Cultura

TEATRO EN LA NUEVA NORMALIDAD

Las artes escénicas viven su verano más tranquilo

Muchas actuaciones se han anulado o pospuesto y hay pocas contrataciones

Las artes escénicas viven su verano más tranquilo
Las artes escénicas viven su verano más tranquilo
L.L

HUESCA.- Las artes escénicas bailan entre las sombras de una incertidumbre que, parece, ha venido para quedarse. Tras el mal sueño que han supuesto los tres meses de aislamiento, inactividad y cero ingresos, se enfrenta a la segunda parte de 2020, en la que igual todo lo que es no termina siendo. O sí.

El verano ya está aquí y los que de forma habitual son los meses más fuertes de trabajo para las compañías de artes escénicas se presentan flojos.

Las contrataciones son pocas si se comparan con la temporada pasada y un alivio si se mira de donde se viene. "Entre las que hemos recuperado y las que hemos conseguido nuevas con mucho esfuerzo de oficina y tomando mucha conciencia de que se podía hacer espectáculo, en julio tenemos 9 funciones", explica Román Bometón, del Circo La Raspa. Para el mismo periodo del año pasado se movían en torno a 30.

Elena Gómez, de Zazurca Artes Escénicas, viajará junto al resto de intérpretes a León y Orense con Mucho ruido y pocas nueces y Sueño de una noche de verano, las dos propuestas que produce junto a Lagarto Lagarto, con Alfonso Palomares. "Vamos al Festival de Teatro Clásico de León con Sueño... y al Auditorio de Orense con Mucho ruido...". Además, añade, hay dos actuaciones adaptadas a sala para Aerolíneas de Leyenda, espectáculo para el que está pendiente que le confirmen una propuesta para la ciudad de Huesca.

Tras los aplazamientos a septiembre del Festival Titirimundi de Segovia, el de Santillana del Mar Cantabria, más actuaciones en Madrid, Andalucía o Valencia, "y las suspendidas en Abizanda", Paco Paricio cuenta cómo perdidas en torno a 60 actuaciones a causa de la pandemia. A fecha de hoy ya han actuado en Badajoz, viajarán a Alicante y estarán en el Festival del Castillo de Aínsa que comienza el próximo domingo.

En la misma línea de actuaciones anuladas o pospuestas se mueve Ismael Civiac, de Civi-Civiac Producciones. "Ha sido una hecatombe, unas 60 actuaciones se han ido abajo en el panorama nacional. Algunas se han pospuesto para octubre, noviembre, otras se han dejado para el año que viene pero este ya no se harán", explica el ilusionista. Más las que tenían previstas en el extranjero: "Este año repetíamos en China para noviembre; volvíamos a Las Vegas (Estados Unidos) y a Lisboa en agosto. Cuatro actuaciones en julio, cinco en agosto y otras tantas para septiembre forman por el momento las perspectivas para esta compañía a corto plazo.

Jesús Arbués, de Viridiana Centro de Producción Teatral, como el resto no recuperará actuaciones que tenía previstas para este verano: "Aun así hemos salvado festivales importantes como Aínsa y Peñíscola. También bastantes de las funciones en localidades de Aragón". "La idea es salvar también los dos festivales de Corral de García, Airearte -de nueva creación- y que iba a ser en agosto, y Festivalera que asumía este año su segunda edición", explica Arbués.

ACCIÓN-REACCIÓN

Por la experiencia de las compañías en estas semanas, estas contrataciones han surgido de una suerte de acción-reacción puesta en práctica tanto por compañías como por las administraciones.

Este nuevo contexto, impregnado por el ver quién se atreve primero, ha obligado a cambiar las dinámicas. "Antes la contratación de un espectáculo era más fácil. Ahora requiere más trabajo de oficina, que está siendo muy importante. Es más costoso llegar a un acuerdo con los ayuntamientos, hay que explicarles cómo se puede hacer. Hacemos muchísimas llamadas y envío de correos, explicando las medidas. Desde los pueblos, que muchos están muy bien informados, también se dan cuenta de que sabemos lo que hay que hacer", explica Diana Alonso, otra de las integrantes del Circo La Raspa.

Cuando se le pregunta por cómo ve lo que viene, Paco Paricio identifica tres dificultades a las que debe enfrentarse: que "algunas familias se retraigan" en asistir a las actuaciones, "cierta inercia de los programadores de querer siempre cosas nuevas y cosas de fuera, y a veces noto como si lo que se hace en la calle está desprestigiado". Dificultades que "a veces se usan como excusa para no hacer nada".

Algunas administraciones locales, en las reorientaciones presupuestarias, han condonado las fiestas patronales (canceladas en todo el territorio aragonés) con programación cultural alternativa. "Estamos en Benabarre, en San Lorenzo de Flumen", explica Civiac, que respecto al accionar de las administraciones añade, "por un lado sucede que algunos tienen miedo -por no saber cómo articular un espectáculo de forma segura- y te anulan directamente. Por otro, está el que ve que hay una nueva normalidad que hay que asumir". Por ello "desde ARES, se ha elaborado un protocolo para la vuelta a la actividad. Los que siguen estas recomendaciones nos están diciendo que están muy bien", explica Civiac.

Ese renovarse o morir que han practicado algunos consistorios, le trajo a Elena Gómez, en mitad del confinamiento, la sorpresa de que la actuación que tenían prevista de Mucho ruido y pocas nueces en Pedrola (Zaragoza) para las fiestas patronales, no solo no se cancelaba sino que se reubicaba en la plaza del pueblo, al aire libre (el escenario inicial previsto era el de una discoteca) dentro de un nuevo festival de teatro clásico en la calle para el que el ayuntamiento también querían contratar el espectáculo de Sueño de una noche de verano. "Todo el mundo que llamaba era para cancelar, parecía una broma pero es genial", explica Gómez. "Buenísima noticia" también es que Huesca haya rescatado la Feria de Teatro, en un contexto "terrible en el que se han ido cayendo todas las ferias de teatro, y de repente Huesca ha dicho que remonta", añade Gómez, porque "cambia muchísimo que puedas exhibir tu propuesta en una feria y los programadores te puedan ver", pues de estas citas salen buena parte de las giras por otros circuitos.

AYUDAS, Y TAMBIÉN UN PLAN

Las ayudas al sector cultural anunciadas por el Gobierno de Aragón -4 millones para el sector cultural- y por el Ayuntamiento de Huesca -va a destinar 100.000 euros al sector tras una modificación presupuestaria-, son para todas las personas consultadas una buena noticia.

En Circo La Raspa ponen en valor "la interlocución" con las administraciones a través de la asociación ARES, "en ambas estamos a la espera". Por su parte, Elena Gómez resalta el que en un contexto de crisis "el criterio haya sido proteger lo profesional".

Arbués cree "que son un buen punto de partida", también para que se mantenga empleo y sectores auxiliares". "Hay otras instituciones como la DPH -añade- con las que estamos hablando y creo que están por la labor de trabajar con las industrias culturales, con los pequeños empresarios. Espero que pronto haya buenas noticias". Sobre las ayudas en Huesca, "de momento va todo muy despacio. Ha habido mucho contactos y buenas palabras. De momento, ha salido un programa de 13 actuaciones, 11 de ellas de música. Con lo cual, como asociación de artes escénicas, seguimos a la espera".

Dando la bienvenida a las ayudas anunciadas y entendiendo que aún se está atendiendo a lo más inmediato, Ismael Civiac considera imprescindible la elaboración y aplicación de un plan estratégico a largo plazo para las artes escénicas y la cultura "que nos lleve no sólo a julio y agosto. Se necesita tener de aquí a diciembre de 2021 de forma que ayude a ver cuáles son las opciones". "Y aplica a todas las administraciones", añade. Una idea que Arbués comparte, "pedimos un plan estructural para la ciudad con el que recuperar el pulso cultural de esta ciudad", añade.

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