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MÚSICA

El Ciclo de Órgano se cierra con música étnica

Loreto Aramendi, Pedro Miguel Aguinaga y Pablo Mezzelani clausuraron el festival de Torreciudad con balance positivo

El Ciclo de Órgano se cierra con música étnica
El Ciclo de Órgano se cierra con música étnica
S.E.

HUESCA.- Recientemente se clausuró la 25 edición del Ciclo Internacional de Órgano de Torreciudad con la actuación de Loreto Aramendi (órgano), Pedro Miguel Aguinaga (violín) y Pablo Mezzelani (instrumentos étnicos).

La formación y el repertorio elegidos constituyeron una de las novedades más sugestivas en toda la historia del ciclo. No defraudó esta combinación de instrumentos con el órgano, a juzgar por la respuesta del público y sus impresiones al terminar el recital. Unido al festival Clásicos en la Frontera, el Ciclo de Órgano ha contado este año con la colaboración de la Fundación Caja Rural de Aragón.

La actuación estaba dividida en dos partes: en la primera, Loreto Aramendi interpretó como solista tres piezas al órgano. Inició el programa con la Toccatta del compositor y organista germano-danés Dietrich Buxtehude, muy apropiada como preludio del concierto al tratarse de una obra caracterizada por tener muchos contrastes tímbricos.

Le siguió la Danza Macabra, una exquisita transcripción realizada por el organista Luis Rubillar, maestro de la propia Loreto, de una obra originalmente escrita para violín y orquesta por Saint-Säens. Finalmente, Aramendi ejecutó con maestría una obra virtuosística y grandiosa, la Improvisación Coral sobre el Victimae Paschali de Tournemire.

La segunda parte del concierto llevaba por título Viento y piedras, un conjunto de danzas y melodías populares de distintos países y etnias. Aramendi tocó un órgano positivo junto al violín de Aguinaga y los instrumentos étnicos de Mezzelani.

El trío actuó frente al público, junto a la escalinata principal del templo, y se sucedieron piezas de Armenia, Bolivia, Afganistán, Argentina, Bulgaria, China, Moldavia y Rumanía. Mezzelani utilizó el duduk, la quena, el kaval, el siku, el charango, el nai, el kou xiang, el hulusi y la gaita.

Los tres intérpretes quedaron impresionados por la respuesta del público, su cultura musical y su respeto durante la actuación. "Hemos disfrutado mucho -afirmó Mezzelani, recogiendo el sentir del trío-, nos hemos escuchado entre nosotros muy bien y nos hemos dado cuenta de que al público le ocurría lo mismo, aquí hay una acústica excepcional", aseguró.

Maite Aranzabal, directora del ciclo, realizó un balance muy positivo de esta 25 edición: "Hemos apostado decididamente por ofrecer nuevos repertorios en el ciclo, incluyendo música contemporánea y formaciones poco habituales en combinación con el órgano. Renovar siempre implica algo de incertidumbre, pero el público ha seguido mostrando su apoyo y confianza. Eso nos anima a seguir trabajando en esta línea", dijo.

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