Cultura

ENTREVISTA

Cristian Laglera: “Gracias a mis libros he visitado uno a uno todos los pueblos de la provincia”

El investigador acaba de publicar el tomo número 4 -y el último- del Inventario de las ermitas de Huesca

Cristian Laglera.
Cristian Laglera.
S.E.

Cristian Laglera acaba de sacar a la venta el tomo nº 4 -y el último- del Inventario de las ermitas de Huesca, que recoge estos templos y capillas de las comarcas de La Litera, Los Monegros, Cinca Medio y Bajo Cinca.

Publicado por Editorial Pirineo, el libro documenta 254 edificios y supone el broche de oro a nueve años de trabajo, en los que el autor ha analizado 1.511 ermitas del Alto Aragón.

“Gracias a mis libros he visitado uno a uno todos los pueblos de la provincia”, asegura el autor en una entrevista con este periódico, en la que también avanza cuáles serán sus próximos proyectos.

¿Cuáles son los mayores secretos que esconden las ermitas y capillas de La Litera, Los Monegros, Cinca Medio y Bajo Cinca?

A pesar de que todas ellas comparten el tomo 4 del Inventario, son comarcas muy diferentes. El Cinca Medio y el Bajo Cinca apenas cuentan con una veintena de ermitas. A la totalidad de ellas, prácticamente, puede llegarse por asfalto. Precisamente por esto, apenas cuentan con un 20 % de sus edificios en ruina. Nada que ver con las comarcas pirenaicas, inventariadas en los tomos anteriores. Los Monegros es una comarca muy extensa que nos ha hecho disfrutar mucho recorriéndola. Hemos abierto ficha a 75 edificios. También tiene buenos números en relación al estado de sus ermitas. En La Litera se han documentado 77 edificios, con un 39 % de ruinas. Es una comarca algo más compleja que las anteriores, que cuenta con un gran número de capillas particulares.

¿Cuáles serían las ermitas más destacadas de La Litera?

Quiero citar las localidades de San Esteban de Litera y Tamarite, por la gran cantidad de ermitas y capillas que tienen (y tuvieron). Ambas localidades acaparan una buena cantidad de las páginas de este libro. Destacaré las ruinas románicas (muy desconocidas) de la ermita de Santa María de Labazuy, en Gabasa, y la ermita de San Bartolomé de Calasanz. Y también las dos ermitas de Binéfar, La Virgen del Romeral y San Quílez. En Binéfar, por cierto, presento este libro el 15 de diciembre. Azanuy es un núcleo muy interesante también –ermita de Santa Bárbara, vestigios de Santa Margarita, capilla de casa Valonga–.

“Hemos disfrutado mucho recorriendo Los Monegros”

¿Y las de Los Monegros?

Los Monegros presenta la peculiaridad de contar con seis núcleos pertenecientes a la provincia de Zaragoza, a pesar de lo cual los hemos decidido incluir en este inventario. Precisamente La Almolda y Bujaraloz son dos localidades especialmente nutridas en cuanto a número de ermitas y capillas. En los dos núcleos nos atendieron muy bien, por cierto. Citaremos la ermita de Santiago de Sariñena, magnífica. Hay otras menos conocidas que particularmente me gustaron: Santa Ana (la antigua) de Torralba de Aragón, las ruinas de la ermita de San Andrés de Usón o San Caprasio de Alcubierre. Y, por supuesto, Santo Domingo de Huerto, que es la ermita de la portada del libro.

¿Del Cinca Medio cuáles serían las más importantes?

Aquí quizá la más representativa sea la Virgen de la Alegría de Monzón. Tampoco quiero olvidarme de las localidades de Binaced o Fonz. La primera con la ermita moderna de Santa Ana y los restos de la antigua. Fonz, por su parte, cuenta con dos ermitas: San José y San Pedro, y varias capillas particulares.

¿Y del Bajo Cinca?

Santa María de Chalamera es posiblemente la más importante. Fraga es una localidad muy interesante también, con varias ermitas de las que perviven algunos vestigios muy desconocidos. La ermita de San Valero en Velilla de Cinca o las de San Juan y San Roque en Ballobar, son otros edificios que creo de justicia citar.

“Cinca Medio y Bajo Cinca apenas tienen una veintena de ermitas”

Con este libro se cierra un trabajo de nueve años. ¿Se han cumplido los objetivos que te habías propuesto?

Sin duda. El trabajo de inventariado de las ermitas de Huesca estaba por hacer y se ha hecho. Hemos documentado con ficha individualizada y fotografía un total de 1.511 ermitas. A esto hay que sumar otras 593 ya desaparecidas que también listamos. En total documentamos 2.104 ermitas. Y hemos conseguido un archivo fotográfico de las ermitas de Huesca que ronda las 45.000 imágenes. Creo que es para estar contentos.

¿Qué ha sido lo mejor y lo peor de todo este viaje?

Este trabajo me ha hecho ir a todos los pueblos. Uno a uno. Y también, claro, a los despoblados. Lo mejor ha sido toda la gente que he conocido en cada uno de los lugares visitados. Todos los momentos compartidos, bien sea en el monte o tras una taza de café. Lo mejor –también– ver todo este trabajo plasmado en cuatro libros. ¿Lo peor? No sabría decirte… he dedicado mucho tiempo, es cierto, pero creo que es tiempo muy bien empleado. Haber dedicado tanto tiempo a este menester no lo veo como algo negativo. Lo volvería hacer, sin duda… no me asustan los trabajos a largo plazo.

“He documentado 1.511 ermitas en total”

¿Cómo han reaccionado los lectores ante este ambicioso proyecto?

Los tomos anteriores bien, ¡muy bien! El tomo 4 acaba de publicarse, habrá que darle un poco de tiempo para verlo con algo de perspectiva. Imagino que todo irá bien. Ahora comenzaremos con las presentaciones. Estamos cerrando fechas.

¿Cuál es el próximo proyecto que vas a comenzar?

Tengo muchas ideas en la cabeza y dos proyectos reales entre manos. Por un lado estamos realizando un trabajo, con mi amigo Miguel Barrutia, sobre los despoblados medievales de la comarca de La Jacetania. Es un trabajo arduo en el que llevamos varios años trabajando, y creo que todavía nos queda bastante “tajo”. Por otro lado, trabajo también en un monográfico sobre el ribagorzano despoblado de Puy de Cinca. Es un pueblo con el que tengo un vínculo especial, así que creo que saldrá –no sé cuando– algo bonito.

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