Ribagorza

RIBAGORZA - CENTENARIA

La grausina Natividad Armisén celebra su centenario

Sus hijos y nueras la han acompañado en la residencia José Luis Cudós donde vive

La grausina Natividad Armisén celebra su centenario
La grausina Natividad Armisén celebra su centenario
E. F.

GRAUS.- Natividad Armisén Lalueza ha celebrado este miércoles su centenario en la residencia de mayores de Graus José Luis Cudós en una jornada muy emotiva en la que ha estado acompañada por su familia y el personal del centro.

Sus dos hijos, Antonio y José Luis, y sus nueras, Trini y Milagros, la han acompañado a media mañana en el jardín posterior del centro, aprovechando el sol que lucía a esa hora. Dada la situación sanitaria, no han podido asistir al centenario de Natividad sus 4 nietos, Sergio, Héctor, Anabel y Blanca, y sus 3 bisnietos. El personal de la residencia había decorado el entorno, previamente a la fiesta, con guirnaldas alusivas y un enorme número 100 bajo el que se fotografió con los suyos. Una caída sufrida hace unos tres meses la obliga a desplazarse en una silla de ruedas aunque su estado físico general es bueno y sus ojos delataban ayer su felicidad.

Los hijos han expresado por ella la emoción de la familia en esta conmemoración. "Es un día de alegría, además, tal como ha llegado ella, que físicamente está bien aunque tiene demencia", han explicado, agradeciendo lo "bien atendida" que está en el centro y recordando la vida tan dura que le ha tocado vivir. "Nació en Grustán y fue la mayor de cuatro hermanos y, al morir su madre en el último parto, el de su hermana, tuvo que ayudar mucho. La llevaron a Puyo de Marguillén a la escuela y su abuela y su padre se quedaron en casa, pero cuando la abuela no podía atenderlos, volvió a Grustán a hacerse cargo de los hermanos".

Natividad tuvo que sufrir después la miseria que siguió a la Guerra Civil, coincidiendo con su matrimonio. "Se casó con mi padre en la posguerra, que fue muy duro, y se fue a Torre de Ésera, donde nacimos nosotros dos. Siempre ha sido muy amable con todo el mundo. Si a alguien le hacía falta algo, enseguida iba. Es muy querida en Torres de Ésera. Hasta que vino aquí hace casi tres años siempre salía a la plaza a reunirse con las vecinas", recuerdan.

La alcaldesa de Graus, Gema Betorz, vecina de Natividad "puerta con puerta" en Torre de Ésera, ha dado buena cuenta del cariño de las vecinas de este núcleo grausino, en cuyo nombre le entregó un precioso ramo de flores. A continuación, ha soplado las velas de su centenario en una tarta en un acto en el que ha habido personal del centro con la gerente, Elena Oteruelo, al frente. Por la tarde, la familia ha invitado a merendar a todos los residentes a base de chocolate con torta. Cabe recordar que el marido de Natividad, José Vilas, fue durante años presidente de la Junta de Actividades de la residencia de mayores de Graus, por lo que el matrimonio había estado muy ligado al día a día del centro.

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