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ARQUITECTURA

El Casino de Huesca, uno de los pocos ejemplos de modernismo en la ciudad

El arquitecto oscense Pedro Lafuente participó en los "Jueves Universitarios"

El Casino de Huesca, uno de los pocos ejemplos de modernismo en la ciudad
El Casino de Huesca, uno de los pocos ejemplos de modernismo en la ciudad

HUESCA.- El edificio del Círculo oscense, ideado por el arquitecto barcelonés Ildefonso Bonells en 1901 y terminado por Ignacio Cano en 1905, es el mejor ejemplo de la arquitectura modernista en Huesca y único en su interior.

El Casino centró la charla del arquitecto Pedro Lafuente Lles, jefe del servicio municipal de Urbanismo, en el marco de los Jueves Universitarios, que organiza la Universidad de la Experiencia y el Ayuntamiento de Huesca.

En esta ocasión, analizaron el paso de este movimiento artístico por la ciudad. Un paso tan escaso "como efímero fue el movimiento", recordó Lafuente. Cabe recordar que el modernismo nació en 1893 y se diluyó en 1915.

"Los modernistas creían en la democratización del arte hasta sus últimas consecuencias, en llevarlo a todos los ámbitos, desde un cartel anunciador hasta una edificación por dentro y fuera, y, por su puesto, su idea era que llegara a la totalidad de la sociedad", relató el arquitecto oscense.

"Querían impregnarlo hasta niveles exagerados y llevarlo a todos lo hogares, pero -puntualizó Lafuente-, su coste no estaba al alcance de todo el mundo".

Este movimiento se centraba en la artesanía en un momento de industrialización en el que querían poner en valor lo manual, "pero los procesos de producción y los materiales empleados, como la madera, el acero y el cristal, suponían subir costes en tiempo y dinero", contó durante la ponencia.

"Finalmente, se empieza a simplificar y es que en esa época ya se trabajaba con presupuestos", apuntó.

Tal vez esa podría ser la causa de que más allá del Casino, la ciudad de Huesca cuente con muy pocos edificios ejemplo de modernismo, o tal vez fuera que coexistió con otros movimientos "como el historicista que escogen diferentes estilos y los mezclan, de ello sí hay muy claros ejemplos en la capital oscense", constató Lafuente.

Para demostrar ese contraste que había en el momento, "destaca el edificio del Banco de España, que pese a no tener nada que ver con el Casino, sí son de la misma época" citó como curiosidad el arquitecto.

Aseguró que hay muchos ejemplo en Teruel y, en general, en todo el arco mediterráneo, pero "en Huesca, tan solo parte de la fachada de Casa Coll en la calle Zaragoza y otra vivienda en la travesía Mozárabes han quedado para dejar la huella del modernismo en la ciudad".

"Aunque tampoco es que hubiera mucho más y se hayan destruido con el paso del tiempo, existió otro edificio en la avenida Monreal pero se derribó hace años", recordó Lafuente.

Sí que han quedado algunos elementos ornamentales y dibujos, obras de Ramón Acín y Félix Lafuente, pero sin duda el principal reflejo de ese movimiento es el puente de San Miguel. Fue construido en el año 1912 en hierro fundido y hormigón armado y es el primer puente español de este tipo en el que se emplea el arco articulado.

El modernismo valora lo estético por encima de todo. Es por ello que se ha trabajado en la conservación del Casino de manera rigurosa.

El arquitecto Pedro Lafuente, especialista en esta época, en el racionalismo y el movimiento moderno, explicó que se ha estudiado mucho sobre el Casino, en especial, la historiadora María José Calvo, por ser el primer edificio modernista aragonés y ser uno de los mejor conservados por dentro y por fuera.

En este sentido, destacó cómo se ha conservado y recuperado el interior "desde que fuera hospital militar durante la Guerra Civil, momento en que más se perdió". Desde la pintura a las vidrieras, recuperando incluso su original escudo de Huesca, pasando por el mobiliario o las lámparas. "Se ha sido muy riguroso en la preservación, únicamente los solados han sido menos afortunados", reseñó.

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