Ribagorza

RIBAGORZA - OJO AVIZOR

La ampliación de Cerler por Castanesa abre posibilidades de futuro para el término de Montanuy

El Ayuntamiento trabaja en un itinerario para comunicar el valle con el refugio Cap de Llauset y la zona de Aneto con esquí de travesía y en mantener la actividad ganadera

La ampliación de Cerler por Castanesa abre posibilidades de futuro para el término de Montanuy
La ampliación de Cerler por Castanesa abre posibilidades de futuro para el término de Montanuy
E.F.

Explotar la nieve es compatible con la ganadería, que supone el 90 por ciento de la economía local, y con el Parque Natural Posets-Maladeta, igual que lo es en el valle de Benasque", asegura la alcaldesa de Montanuy, Esther Cereza, ilusionada con que la ampliación de la estación de esquí de Cerler por su municipio, donde viven solo 211 personas repartidas en 17 núcleos, sea pronto una realidad como se ha anunciado desde el Gobierno de Aragón esta misma semana.

Con ella coincide uno de los pocos jóvenes ganaderos de Montanuy, Javier García, quien desde el pequeño núcleo de Noales vaticina, a tenor de la media de edad de los vecinos, poco futuro de no actuar ya. "En menos de diez años no habrá nadie. Peligra el colegio -al que asiste su hijo de 10 años junto a una docena de niños- y a partir de ahí irán cayendo los servicios", lamenta.

Entre el valle del Noguera Ribagorzana y del Baliera, fronterizo con Francia y con Cataluña, el municipio de Montanuy, ahora cabecera, está formado por los núcleos de Aneto, Ardanuy, Benifons, Bono, Castanesa, Castarné, Escané, Estet, Fonchanina, Forcat, Ginaste, Noales, Ribera, Señiu, Viñal y Erbera.

Pese a su situación estratégica y la belleza de su entorno, en pleno parque natural, el municipio sufre problemas acuciantes como la despoblación, la dispersión, el envejecimiento de los vecinos y la falta de relevo generacional en la ganadería, principal y casi único sector económico.

La joven alcaldesa, Esther Cereza, trabaja para fijar población como objetivo prioritario, por lo que durante los últimos años, las reuniones con el Gobierno de Aragón para retomar la ampliación de la estación de Cerler por Castanesa han sido constantes. "Con la conexión con Cerler y el acceso hasta las bordas de la montaña, garantizamos el acceso a la montaña, tanto para la nieve en invierno como para el verano. Actualmente, en verano, si no es con 4x4 no puedes acceder a la montaña", expresa.

Como actividad sostenible, el Ayuntamiento trabaja desde el pasado invierno en la elaboración de un itinerario para comunicar el valle de Castanesa con el refugio Cap de Llauset y la zona de Aneto con esquí de travesía. "Así que creemos que esta propuesta abre las puertas a otros deportes que a su vez son sostenibles, para generar actividad", subraya Cereza.

El aprovechamiento de la montaña no está reñido, a su juicio, con la actividad ganadera, pilar económico local. "La ganadería extensiva es esencial para mantener el paisaje y el buen estado de las pistas de esquí. Son actividades complementarias. Si hay turismo en invierno habrá más restaurantes, y si hay restaurantes habrá más consumo de carne y, por lo tanto, mayor beneficio obtendrá el ganadero que podrá hacer todo el ciclo cerrado de la producción de carne".

En su opinión, "hablamos de crear industria agroalimentaria para dar valor al producto local, pero aunque vender por internet es una posibilidad que te abre las puertas, necesitas que donde se produce también se pueda consumir".

Montanuy cuenta con un obrador de carne en Ginast. Señiu tiene algo de turismo rural y como empresas no ganaderas está el hotel Ca de Graus y el horno Farré de L"Aigua.

El municipio cuenta con una docena de explotaciones de ganado bovino, algunas de ellas de más de 150 cabezas, otras de alrededor de 120 y la mayoría de menores dimensiones.

Por lo demás, hay dos explotaciones de ovino y una de porcino. Javier García, ganadero de Noales, posee con su hermano uno de esos grandes rebaños de 120 vacas. "Para dos familias no da. Es difícil vivir solo de la ganadería. Yo empecé un proyecto vital con mi mujer en 2008 cuando estaba el proyecto de la ampliación de Cerler por aquí, pero luego se enfrió y no sabemos si podremos mantenernos en la zona. Si no sale la nieve ahora otra vez, algo habrá que hacer porque estamos pocos y hemos tocado fondo", expresa.

Este ganadero, que ha compatibilizado su trabajo en las estaciones de Cerler y Baqueira con su explotación, considera que ese acceso desde Castanesa a Cerler podría ser la solución. "Los ganaderos somos los jardineros del Pirineo y el ganado es necesario también para las estaciones. Es compatible y aquí tenemos una gran entrada a Cerler que podría aprovecharse de nuestra situación estratégica para consolidarse con más kilómetros como una gran estación". El beneficio para Montanuy, por supuesto, sería muy grande, sobre todo para ganar población y mantener servicios.

La escuela, conjunta con Bonansa, no tiene visos de ganar alumnado y perder uno de los dos profesores que hay para los 12 alumnos, concentrados en el municipio en Noales y Montanuy, supondría que algunas familias optaran por sacar fuera a sus hijos.

La alcaldesa alerta también sobre la precariedad del servicio sanitario, que se ve afectado cuando hay bajas en Benasque o Castejón de Sos.

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