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Marta Armingol: "Mi intención es que el lector no se sienta cómodo"

La autora presentó su último relato "Esas montañas azules"

Marta Armingol: "Mi intención es que el lector no se sienta cómodo"
Marta Armingol: "Mi intención es que el lector no se sienta cómodo"
D.A.

HUESCA.- "Las montañas no son azules, pero desde lejos las vemos de ese color. Es más cómodo idealizarlas desde lejos y verlas en ese color que tener que treparlas". La distancia entre dos puntos como símil de la distancia con la que se mira algunos asuntos políticos y sociales, un juego del que se sirve a Marta Armingol en la presentación de su ultimo relato, Esas montañas azules.

La autora, protagonista del último título de la colección Letras del Año Nuevo -editado por el Instituto de Estudios Altoaragoneses- propone a quien lo lea una situación incómoda. "No está planteado desde una perspectiva en la que me encuentre cómoda, porque mi intención es que el lector no se encuentre cómodo, sobre todo cuando termine de leerlo. Quiero que se pregunte cómo está mirando la realidad que nos rodea", explica la autora.

Cuidadosa de no desvelar ni un poco de la temática, Armingol apunta que Esas montañas azules está haciendo una pregunta hacia la sociedad: ¿qué estamos haciendo por resolver todos los problemas sociales que nos rodean? "Hay temas que en la actualidad se les está restando importancia, se pide que no los miremos, se les insulta, de alguna manera; desde al cambio climático pasando por la igualdad. Cualquier tema social que no tenga que ver con aspectos meramente económicos está siendo ninguneado", explica.

La autora, originaria de Cartuja de los Monegros, reconoció que esta obra es fruto del trabajo duro: "Escribí un relato entero y cuando estaba a punto de decir que lo tenía, lo tiré al a basura y escribí otro".

Armingol no quiso desaprovechar la oportunidad de crear algo que demostrara que su trabajo estaba en evolución. "Este libro parte del esfuerzo, de que fuera algo mejor dentro de lo que he escrito", confiesa.

Armingol alude en un momento al poemario Big Bang de José Luis Esteban para dar cuenta del contagio que se está produciendo por alentar la revisión y el despertar; pensar, trabajar el pensamiento crítico, por mirar las cosas más detenidamente, por atender a la incomodidad. "Los que escribimos estamos en una introspección constante. Te crea algo de impotencia ver cómo todo el mundo se baja de brazos y deja que las cosas le pasen, pero se queja de que le pasan cosas", explica Armingol, al tiempo que señala el afán por lo material de una sociedad que está olvidando los principios y valores que construyen a las personas.

EL LUGAR, UNA URBANIZACIÓN

La acción de Esas montañas azules se desarrolla en una urbanización. "El marco es espléndido para desarrollar una historia. No hay nada mejor que una urbanización de adosados, todos iguales, llena de parejas jóvenes que quieren tener hijos y que quieren juntarse para hacer barbacoas y jugar al pádel", acompaña José Ángel Sánchez Ibáñez, director de la colección Letras de Año Nuevo.

Del argumento sólo se desveló el protagonismo del fuego que "existe en la historia, con sus efectos, buenos o malos", explica Sánchez.

Sánchez también confiesa encontrar este nuevo volumen como el mejor trabajo de la autora (Los días blancos, 2018). Un elogio que reafirma el propósito de la colección, pues "hay una apuesta por autores que tienen ya obra publicada" pero a quienes se les augura también una trayectoria prometedora.

El título incluye fotomontajes e ilustraciones de Straer, Manuel Estradera. Un componente que ha logrado dar un carácter unitario y evolutivo a la colección, compuesta ya por 14 títulos y que se ha convertido en la felicitación de Año Nuevo del Instituto de Estudios Altoaragoneses.

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