Ribagorza

muestra fotográfica

‘Cerler: Una historia que contar’, fotografías para celebrar los 50 años de la estación

La Asociación de Vecinos Pico Sarllé expone a partir de este domingo y hasta el 29 de agosto en la Borda Jaime una colección de 300 imágenes

La muestra expone entre 250 y 300 fotografías de la estación de las 3.000 recopiladas.
La muestra expone entre 250 y 300 fotografías de la estación de las 3.000 recopiladas.
Asociación de Vecinos Pico Sarllé.

Coincidiendo con el medio siglo de la inauguración de la estación de esquí de Cerler, la Asociación de Vecinos y Amigos de Cerler “Pico Sarllé” ha organizado la exposición “Cerler: una historia que contar” que puede visitarse entre este domingo y el 29 de agosto en la Borda Jaime con 300 fotografías, documentos antiguos y abundante material audiovisual. La muestra, que en principio pretendía ahondar en la transformación que supuso la puesta en marcha de las pistas de esquí, ha acabado convirtiéndose en un exhaustivo repaso a la historia de Cerler a lo largo de varios siglos con momentos clave como las batallas en las guerras Carlistas y en las de Sucesión o la explotación de la mina de pirita, cuyos restos aún se conservan.

“Cerler: Una historia que contar” es el título de esta exposición que fue concebida el pasado mes de febrero, coincidiendo con los 50 años de la creación de la estación de esquí de Cerler, pero que ha pasado a recoger la historia de Cerler de forma mucho más amplia. “Sin duda la apertura de la estación fue un hito en la vida de Cerler y la exposición se plantea con este motivo. Se constituyó un grupo para trabajar en ello y, buscando documentación, salieron tantas cosas que al final se ha ido mucho más allá recogiendo hechos históricos de Cerler desde el siglo XI”, explicó el presidente de la Asociación de Vecinos y Amigos de Cerler “Pico Sarllé”, Lucas Damlaimcourt.

"La apertura de la estación fue un hito en la vida de Cerler y la exposición se plantea con este motivo"

Aunque en principio se pensó en instalar la muestra en la Borda Chuana, sede del colectivo, finalmente se trasladó, gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Benasque, a la Borda Jaime, un espacio municipal más amplio que permite disfrutar de todos los contenidos. Una docena de casas de Cerler han aportado material fotográfico y documental para la exposición, aunque se ha completado con fondos de la hemeroteca de la Fundación Hospital de Benasque, Diario del Alto Aragón, Archivo municipal, Archivo histórico provincial y Archivo de la Diócesis Barbastro-Monzón. Un trabajo intenso que ha desarrollado una comisión delegada dentro de la asociación vecinal compuesta por Cristina Ballarín, José Laguna, Javier Boleda, Luz Gabás, José María Escalona, Mar Gabás, Ainara Güerri y Elena Mallo.

Contenta con el resultado de la muestra, que será inaugurada este domingo primero de agosto, Ballarín detalló que de las casi 3.000 fotografías recopiladas se exponen físicamente entre 250 y 300, mientras que el resto se proyectarán en un montaje audiovisual que se ha incluido en la instalación.

Respecto al contenido, Ballarín destaca que la puesta en marcha de la estación de Cerler “fue la gran transformación”. “La gente de aquí lo apostó todo. Cambiaron su modo de vida tradicional y dieron sus tierras por un sueño. Fueron valientes y cambiaron el medio de vida de todo el valle. La estación fue el motor”, resume. En la exposición, hay fotos de “los pioneros”, del funcionamiento del complejo en sus orígenes, de las primeras escuelas y curiosidades como imágenes del rey emérito Don Juan Carlos aprendiendo a esquiar.

La exposición recoge imágenes de todo el valle a lo largo de los últimos siglos hasta el próximo 29 de agosto.
La exposición recoge imágenes de todo el valle a lo largo de los últimos siglos hasta el próximo 29 de agosto.
Asociación de Vecinos Pico Sarllé.

Pero Cerler no es solo la estación y la muestra pretende plasmarlo deteniéndose en momentos significativos o curiosos que recogen su historia desde el siglo XI, del que muestran unos documentos de compraventa de tierras; o de las batallas de las Guerras Carlistas libradas en Cerler en 1875, así como de las de Sucesión, en 1705. En la exposición se recogen censos antiguos con personajes ilustres como el Obispo Juan Manuel Cornel, cuya casa sigue viva en Cerler y, como hecho trascendental, la explotación de la mina de pirita. “Durante los años 30 del pasado siglo la mina dio trabajo a casi toda la gente del municipio y de otros sitios del Valle. Tenía un sistema muy moderno para la época con unas vagonetas de carga que bajaban el material hacia Benasque y desde allí a la Industria Química de Zaragoza”, explica Ballarín.

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