Cultura

exposición

Esporrín y Bamala-Borruel dialogan con sus obras en Ayerbe

Siguiendo con el ciclo de Aquihayarte 22800 sobre la España vacía, la sala Adelina Giménez exhibe ‘Rasmiados’

Josep Bamala-Borruel y Pilar Esporrín, en la exposición.
Josep Bamala-Borruel y Pilar Esporrín, en la exposición.
S.E.

Siguiendo con el ciclo de exposiciones de Aquihayarte 22800 sobre la España vacía, este sábado se inauguró en la sala Adelina Giménez del Ayuntamiento de Ayerbe la exposición Rasmiados, que supone un diálogo entre las pinturas de Pilar Esporrín Sanclemente y las esculturas de Josep Bamala-Borruel.

La muestra puede visitarse viernes y sábados de 18:30 a 21 horas. Además, los domingos también ofrece visitas guiadas-vermú de 11:30 a 13:30 horas hasta el 12 de septiembre de 2021.

Paralelamente, este sábado se abrió la muestra de escultura Vaciar para llenar de Sand’r y Rita Sanmartín en el Jardín del Laberinto del centro de interpretación Ramón y Cajal de Ayerbe hasta mediados de otoño.

Rasmiados

Aquihayarte 22800 recuerda en una nota que Ramón J. Sender decía que las ciudades se organizan con palabras y el campo con silencios. “La ciudad está planeada para propiciar el eco de sus palabras, el campo para administrar los silencios. El espacio no es para llenarlo de casas, sino para que el hombre ande libre por él”, señalan.

En esa contraposición también decía que las ciudades estrechan los espacios para que resuenen las palabras y que en el campo el espacio es amplio para que los silencios se expandan y tomen dimensión.

La muestra incluye varias esculturas y pinturas en la sala Adelina Giménez del Ayuntamiento de Ayerbe.
La muestra incluye varias esculturas y pinturas en la sala Adelina Giménez del Ayuntamiento de Ayerbe.
S.E.

Pero eso lo escribió hace cincuenta años, y hoy son los ruidos los que se expanden por doquier y el silencio estrecha su dominio.

“En estas condiciones, pretender hacer hablar el silencio, aunque sea en el murmullo de las imágenes es el deber de los que pensamos por medio de imágenes y volúmenes. Esos gritos sordos que nadie escucha ya. Organizar la memoria del pasado en el continuo del presente es obligación de todo aquel que vive por estos lares. Dar futuro al pasado. Ser capaces de crear lo que viene de una concepción interior, que existe mucho antes que la técnica y la disciplina. Canalizar lo ancestral para que resuene en el presente, poner en valor lo local, sabiéndolo arte y parte de lo universal”, enumeran.

Abrir la boca, pasar a la acción, como hacen algunos de los personajes que crea Pilar Esporrin o descorrer la máscara del desconcierto que la vida moderna nos genera en las cabezas de Bamala-Borruel.

Estos dos artistas expusieron juntos el verano pasado en la sala Marsala, Calonge y Gerona. La intensidad del color de Esporrín que se manifiesta en gestos cada vez más libres se complementa a la perfección con las orgánicas arcillas tintes y metales de Bamala Borruel.

“Sabernos en el fiel de la balanza entre el mundo de ayer (tangible, físico) y el de mañana (líquido, virtual). Somos hijos de Gutenberg y padres de un mundo que no sabemos cómo será, pero que ya ha empezado a ser”, aseguran.

“Mirar con ojos nuevos estos trabajos que ahora se presentan, sabiendo que son voluntariamente una explosión de formas y colores que quieren fijar el mundo (rural) universal que va periclitando. Dejarse sorprender por la imperfección de la belleza que es la que le da la gracia. Acariciar la emoción de estas formulas de estos cuadros y estos volúmenes. Por estas recetas como de atemporales fórmulas de herboristería se tratara”, añade el colectivo artístico en la nota.

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