Sobrarbe

OBITUARIO

Fallece Miguel Ángel Fumanal, impulsor de la Caravana de Plan

Muere de un infarto justo 37 años y un día después de que los mozos vieran en el bar del pueblo la película del oeste de la que captaron la idea

Miguel Ángel Fumanal (cuarto por la izquierda) en el 25 aniversario de la Caravana de Plan.
Miguel Ángel Fumanal (cuarto por la izquierda) en el 25 aniversario de la Caravana de Plan.
S.E.

Miguel Ángel Fumanal Saura, aquel joven de Plan que recorrió todas las radios y televisiones de España para contar la iniciativa de la Caravana de mujeres, ha fallecido en dicha localidad de forma repentina a causa de un infarto a los 66 años de edad. Fue uno de los que puso voz y rostro e incluso su número de teléfono en el anuncio en la prensa regional, para que llegaran mujeres jóvenes y casaderas para llevarlas de excursión por el valle de Chistau y quien sabe si, finalmente, al altar. Esa idea para solucionar el problema de los solteros o ‘maziellos’ (en la lengua local) que se quedaban en las casas, que surgió el 2 de enero de 1985 mientras los mozos reunidos en el bar del pueblo, en Ruché, veían la película del lejano oeste ‘Caravana de Mujeres’ (1951), en TVE, dio la vuelta al mundo con Fumanal como embajador.

Aquella historia de ficción la hicieron suya y durante unos años atrajeron mujeres de toda España a Plan, localidad de unos 200 habitantes, tras la publicación en Heraldo de Aragón de un anuncio: SE NECESITAN mujeres entre 20 y 40 años, con fines matrimoniales, para pueblo del Pirineo aragonés. Se atiende de 20 a 22 horas. Teléfono (974 506048. Miguel Ángel Fumanal Lascos -error en el segundo apellido-), para una iniciativa de la que dio la exclusiva el diario provincial.

Con este anuncio comenzó todo.
Con este anuncio comenzó todo.
S.E.

La muerte le ha sorprendido la noche del 3 de enero en su casa, también viendo el televisor, casualmente 37 años y un día después del visionado de aquella película que les cambió la vida. Miguel Ángel, entonces con 29 años, no tenía ninguna intención de casarse, pero sí de ayudar en el pueblo a los que querían hacerlo, explica José María Fantova, otro de los impulsores con idénticas pretensiones, con el que charló la víspera de fallecer. “Fue la cabeza visible, el que dio la cara sin esperar nada. No esperábamos esa repercusión, salió así y había que afrontarlo. Fue una persona muy importante en todo el proceso y que ha hecho una labor encomiable por el pueblo, porque él amaba Plan”, indica. La boda de Fumanal llegó años después con Luba, originaria de Ucrania, a la que conoció en el hotel de Cerler donde esta aún trabaja.

Pero en ese momento, también le cambió la vida, porque fue el presidente de la asociación creada para organizar la conocida Caravana de Plan, pero entre cita y cita e intervención en los medios, continuaba con su ganadería en su amado valle de Chistau. Las Caravanas se acabaron pero Miguel Ángel nunca dejó de ayudar y de colaborar con su pueblo, hoy consternado. “Se le va a echar mucho de menos, especialmente la gente mayor, porque siempre estaba dispuesto a ayudar a quien lo necesitara. Era muy colaborador en todo”, explica Lourdes Buisán, periodista y prima suya, que destaca el carácter afable de Miguel Ángel.

En cuanto a la caravana, “las televisiones se lo rifaban porque tenía una buena oratoria”, indica Buisán. Recuerda que Fumanal se formó en Escolapios en Barbastro y en la entonces Escuela de Capacitación Agraria (ahora IES Montearagón) en Huesca. Además, era muy conocido porque se organizaban campamentos en su finca.

El funeral se celebra este miércoles a las 11:30 en la iglesia y el Ayuntamiento le pondrá una corona como reconocimiento a su labor. Así lo explica el alcalde José Serveto, hijo de uno de los matrimonios más conocidos que surgieron de la caravana. Miguel Ángel se encontraba en casa con su hermana y su cuñado, que pasan unos días de vacaciones, cuando sufrió el infarto. Casualmente su vecino es el conductor de la ambulancia e intervino de inmediato, pero a pesar de las maniobras con el desfibrilador, nada se pudo hacer por salvar su vida.

Miguel Ángel deja desoladas a su esposa, a su hermana María José y a sus sobrinas Sol y Cielo; deja para la historia testimonios de un hito que puso de manifiesto una realidad, hoy tan evidente, como la de la despoblación rural; y una honda huella en sus vecinos. En pocos días, no podrá hacer sonar su truco (cencerro grande) en la noche de San Antón, pero resonarán todos al unísono en su honor, entre sus montañas del valle de Chistau.

En el centro de la imagen, José María Fumanal, junto con otros jóvenes del pueblo que impulsaron la caravana.
En el centro de la imagen, José María Fumanal, junto con otros jóvenes del pueblo que impulsaron la caravana.
S.E.
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