los factores a tener en cuenta, en condiciones de montaña invernal por lo que incidió en “la importancia de llevar piolet y crampones” además de otros elementos como Arva, pala o esquís. También recordó que en este momento “el peligro de aludes no es cero”.

Otro de los aspectos que consideró importantes es “preguntar a la red de informadores voluntarios, casas rurales y oficinas de turismo activo antes de realizar la actividad, porque en las zonas sombrías puede quedar nieve y estar muy dura a primera hora de la mañana”. Para Ferrer, “montaña segura hay que hacerla durante todo el año”.

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