Cultura

LITERATURA

Libros infantiles para un (des)confinamiento

Dos novedades en torno a la literatura infantil, en formato digital y en papel, que nos invitan a leer con las manos

Libros infantiles para un (des)confinamiento
Libros infantiles para un (des)confinamiento
S.E.

Después de días de quietud, aquí estamos intentando tomar el pulso a una realidad que algunos denominan "nueva" y que otros tildan acertadamente de normalidad "chunga". Entre tantos dispositivos digitales que nos han acompañado durante este tiempo, bien pudiera pensarse que las pantallas se han instalado en nuestra vida y solo es así parcialmente. Vivir es entenderse en la paradoja y desde ahí la realidad digital ha fortalecido el discurso de lo matérico, de los objetos y de la fisicidad de los libros. Brillante, en este sentido, resulta la colaboración de Isidro Ferrer con el Museo Nivola en la Enciclopedia visual de los sonidos (http://www.museonivola.it/mostre-e-eventi/isidro-ferrer-enciclopedia-visiva-dei-suoni-volume-i/), una reivindicación virtual, en el más puro espíritu rodariano, del libro como objeto en el que el lector puede intervenir para experimentar sensaciones nuevas transformando en imágenes los sonidos.

Y si de libros infantiles hablamos, conviene recordar que los niños leen con las manos, que solo así se apropian de las historias para desarrollar tanto su imaginario como su habilidad lectora. El libro resulta un objeto que ofrece estabilidad y permanencia frente a lo efímero y la infancia, en la búsqueda de seguridades, vuelve los ojos hacia él con el fin de hallar un poco de verdad, como solicitaba Maurice Sendak. En esta línea, editorial Ekaré nos sorprende con un álbum magistral: Madre Medusa, de Kitty Crowther. Trata esta obra de la relación entre Anacarada y su madre Medusa en una historia luminosa con ecos mitológicos que desarrolla la complejidad de las relaciones materno filiales. Medusa ama a su hija de tal modo que trata de evitar cualquier relación de esta con el exterior pero la niña desea jugar con otros niños, ir a la escuela, y eso supone abandonar el espacio de protección que Medusa con su cabello ha construido para ella. Sin duda, es una obra de arte que se explica en esos "aperitivos de la vida" que Ungerer reclamaba para los libros infantiles. Merece la pena que los niños degusten esta obra de sabor agridulce. Porque así sabe la vida.

ROSA TABERNERO SALA

(Rosa Tabernero es profesora del Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza, y directora del máster en "Lectura, libros y literatura infantil y juvenil". Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación. Área de Didáctica de la Lengua y la Literatura.

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