Alto Gállego

GANADERÍA

David Belío cría potros en Arguisal, que vende a Italia y en Supermercados Altoaragón

#CONTRALADESPOBLACIÓN

David Belío en su explotación de equino en Arguisal.
David Belío en su explotación de equino en Arguisal.
MERCEDES PORTELLA

Apostar por el producto local, por la economía circular y por poner pequeñas emprendedoras, es una constante que guía la filosofía de la empresa Cabrero e Hijos, que en sus Supermercados Altoaragón comercializa carne de vacuno, ovino y equino que en su mayoría compra a ganaderos que tienen sus explotaciones en zonas de montaña.

Este es el caso del ganadero David Belío que desde hace más de ocho años tiene una explotación de equino de raza Hispano Breton con más de 20 animales entre madres, lechales (animales de unos 10 meses) y quincenos (entre 15 y 24 meses), en Arguisal, municipio de Sabiñánigo. “En esta explotación hacemos todo el ciclo, desde que se cubre el animal, el parto, hasta los dos años del potro, que es cuando lo vendemos. Estos animales están prácticamente sueltos todo el año, menos los dos o tres meses de invierno que es cuando se acaban los pastos y tenemos que estabularlos. Comen hierba de pradera, la que recojo en los campos de Arguisal y, aparte, algo de cereal, avena y maíz, detalla.

David Belío, para quien esta ganadería es su medio de vida, destaca la buena venta que tiene este producto “a pesar de que la gente no está concienciada para comer carne de potro, pero, al fin y al cabo, es como otro animal que tenemos en nuestra alimentación”.

En la provincia de Huesca hay unas 50 explotaciones de criadores de equino Hispano Bretón para venta de carne.

El 80 por ciento de la producción se destina a la exportación, al mercado italiano, y el resto se comercializa a través de Supermercados Altoaragón. Se sacrifican uno o dos potros a la semana en el matadero de Sabiñánigo y su carne se comercializa en filetes, chorizo, longaniza, carne picada, hamburguesas… El animal va de la explotación directamente al matadero y de aquí a la sala de despiece y al punto de venta, “no hay otra manipulación”, explica Luis Cabrero, director de ventas y frescos de Cabrero e Hijos.

El año pasado esta empresa comercializó 11 potros, unos 5.330 kilos de carne de Hispano Bretón.

Luis Cabrero incide en que “hay que apostar por el producto local, por animar la economía circular y por poner en valor tanto el territorio como sus pequeñas empresas emprendedoras. Nuestros lemas: “Cerca y Freso, y, Lo Nuestro”, reflejan la filosofía que llevamos poniendo en los lineales de nuestros establecimientos desde hace más de 30 años”.

Y hace hincapié “en lo importante que es ayudarnos entre todos, y más en una provincia como la nuestra que es muy extensa y con poca población con lo que la logística se hace complicada. Debemos sacar nuestra genética pirenaica y ese carácter invencible que los oscenses tenemos para superar cualquier momento de dificultad. Tenemos el territorio, tenemos el producto y nos sobran las ganas, así que juntos podemos salir adelante en lo que nos propongamos”.

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