Cultura

PROGRAMACIÓN DE VERANO

La historia de la Ciudadela de Jaca vuelve a cobrar vida

Buen inicio de la séptima temporada del montaje "La memoria de piedra"

La historia de la Ciudadela de Jaca vuelve a cobrar vida
La historia de la Ciudadela de Jaca vuelve a cobrar vida
R.G.

JACA.- La Ciudadela de Jaca estrenó este sábado noche la séptima temporada de "La memoria de la piedra", un espectáculo teatralizado que suma más de 50.000 espectadores. El buque insignia del monumento conserva la frescura y el humor que le llevaron a saborear las mieles del éxito. Sus primeros usuarios disfrutaron de una función renovada y adaptada a los nuevos tiempos.

"Después de esa montaña rusa que vivimos con la covid-19, hemos tenido que reestructurar el guión para guardar las normas de protección del público y esperamos que la gente disfrute y se ría", comentó el padre del espectáculo, el actor y director jaqués Toño L"Hotellerie, que este año comparte escenario con la actriz jaquesa Carmen Santoro, quien sustituye a Emilio Larruga. Entre los dos dan vida a una serie de personajes que explican la historia de la Ciudadela de forma entretenida.

Toño y Carmen se muestran "muy ilusionados" tras meses de trabajo preparando una temporada que se prolongará hasta el 12 de septiembre. Los dos llevan el texto "en el cerebro y en el corazón", pero actuar "es una responsabilidad", porque "es un espectáculo especial y de mucha complejidad técnica". Además, la pandemia obliga a emplear distintos rincones.

"Si bien en Navidades hacemos escenas en la bodega, este verano el monólogo de Tiburcio Spannocchi (el arquitecto de la Ciudadela) va a ser en la capilla, bajo la Inmaculada de Juan Topete, con música, efectos de humo y una iluminación muy bonita", explicó L"Hotellerie.

El actor agradece el apoyo del Consorcio del Castillo de San Pedro, el ente gestor del monumento, que "se deja la piel" para sacar adelante el espectáculo, cuyo equipo de producción se renueva, debutando Marcos Blanco como asistente y Roberto Banzo colaborando con el atrezzo. El resultado es "un espectáculo más decorado y preciso, que ha quedado maravilloso".

RECORRIDO

La visita dura hora y media y su aforo es de 50 a 60 personas. Comienza con la aparición de Felipe II, que explica por qué decide hacer esta colosal ciudad de piedra. Acto seguido, la Ciudadela, convertida en una persona de carne y hueso, ataviada con una capa de 8 metros, trata de despertar la magia en los ojos de los niños al contar sus recuerdos de los últimos 500 años: desde los cantos y las danzas de los festivales folklóricos a las guerras, el olor de la panadería y la gente que vivió entre sus muros.

Seguidamente, el público viaja hasta el antiguo barrio del Burnao. Allí aparecen el niño del Burnao y su madre. Ambos representan a la última familia que dejó el castillo, expulsados por Felipe II, tras unos misteriosos incendios que devastaron los restos de barrio.

Tiburcio Spannocchi, uno de los mejores arquitectos del siglo XVI, explica la creación de la Ciudadela. Y por sorpresa, aparece una capitana que lleva al público a hacer la instrucción. Cuando decide mostrar el secreto mejor guardado del castillo, dónde se escondían los polvorines, se lo impide el espíritu de Juan de Velasco, el primer maestre de campo, un personaje inspirado en la comedia italiana.

Se trata de un fantasma con tantos achaques que contrata la teleasistencia. Tras un paseo surrealista, sucede algo muy extraño para un personaje medieval: la realización de un selfie, que se convierte en el recuerdo de una tarde-noche inolvidable. Tanto, que a algunos les cuesta marcharse y el maestre de campo pregunta "¿No tenéis casa o qué?".

Este sábado, a las 20:30 horas, habrá un nuevo pase. A partir del día 18, las sesiones comenzarán a las 21 horas. En agosto, la idea es ofrecer pases de miércoles a domingo, "si la demanda es grande y así se espera", según L"Hotellerie, que agradece el apoyo de los jaqueses. "Son nuestros mejores embajadores y nos traen a amigos y familiares. Hay gente que tiene como norma venir todos los años".

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