Ribagorza

RIBAGORZA - PROYECTO MUNICIPAL

Proyectan construir un centro budista en la Aldea Sampere en Monesma-Cajigar

El maestro tibetano Kalu Rimpoché visita Cajigar para bendecir el nuevo proyecto

Kalu Rimpoché, en Cajigar, flanqueado por Montse Lloret, Anne Marie, una integrante de la delegación budista, y el párroco Julián.
Kalu Rimpoché, en Cajigar, flanqueado por Montse Lloret, Anne Marie, una integrante de la delegación budista, y el párroco Julián.
E.F.

La Aldea Sampere - “un espacio que inspira paz y tranquilidad”, según la alcaldesa de Monesma-Cajigar, Montse Lloret- acogerá el centro budista Palpung Samphel Choling. El gran maestro del budismo tibetano Kalu Rimpoché, que ya ha visitado anteriormente el centro budista Dag Shang Kagyu de Panillo, se desplazó en esta ocasión hasta Cajigar para dar su bendición a este nuevo proyecto budista en Ribagorza. Los trámites administrativos para desarrollar el nuevo centro avanzan en el Consejo Provincial de Urbanismo, desde donde se tramita un Plan Especial de Rehabilitación de esta aldea enclavada en un pinar, mientras los vecinos acogen con esperanza una iniciativa que podría dinamizar una zona despoblada y bastante aislada.

La alcaldesa, que recibió a la delegación budista con sus vecinos y los alcaldes de Castigaleu, Higinio Ciutad, y Lascuarre, José Luis Lloret, se mostró encantada. “Es un honor recibir a Kalu Rimpoché, un gran referente dentro de la religión budista. Viene a visitar la aldea Sampere, situada a dos kilómetros de Cajigar y mil metros de altitud, y explicarnos el proyecto de centro budista Palpung Samphel Choling. Es un espacio único que inspira paz y tranquilidad. Sería una alegría para nuestro municipio en estos tiempos en los que tenemos el reto de la despoblación. Quiero desear a Kalu Rimpoché una feliz estancia y volver a verlo cuando el proyecto se desarrolle con éxito”.

El párroco de Cajigar sostiene la “kata” que le entregó Kalu Rimpoché.
El párroco de Cajigar sostiene la “kata” que le entregó Kalu Rimpoché.
E.F.

Anne Marie, la persona que gestiona el proyecto desde hace varios años, agradeció el apoyo del Ayuntamiento y el cariño de los vecinos, así como la labor técnica de arquitectos e ingenieros. Kalu Rimpoché, por su parte, entregó una “kata” o pañuelo de buenos deseos al párroco Julián a su llegada a Cajigar, apostando por el espíritu ecuménico y fraternal entre las religiones. En su intervención, recordó su trayectoria desde revelarse su encarnación de Kalu Rimpoché y explicó su retiro de 3 años, 3 meses y 3 días. Agradecido por el recibimiento e ilusionado con el proyecto, se refirió también a la vertiente de introspección de la religión budista.

El proyecto de recuperación de la Aldea Sampere se está gestionado a través de un Plan Especial en rústica en el Consejo Provincial de Urbanismo. Se trata, detalló el arquitecto José Luis Espurz, de una finca de 150 hectáreas, casi toda bosque de pino, clareado a través de un proyecto de ingeniería forestal. El objetivo es aprovechar las edificaciones de la Aldea de Sampere, cuya casa principal albergará el templo y alojamiento para más de un centenar de personas, y el resto de edificios para casas de retiro, así como levantar estupas y otros elementos propios de este tipo de centros. “Se ha hecho aprobación inicial del Plan Especial en el Ayuntamiento. Y ahora estamos pendientes de volver a contestar a Urbanismo porque el proyecto les ha parecido grande y no ven problema en recuperar la aldea, pero piden más contención. El proyecto preveía ser más grande que Panillo, pero finalmente será similar”, avanzó Espurz, que espera obtener en septiembre la aprobación provisional. 

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