Cultura

LA ENTREVISTA

María Castro: “Para el flamenco, genio, personalidad y pasión interior son esenciales ”

Por la escuela de Sentir Flamenco del Somontano, asociación que dirige y que cumple 20 años, han pasado ya más de 500 alumnas

María Castro
María Castro
Ángel Huguet

La Asociación Sentir Flamenco del Somontano se fundó hace 20 años por iniciativa de su directora, María Castro, y celebra el aniversario con actividades dedicadas al baile flamenco. Por su escuela han pasado más de 500 alumnas. La primera actuación, con el espectáculo Embrujo, fue en el estreno del Centro de Congresos de Barbastro, en 2006, con motivo de la VI Gala del Deporte organizada por la Asociación de la Prensa Deportiva de Huesca.

“A partir de entonces, en el Auditorio hemos estrenado todos los espectáculos de la asociación, además de participar en numerosos actos, ferias y fiestas, donde nos han llamado. De alguna manera, ha sido nuestro mejor tablao. Además, hemos actuado en el auditorio de la DPH, en el Centro Cultural Matadero de Huesca, en numerosas localidades altoaragonesas, por escenarios en Aragón y en intercambios culturales con Francia”, explica María Castro.

Recuerda que el espectáculo Esencia de mujer, con diseño propio, “ha sido el último antes de la pandemia. Representa la fuerza y el coraje de la mujer sometida que lucha, de nuevo, para tomar las riendas de su vida”.

Es evidente que Somontano es más tierra de jotas que de sevillanas, y “hemos aguantado con mucho esfuerzo desde el principio cuando iniciamos la escuela de flamenco con pocas alumnas, ni siquiera había espectáculo. El Ayuntamiento colaboró y muchas veces me pregunté sobre las posibles reacciones de la gente”. Los resultados fueron buenos, “me animé a seguir adelante con sevillanas y vinieron pocas alumnas, pensé que, si no enganchaban, siempre estaba la alternativa del flamenco y, desde luego, fue mejor. En aquellos momentos, el Ayuntamiento colaboró mediante actividades y cursos en la Casa de la Juventud durante tres años, con periodicidad trimestral. Cerca de 400 personas pasaron, muchas de ellas al finalizar se quedaron en la Escuela y hubo quienes lo dejaron por el camino. Los concejales Santiago Lisa y Pilar Claver ayudaron para salir adelante”.

La matrícula actual de la Escuela de baile tras la reapertura -después de meses sin actividad por la covid- es de 30 personas, y la más pequeña, Shyra Abarca, de 2 años, “taconea con genio y remenea la falda con ganas”, dice Castro, que también tiene alumnas adultas. En cambio, “no ha sido posible que haya alumnos a pesar de los intentos”.

Rememora actuaciones en Casa de Andalucía, en Huesca; “entonces, éramos el único grupo de flamenco en la provincia y hemos repetido varias veces, la última antes de la pandemia”, y resalta que “hace 20 años fue un reto sacar adelante la asociación, el espectáculo y las actividades. Genio, pasión interior y personalidad son esenciales para el flamenco, a partir de las nociones básicas de manos y de brazos, luego son movimientos coordinados de la cabeza a los pies, pasando por las pestañas. Así lo aprendí en mis primeros años y después me formé en cursos específicos y cerca de diez años con Alexandra Jiménez “La Jimena”, donde me enseñó normas básicas y cosas del flamenco. Ahora traslado la energía y las ganas hasta la gente de la Escuela y del grupo”. 

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