Cultura

FESTIVAL INTERNACIONAL EN EL CAMINO DE SANTIAGO

Pau Aran Gimeno: “La danza y la palabra cobran fuerza en su simplicidad y profundidad”

El bailarín y coreógrafo presenta este sábado en el Palacio de Congresos de Jaca, ‘Lettre d’amour’, un solo-dueto junto a la actriz Consuelo Trujillo

Pau Aran Gimeno
Pau Aran Gimeno
@3ameo

Pau Aran Gimeno es un bailarín y coreógrafo nacido en Barcelona y con base en Alemania y España. “Llevo en esta profesión más de 25 años y en estos momentos emprendo un camino en solitario como compañía de danza-teatro. Me interesan las personas, los procesos de creación y la observación de la danza y el teatro como herramientas socio-culturales de poder”. Este sábado a las 22:30 horas en el Palacio de Congresos de Jaca pone en escena Lettre d’amour, un solo-dueto junto a la actriz Consuelo Trujillo con músicas de Chabuca Grande, Arturo Márquez, Olivier Messiaen y Johann Sebastian Bach.

El XXX Festival Internacional en el Camino de Santiago tiene como slogan ‘Camino. Caminantes’. Dentro de su programación presentan Lettre d’amour, que nace de los vestigios del camino recorrido y de los indicios del camino por recorrer.

—Así es, es una toma de conciencia, una pausa en el camino para reflexionar sobre lo vivido. Agradecer y ordenar los sentimientos de amor o abandono después de las experiencias acumuladas en mi carrera. Para seguir adelante, creciendo, aprendiendo.

En el Palacio de Congresos de Jaca vamos a ver a dos grandes artistas que se complementan.

Consuelo Trujillo y yo nos conocemos desde hace ya algunos años. Consuelo cuenta con una importante y larga trayectoria como actriz, pedagoga y creadora en el ámbito del teatro, la performance, así como el aspecto terapéutico de éstos. Su presencia es crucial en esta pieza tanto por la sabiduría y artesanía que aporta, como por la energía vital que la caracteriza y que en momentos difíciles ha sido y es de gran relevancia.

¿Qué tipo de espectáculo vamos a poder disfrutar?

—Van a poder disfrutar de una pieza de aproximadamente una hora de duración (50 minutos) donde la poesía y la danza se funden en una sola materia. La palabra y el cuerpo están más cerca de lo que pensamos a veces y en esta pieza hemos intentado crear un poema en movimiento que hable del amor y del deseo de ser amado con todo el respeto que ese sentimiento merece.

Los textos son del poeta surrealista peruano César Moro con dramaturgia de Alberto Conejero.

—Cierto. Alberto Conejero nos acompañó desde el principio no solamente como dramaturgo sino como co-creador y observador en los ensayos. Seleccionó con cuidado los poemas y textos de la obra, así como una pequeña acotación en torno a la vida de César Moro en uno de los momentos de la pieza. Aun siendo textos que ya existían, Alberto sigue dejando huella y su sensibilidad trasciende el concepto de autoría para dejarnos su aroma, estela y presencia.

La puesta en escena del espectáculo Lettre d’amour (1942) incorpora algunos elementos biográficos.

—De forma sutil y secundaria diría yo. He intentado tener cuidado con la interpretación o apropiación de los acontecimientos que formaron parte de la vida de Moro. Si bien leímos acerca de su vida y las circunstancias que lo rodeaban en esa época, preferí/preferimos centrarnos en las sensaciones que nos producía todo aquello, más allá de una biografía concreta, para así extrapolarlo a nuestras propias vivencias, y de nuevo seguir extrapolando más allá de nuestras biografías. De esta manera intenté acercar aquella Carta de amor de 1942 al público de hoy, abstrayendo un sentimiento universal y atemporal por encima de Moro, Consuelo, Conejero y yo. Todos y todas somos Moro.

Pau, ¿qué es la ausencia, lo que ya no existe, y cómo se sobrelleva comunicarse con ella?

—La ausencia es para mi un vacío que puede rellenar en ocasiones la gran parte del espacio. La comunicación con la ausencia se convierte así en un diálogo interno más o menos doloroso y en el cual se pueden establecer canales de comunicación hacia sí mismo/a que de otra manera no sería posible. La ausencia está hermanada con la soledad.

Además, ¿qué recursos, bailes, silencios, son los que incorpora la dramática para ello?

—Para ello era importante mantener la pieza en un tono austero a todos los niveles. Junto con Alberto y Consuelo, llegamos a la conclusión de que el vestuario, la música, la luz y los silencios debían ser claves y medidos. Así, la danza y la palabra cobraban fuerza en su simplicidad y profundidad.

¿Ausencias qué son? ¿Preguntas sin respuesta? ¿O certezas con duelo?

—Ambas cosas.

Y el deseo como apetito de lo ausente. Ahí profundizan.

—Un amigo querido, Jorge Usón, también creador y actor, me decía el otro día: “Lo que se desea (cuando deseamos) es el acto de desear. Es decir, deseamos la sombra de lo que se desea. No el objeto de deseo en sí”. La espera, el anhelo y el deseo nos acompañan durante toda nuestra existencia.

¿Cuánto tiene de mito lo de ‘los misterios del amor’?

—Mucho y nada. Es real. Hay un misterio, algo que no conocemos totalmente. Algo que se nos escapa de las manos y nos mueve.

Y un consejo lúcido o propuesta para los espectadores que esta noche van a disfrutar de su directo.

—Entren, tomen asiento. Respiren y abran sus corazones. Disfruten. 

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