Cultura

EXPOSICIÓN

Romero expone en Graus su proyecto ‘¿Cambiamos cromos?’

Las acuarelas que forman parte del mural inicial serán sustituidas día a día por los pajaritos hechos por los jóvenes artistas que visiten la muestra

Rafael Romero en su exposición de Graus.
Rafael Romero en su exposición de Graus.
E.F.

El artista plástico Rafael Romero ha regresado al Espacio Pirineos, de Graus, en este caso, no con una exposición al uso sino con un interesante proyecto de creación cooperativa que bajo el título ¿Cambiamos cromos? busca la creación de un mural por parte de los vecinos. “Muchas veces tenemos la idea del artista como alguien distante, que suele despertar admiración, pero no nos damos cuenta de que todos somos artistas”, comentó Romero, invitando a los vecinos a participar y tratando de “sembrar la semilla del arte”.

La propuesta, abierta desde el pasado sábado y hasta el 28 de mayo, consiste en una obra cooperativa de “cocreación” a partir del mural inicial propuesto por Romero con un elemento destacado de la iconografía del artista: los pájaros, como “símbolos de libertad”, explicó él mismo. “El mural se presenta con el motivo artístico del Parajito, simbolizando el espíritu de la libertad. Pido que todo el mundo venga y cambie cromos”, invitó, aludiendo al espíritu lúdico de la muestra.

El artista quiere cambiar sus cromos (simbólicamente sus acuarelas, sus 500 pajaritos), por “cromos”, es decir, los pajaritos creados por niños y niñas que quieran participar hasta finalizar el cambio. Así, las 500 acuarelas “cromos” de Romero y que forman parte del mural inicial serán sustituidos progresivamente y día a día por los “cromos”, pajaritos hechos por los jóvenes artistas niños y niñas de Graus.

La dinámica es muy sencilla, ya que el Espacio Pirineos ha habilitado un espacio con el mural con los 500 pajaritos, cromos/ acuarelas de Rafael Romero. Estas acuarelas de pequeño formato sobre papel de fibra vegetal se encuentran fijadas a la pared con cinta de carrocero (funciona muy bien y no deja marca). En la misma sala, hay mesas y sillas (tipo escolar) en las que los niños se sientan y con rotuladores, ceras, plastidecores, etcétera, hacen sus pajaritos sobre papel ya cortado de 10 por 10 centímetros. Una vez que el niño tenga su obra, elegirá el pajarito del mural de Romero que más le guste y se cambiará por el suyo, de ahí el título “¿Cambiamos Cromos?”

Estos murales forman ya parte de colecciones museísticas y de Instituciones artísticas destacando, entre otros, el Museo Fueguino de Arte en la República Argentina, el Museo de Historia de la Inmigración de Cataluña, La Fundación Tamessna de Arte de Settat en Marruecos, el Museo del Dibujo de Larrés en Huesca y Centro de Arte Can Castells de Sant Boi de Llobregat. Rafael Romero lleva pintados más de 5.000 pajaritos, la mayoría de los cuales regala a las Instituciones, amigos y niños. Este proyecto sin conclusión es una de sus tarjetas de identidad en el que el artista se siente muy cómodo y en el que hace una necesaria llamada a la creatividad y el amor y el respeto por la naturaleza. 

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