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SOMONTANO - ENTREVISTA

Manuel Ollé Sesé: "Nunca imaginé que el pleito de los bienes durara tantos años"

El letrado barbastrense, experto en Derecho Penal Internacional, repasa la situación actual en este ámbito en aspectos como los crímenes internacionales o la acogida a inmigrantes

Manuel Ollé Sesé: "Nunca imaginé que el pleito de los bienes durara tantos años"
Manuel Ollé Sesé: "Nunca imaginé que el pleito de los bienes durara tantos años"
S.E.

La sombra del barbastrense Manuel Ollé Sesé es muy alargada como especialista en Derecho penal, Derecho penal internacional, abogado en procesos de extradición y de orden europea de detención y entrega, ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en representación de víctimas en casos ante la Corte Penal Internacional. Doctor en Derecho Penal por la Universidad Complutense de Madrid, Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y profesor en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.

Es autor de un libro publicado y en los próximos días presentará el segundo, "Crimen internacional y jurisdicción nacional: de la justicia universal a la justicia interestatal". En el capítulo de distinciones destaca el Premio Enrique Ruano, de Derechos Humanos. A nivel local, está "orgulloso" de su reconocimiento como "Nazareno del Año 2016". Además es hincha y seguidor impenitente de la S.D. Huesca cuyo trabajo "admirable" pone de ejemplo para estimular a sus alumnos.

Tiene un concepto "muy sencillo" de la Justicia Universal, "los crímenes internacionales más aberrantes que el ser humano es capaz de ejecutar como el genocidio o los crímenes de lesa humanidad, jamás pueden quedar impunes. Cuando los países donde se han cometido no quieres o no pueden perseguirlos o la Corte Penal Internacional no tiene competencias para su enjuiciamiento, serán los tribunales nacionales de otro Estado quienes lo hagan, en representación de la comunidad internacional".

Forma parte del comité asesor que trabaja en la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial y valora los avances conseguidos: "Hemos tenido todo el apoyo de la Ministra de Justicia, por cierto experta en el tema. Nuestra propuesta técnica y no política, ha sido muy novedosa, hemos procurado ofrecer una reforma de la ley acorde con el estado actual de Derecho internacional y de penal y de todas las experiencias prácticas legislativas y jurisprudenciales de otros países, de organizaciones internacionales y de académicos. Otra cosa será lo que hagan, finalmente, los políticos".

Ollé no tiene dudas acerca de que la Justicia universal está cuestionada, "está claro, cuando mencionas las palabras justicia universal, los Estados, sean del color que sean, entran en pánico. Estos crímenes son estatales en su mayoría. Esto supone que priman, por encima del Derecho, en las relaciones interestatales, los intereses políticos, económicos y diplomáticos a los de la justicia. Es de locos".

En base a su experiencia y trayectoria profesional asegura que "en general, se han cometido muchos crímenes contra la humanidad. El mapa numérico de los más graves internacionales durante el último siglo es escalofriante, aunque no afecte a muchos españoles, si bien tenemos casos muy dolorosos del asesinato del cámara José Couso, en Irak, la masacre de Ellacuría y sus compañeros jesuitas en El Salvador o los sacerdotes y médicos, víctimas del genocidio ruandés, entre otros".

Analiza la posición actual de Carles Puigdemont y otros políticos huidos. "Este caso ha evidenciado lo que algunos anunciamos desde hace tiempo, el auténtico fracaso en la Unión Europea del reconocimiento mutuo de resoluciones judiciales. Cada país aplica las normas europeas a su antojo y de forma dispar. Me temo que es el síntoma y ojalá me equivoque, del fin del espacio común de justicia europea".

A partir de su experiencia en la defensa de personas y casos difíciles, casi extremos, se refiere a la situación y juicio de los políticos catalanes en prisión provisional. "Soy contrario a la situación que sufren los acusados porque no era necesaria esta medida. Sobre el juicio, la calidad técnica de los magistrados del Tribunal Supremo que los juzgará, su independencia e imparcialidad deben ser la mejor garantía para aceptar tanto los hechos que declaren no probados como los argumentos jurídicos que ofrezcan".

La opinión que tiene sobre la Justicia española la resume en pocas palabras, "como dirían mi abuelo, mi tío y mi prima, todos farmacéuticos, en botica hay de todo". En calidad de Derecho penal internacional opina sobre la acogida masiva a inmigrantes de España y los derechos que otros países les niegan, "no es un problema nacional sino de la Unión Europea, debemos ser solidarios y cumplir los compromisos internacionales de acogida desde una solución global europea".

Por último se refiere al litigio por la devolución de los bienes entre los obispados de Barbastro-Monzón y Lérida, "nunca imaginé que este pleito durara, de forma absurda, tantos años. El tema debió resolverse hace mucho y los bienes tendrían que estar aquí. Algo ha fallado en la Iglesia. Sus actores me temo que no han estado a la altura de la circunstancias".

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