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Valentín Florentín exhibe en Huesca sus geografías más “personales”

Las acuarelas del artista, inspiradas en los mejores paisajes de Aragón, se pueden ver en la Caja Rural

Valentín Florentín posa con sus obras en la Caja Rural de Aragón.
Valentín Florentín posa con sus obras en la Caja Rural de Aragón.
Pablo Segura

Valentín Florentín Ibarra exhibe sus “geografías personales” en la sala de exposiciones de la Caja Rural de Aragón en Huesca, donde el público puede contemplar una treintena de acuarelas que retratan los parajes más bellos de la comunidad.

“Por desgracia, lo paisajes cada vez son más escasos y hay que salir a buscarlos. Yo me he criado en el entorno rural y es lo que me gusta pintar”, ha asegurado este jueves el artista (Maluenda, 1957) en la inauguración de la muestra.

Remansos, caminos, ríos, chopos y los cambios de estación son los motivos centrales de sus cuadros, en los que aparecen lugares tan emblemáticos como el Monasterio de Piedra, Calatayud, el Pueyo de Araguás, la Peña Telera, Panticosa y Lanuza.

“Soy un viajero empedernido y me inspiran unos lugares u otros dependiendo del día y el estado de ánimo que tenga. Si llego a un sitio y me encanta -especifica-, siempre llevo un papel y una caja de acuarelas, hago el boceto y después lo termino en casa”.

Además de los paisajes, Florentín también muestra en la exposición alguna obra costumbrista, retratos y bodegones, siempre con la misma técnica.

“La verdad es que no sé pintar de otra manera. Coincidiendo con mi llegada a Fraga -donde vive desde hace más de 40 años-, decidí que la acuarela era a lo que me iba a dedicar y así ha sido. Engancha muchísimo y para mí ha sido tan pasional que me ha llevado hasta aquí”, ha enfatizado.

Tras haber trabajado durante años en el Banco Santander y haberse prejubilado, Florentín se ha volcado más que nunca en su arte. De hecho, ahora mismo está viviendo su “época más productiva”.

Geografías personales es su tercera exposición en Huesca, donde ya había mostrado sus obras en la CAI (2001) y el Espacio Ibercaja Castillo de Montearagón (2009).

“Para mí es un privilegio y más con una exposición itinerante como esta, que después viajará a Calatayud y Zaragoza. No puedo pedir más”, ha destacado.

Hasta el 17 de diciembre, la sala de la Caja Rural de Aragón en Huesca exhibirá las 31 acuarelas del pintor, que también se pueden comprar con unos precios que oscilan entre los 450 y los 800 euros.

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